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¿Sabes qué es la Gastrobotánica?

El Término Gastrobotánica fue inventado por el Chef Español Rodrigo de la Calle y el botánico Santiago Orts

La Gastrobotánica hace referencia al rescate de variedades vegetales desconocidas y apoyar el cultivo de otras que el campo está perdiendo. Incluye la investigación de especies y variedades vegetales nuevas u olvidadas, y favorece el estudio de sus distintos componentes para el uso y aplicación en la cocina, así como para introducirlas en las culturas gastronómicas actuales a nivel mundial.

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Con una trayectoria impecable, Rodrigo de la Calle es autor del libro Gastrobotánica que ofrece 100 platos al natural para cada estación del año, los protagonistas de estos platos son los vegetales, todos fáciles de encontrar en el mercado.

Lo que el cocinero quiere mostrar a los lectores y cocineros domésticos es lo rica que es la cocina de los vegetales además de compartir lo que ha aprendido en los últimos años de su profesión. 

La Real Academia Española de Gastronomía reconoció este trabajo con el premio Nacional de Gastronomía  a la mejor labor investigadora en alimentación.

Para este entusiasta cocinero la naturaleza esconde muchas sorpresas invisibles a simple vista. Su intención es la de mirar el mundo vegetal con el fin de investigar y de innovar para ofrecer a un consumidor final ávido de novedades todas las sensaciones y experiencias que los productos de la tierra proporcionan.

El Chef de origen español cree que en todos los ecosistemas del mundo existen productos vegetales que aun no han sido explorados ni experimentados en cocina. En el caso de Latinoamérica puede ser una gran oportunidad para la Gastrobotánica dada la gran biodiversidad de estos países, donde los vegetales para consumo son muy ricos y variados incluso muchos aun poco estudiados para el consumo. 

Los secretos mejor guardados de la naturaleza

Son varias las familias de productos que se recogen a lo largo de las cuatro estaciones del año, pero, a aparte de los productos recónditos se encuentran aquellos que, aunque parecen comunes, ya comienzan a perder su verdadera identidad, debido a su producción masiva y globalizada, y cuya recuperación se ha convertido en el objetivo de algunos de los más importantes chefs de la gastronomía internacional que de manera oficial o instiuitiva se han adherido a la gastrobotánica.

Al margen de las modas

El chef del restaurante Álbora de Madrid, el bilbaíno David García, formado con el maestro Martín Berasategui y cuya trayectoria ha pasado por El Bulli y el Guggenheim, es uno de los cocineros que se dejaron atrapar por la gastrobotánica. García reconoció que trabajar con todo lo que es muy natural, es algo que se le inculco desde la infancia y que ahora, inconscientemente, lo aplica a la cocina al margen de las modas.

García afirmó que, una de sus prioridades era tener a gente que cultivara en temporada, así elaboramos un calendario de cocina, de tal manera que agricultores que, a lo mejor, trabajaban en el campo con cuatro productos ahora lo hacen con doce.

Lo primero, señaló García, que hay que tener en cuenta en la cocina es que el producto tiene que ser bueno o de lo mejor si te lo puedes permitir, como es nuestro caso. Incluso hay muchas veces que con dinero no lo consigues porque hay que dar con el productor que tenga lo que a ti te hace falta. Tener lo que quieres y luego saber manipularlo, trabajarlo y dar la aplicación adecuada a cada cosa.

Para García, un producto estrella no tiene por qué ser exótico, puede ser simplemente un buen tomate. Son productos que, por su uso cotidiano, no nos damos cuenta de lo que influyen en la cocina, pero hay productos comunes que aportan un valor muy grande a la cocina, como es un buen tomate, una cebolla, un buen ajo o un pimiento.

“Podría parecer muy normal, pero la gente podría asombrarse con lo que puede aportar una buena cebolla. Al final, la diferencia son los pequeños detalles los que hacen que una comida sea buena o muy buena”, afirmó el chef.

Este pequeño análisis va de la mano con el aprovechamiento que pueden tener los vegetales como protagonistas y no solo como guarniciones o ensaladas, pueden ser los protagonistas de platos en todos los niveles de gastronomía, desde un platillo urbano, hasta el mejor platillo Gourmet. Sin duda nada nuevo, pero que debería ser más amplia su difusión e implementación en las sociedades.

Lo más reciente de Rodrigo de la Calle

Con el objetivo de otorgar la relevancia que se merecen a los productos vegetales que produce la tierra en general y la huerta en particular, Primaflor ha editado Amor por la tierra, un libro en el que el Chef creador de la gastrobotánica, eleva los productos vegetales al máximo estatus de la elaboración culinaria.

Con prólogo de Joan Roca y una cuidada edición en la que los vegetales cobran todo el protagonismo tanto en lo que se refiere al contenido como a las sugerentes fotografías de Javier Peñas Capel, Amor por la tierra explora en la variedad de los productos de la huerta y la infancia de De la Calle para recuperar las texturas, aromas y sabores que han marcado sus raíces culinarias y que tras 25 años de profesión el cocinero poseedor de una Estrella Michelin ha elevado a la categoría de arte.

Con el convencimiento de que “a todo el mundo le gustan las verduras, pero aún hay quien no lo sabe”, De la Calle precede su compendio culinario de un prolijo repaso por las cinco familias botánicas y algunos de los productos Primaflor con los que ha diseñado sus recetas, y que van de la lechuga iceberg o la espinaca a otros menos conocidos en su país de origen como el kai choi, el kai lan, el tatsoi o la lechuga espárrago. Tartar vegetal de frutas y verduras con hojas de lollo y mostaza verde, curry rojo de crucíferas y komatsuna, sopa tibia de canónigos con pisto de calabacín o natillas de calabaza con migas crujientes de queso de cabra son algunas de las propuestas del creador de la “revolución verde” para esta primera incursión de Primaflor en el mundo editorial.

Es impresionante como la gastronomía no detiene su evolución y continua explorado terrenos que están a la vista, pero que hacen falta incentivos para que las nuevas generaciones de cocineros se interesen en la investigación y el desarrollo de nuevas corrientes de creación gastronómica. 

Una alerta para las Universidades y las escuelas de cocina, para advertir que sobran Chefs / cocineros y hacen falta investigadores gastronómicos.

Somos un espacio dedicado a la exploración y difusión de la cultura gastronómica del mundo.