Innovación
¿Sabes qué es la Gastrobotánica?
Publicado
6 años antesen
El Término Gastrobotánica fue inventado por el Chef Español Rodrigo de la Calle y el botánico Santiago Orts
La Gastrobotánica hace referencia al rescate de variedades vegetales desconocidas y apoyar el cultivo de otras que el campo está perdiendo. Incluye la investigación de especies y variedades vegetales nuevas u olvidadas, y favorece el estudio de sus distintos componentes para el uso y aplicación en la cocina, así como para introducirlas en las culturas gastronómicas actuales a nivel mundial.
Con una trayectoria impecable, Rodrigo de la Calle es autor del libro Gastrobotánica que ofrece 100 platos al natural para cada estación del año, los protagonistas de estos platos son los vegetales, todos fáciles de encontrar en el mercado.
Lo que el cocinero quiere mostrar a los lectores y cocineros domésticos es lo rica que es la cocina de los vegetales además de compartir lo que ha aprendido en los últimos años de su profesión.
La Real Academia Española de Gastronomía reconoció este trabajo con el premio Nacional de Gastronomía a la mejor labor investigadora en alimentación.
Para este entusiasta cocinero la naturaleza esconde muchas sorpresas invisibles a simple vista. Su intención es la de mirar el mundo vegetal con el fin de investigar y de innovar para ofrecer a un consumidor final ávido de novedades todas las sensaciones y experiencias que los productos de la tierra proporcionan.
El Chef de origen español cree que en todos los ecosistemas del mundo existen productos vegetales que aun no han sido explorados ni experimentados en cocina. En el caso de Latinoamérica puede ser una gran oportunidad para la Gastrobotánica dada la gran biodiversidad de estos países, donde los vegetales para consumo son muy ricos y variados incluso muchos aun poco estudiados para el consumo.

Los secretos mejor guardados de la naturaleza
Son varias las familias de productos que se recogen a lo largo de las cuatro estaciones del año, pero, a aparte de los productos recónditos se encuentran aquellos que, aunque parecen comunes, ya comienzan a perder su verdadera identidad, debido a su producción masiva y globalizada, y cuya recuperación se ha convertido en el objetivo de algunos de los más importantes chefs de la gastronomía internacional que de manera oficial o instiuitiva se han adherido a la gastrobotánica.
Al margen de las modas
El chef del restaurante Álbora de Madrid, el bilbaíno David García, formado con el maestro Martín Berasategui y cuya trayectoria ha pasado por El Bulli y el Guggenheim, es uno de los cocineros que se dejaron atrapar por la gastrobotánica. García reconoció que trabajar con todo lo que es muy natural, es algo que se le inculco desde la infancia y que ahora, inconscientemente, lo aplica a la cocina al margen de las modas.
García afirmó que, una de sus prioridades era tener a gente que cultivara en temporada, así elaboramos un calendario de cocina, de tal manera que agricultores que, a lo mejor, trabajaban en el campo con cuatro productos ahora lo hacen con doce.
Lo primero, señaló García, que hay que tener en cuenta en la cocina es que el producto tiene que ser bueno o de lo mejor si te lo puedes permitir, como es nuestro caso. Incluso hay muchas veces que con dinero no lo consigues porque hay que dar con el productor que tenga lo que a ti te hace falta. Tener lo que quieres y luego saber manipularlo, trabajarlo y dar la aplicación adecuada a cada cosa.
Para García, un producto estrella no tiene por qué ser exótico, puede ser simplemente un buen tomate. Son productos que, por su uso cotidiano, no nos damos cuenta de lo que influyen en la cocina, pero hay productos comunes que aportan un valor muy grande a la cocina, como es un buen tomate, una cebolla, un buen ajo o un pimiento.
“Podría parecer muy normal, pero la gente podría asombrarse con lo que puede aportar una buena cebolla. Al final, la diferencia son los pequeños detalles los que hacen que una comida sea buena o muy buena”, afirmó el chef.
Este pequeño análisis va de la mano con el aprovechamiento que pueden tener los vegetales como protagonistas y no solo como guarniciones o ensaladas, pueden ser los protagonistas de platos en todos los niveles de gastronomía, desde un platillo urbano, hasta el mejor platillo Gourmet. Sin duda nada nuevo, pero que debería ser más amplia su difusión e implementación en las sociedades.
Lo más reciente de Rodrigo de la Calle
Con el objetivo de otorgar la relevancia que se merecen a los productos vegetales que produce la tierra en general y la huerta en particular, Primaflor ha editado Amor por la tierra, un libro en el que el Chef creador de la gastrobotánica, eleva los productos vegetales al máximo estatus de la elaboración culinaria.
Con prólogo de Joan Roca y una cuidada edición en la que los vegetales cobran todo el protagonismo tanto en lo que se refiere al contenido como a las sugerentes fotografías de Javier Peñas Capel, Amor por la tierra explora en la variedad de los productos de la huerta y la infancia de De la Calle para recuperar las texturas, aromas y sabores que han marcado sus raíces culinarias y que tras 25 años de profesión el cocinero poseedor de una Estrella Michelin ha elevado a la categoría de arte.
Con el convencimiento de que “a todo el mundo le gustan las verduras, pero aún hay quien no lo sabe”, De la Calle precede su compendio culinario de un prolijo repaso por las cinco familias botánicas y algunos de los productos Primaflor con los que ha diseñado sus recetas, y que van de la lechuga iceberg o la espinaca a otros menos conocidos en su país de origen como el kai choi, el kai lan, el tatsoi o la lechuga espárrago. Tartar vegetal de frutas y verduras con hojas de lollo y mostaza verde, curry rojo de crucíferas y komatsuna, sopa tibia de canónigos con pisto de calabacín o natillas de calabaza con migas crujientes de queso de cabra son algunas de las propuestas del creador de la “revolución verde” para esta primera incursión de Primaflor en el mundo editorial.
Es impresionante como la gastronomía no detiene su evolución y continua explorado terrenos que están a la vista, pero que hacen falta incentivos para que las nuevas generaciones de cocineros se interesen en la investigación y el desarrollo de nuevas corrientes de creación gastronómica.
Una alerta para las Universidades y las escuelas de cocina, para advertir que sobran Chefs / cocineros y hacen falta investigadores gastronómicos.
GastroMakers es un espacio dedicado a promover la cultura gastronómica del mundo.
Elige tu receta favorita y que empiece el susto.
Si bien en nuestro país celebramos el Día de Muertos, hemos incorporado también la fiesta de Halloween, el 31 de octubre. Esta festividad de origen celta es la contracción en inglés de All Hallows’ Eve (Víspera de Todos los Santos) y que actualmente se asocia a la cultura popular con disfraces, calabazas talladas y las visitas de casa en casa pidiendo dulces.
Y para esas reuniones que se realizan en esta época, Fundación Herdez te comparte en su sitio web nueve espeluznantes recetas. En estas encontrarás desde la bebida hasta el postre, para asustar y consentir a tus invitados. Aquí te dejamos una probada:
Cantarito Sangría “Pura tentación”

- Dificultad: Fácil
- Porciones: 1 vaso (350 ml)
- Tiempo de preparación: 50 min
Ingredientes
Escarchado
- Chamoy de tamarindo
- Chamoy en polvo Chilim Balam
Jarabe concentrado de tés
- ¼ de tza. de agua
- ¼ de tza. de azúcar orgánica Aires de Camp
- 1 sobre de té de canela
- 1 sobre de té de limón
- 1 sobre de té de jengibre
Base de la sangría
- ½ oz de tequila 1800 Cristalino
- 1 oz de jarabe de infusión de tés
- 50 ml de jugo fresco de mandarina
- 50 ml de jugo fresco de toronja
- Vino rosado al gusto
- Hielo al gusto
Elementos de decoración
- ½ rodaja de toronja
- 1 rodaja de mandarina cortada en 4 partes
- 1 fresa cortada en cubitos finos
- 1 fresa dividida longitudinalmente a la mitad
Preparación
Jarabe de infusión
- Hervir el agua con los sobres de té McCormick e infusionar 10 minutos.
- Añadir azúcar y cocinar a fuego medio hasta disolver y espesar ligeramente.
- Retirar del fuego y enfriar a temperatura ambiente.
Montaje y presentación
- Escarchar el borde exterior de la copa pasándolo primero por el chamoy de tamarindo y después por el chamoy en polvo.
- Agregar hielo al gusto dentro de la copa.
- Incorporar el tequila, los jugos de mandarina y toronja, y el jarabe de infusión ya preparado.
- Incorporar de forma gradual el vino rosado, integrando suavemente con la cuchara de bar con movimientos envolventes.
- Añadir al interior de la copa la media rodaja de toronja, los trozos de mandarina y los cubos de fresa.
- Como detalle temático, hacer un pequeño corte en la base ancha de cada mitad de fresa y fijarlas en el borde del vaso con las puntas hacia arriba para formar los cuernos.
Guacamole terrorífico en calabaza

- Dificultad: Fácil
- Porciones: 1 kg
- Tiempo de preparación: 30 min
Ingredientes
- 1 calabaza de castilla pequeña
- 4 aguacates maduros
- ½ cebolla morada picada finamente
- 2 jitomates en cubos pequeños y despepitados
- ¼ tza. de cilantro fresco picado
- El jugo de 2 limones
- 1 lata de granos de elote Herdez®
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Preparación
Para la calabaza
- Retirar la parte superior de la calabaza para extraer la tapa y retirar con cuidado todas las semillas y fibras del interior.
- Utilizando un cuchillo afilado, dibujar los ojos y la boca.
Para el guacamole
- Colocar la pulpa de los aguacates en un tazón y triturar con ayuda de un tenedor hasta obtener la textura deseada.
- Agregar el jitomate, la cebolla, el cilantro y el jugo de limón; sazonar al gusto con sal y pimienta mezclando de manera envolvente.
Montaje y presentación
- Colocar la calabaza ya tallada en el centro de un plato o charola.
- Esparcir los granos de elote sobre la base del plato para formar una capa.
- Servir el guacamole directamente desde la apertura de la boca para simular que brota de la calabaza.
*Todas las recetas fueron desarrolladas por el chef Leonardo Vargas y las practicantes Ximena Rejón y Ximena García.
Cortesía de Fundación Herdez
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¿Las grandes cadenas están desplazando a las taquerías tradicionales de México?
Durante décadas, las taquerías de barrio han sido mucho más que establecimientos para comer. Son puntos de encuentro, referentes de identidad local y espacios donde cada colonia reconoce sus propios sabores. Sin embargo, ante la expansión de las grandes cadenas de tacos y la estandarización de la oferta gastronómica, surge una hipótesis que merece atención: ¿estamos presenciando una especie de gentrificación gastronómica protagonizada por las taquerías?
Podríamos llamarla gentrificación, o mejor dicho; gastrificación taquera: un fenómeno en el que la proliferación de establecimientos con modelos comerciales estandarizados amenaza con restar espacio, visibilidad y oportunidades a las taquerías tradicionales, aquellas que durante años construyeron su reputación taco a taco.
La taquería de la esquina: un patrimonio cotidiano

Quienes han crecido en las colonias de México probablemente recuerdan una taquería en particular. Tal vez era el puesto de la esquina, el pequeño local que abría hasta la madrugada o el negocio familiar donde el dueño conocía a sus clientes por su nombre.
En esos lugares, los tacos tenían una personalidad propia. El sabor dependía de la marinada, la preparación de la carne, el punto de cocción, las tortillas, las salsas y hasta de los secretos culinarios que pasaban de una generación a otra.
No necesariamente eran establecimientos elegantes ni tenían grandes campañas publicitarias. Su principal carta de presentación era la recomendación de boca en boca y una relación construida con los vecinos.
Además, solían ofrecer algo fundamental para la economía cotidiana: comida accesible, preparada al momento y adaptada a los gustos de su comunidad.
La taquería tradicional no vendía únicamente tacos; también ofrecía identidad, memoria y pertenencia.
Pero ¿qué sucede cuando ese negocio comienza a competir con establecimientos respaldados por grandes inversiones, campañas publicitarias, aplicaciones de entrega y modelos de expansión que les permiten abrir sucursales en distintos puntos de una ciudad?
¿Qué es la gastrificación taquera?

La expresión gastrificación taquera puede plantearse como una hipótesis de análisis cultural y económico. No es un concepto académico consolidado ni un fenómeno cuya existencia generalizada esté demostrada, pero permite explorar una transformación posible dentro del paisaje gastronómico mexicano.
La idea parte de una comparación con la gentrificación urbana. Este último término suele utilizarse para describir procesos de transformación de barrios en los que la llegada de nuevas inversiones, negocios y consumidores con mayor poder adquisitivo puede contribuir al encarecimiento de la zona y al desplazamiento de sus habitantes o comercios originales.
En el ámbito de las taquerías, la hipótesis propone una dinámica semejante, aunque no idéntica: la expansión de modelos comerciales de tacos que, por su capacidad de inversión, promoción y reproducción operativa, pueden ganar terreno frente a negocios tradicionales con menos recursos para competir.
El problema no sería simplemente que existan muchas taquerías, ni que una marca abra nuevas sucursales. La cuestión sería determinar si el crecimiento de ciertas cadenas reduce la diversidad de opciones, desplaza a los pequeños comerciantes o transforma la relación de una comunidad con su comida cotidiana.
En otras palabras, no se trata de afirmar que toda cadena perjudica a la gastronomía mexicana, sino de preguntarnos qué ocurre cuando la capacidad de vender a gran escala comienza a pesar más que la singularidad culinaria de cada establecimiento.
Cuando el modelo de negocio pesa más que el sabor
Las grandes cadenas suelen trabajar con procesos definidos para garantizar que un producto conserve características similares en todas sus sucursales. Sus recetas, porciones, tiempos de preparación, proveedores y procedimientos operativos buscan ofrecer una experiencia reconocible para el consumidor.
Este modelo tiene ventajas: facilita la expansión, permite mantener controles de calidad y puede ofrecer precios competitivos. También responde a las expectativas de clientes que buscan rapidez, comodidad y una experiencia predecible.
Sin embargo, desde una perspectiva gastronómica, surge una pregunta: ¿qué sucede con los sabores que dependen precisamente de las particularidades de cada cocinero y de cada establecimiento?
En una taquería independiente, la receta puede responder a años de experimentación, a una tradición familiar o a ingredientes de proveedores locales. La salsa puede cambiar según la temporada; la carne puede prepararse con una mezcla particular de especias, y las tortillas pueden tener características que distinguen al negocio de cualquier otro.
Cuando la lógica de la estandarización se convierte en el principal criterio de expansión, existe el riesgo de que la oferta termine pareciéndose demasiado entre sí.
No significa que la producción a gran escala produzca necesariamente tacos de menor calidad. Una cadena también puede ofrecer excelentes productos y respetar las tradiciones culinarias. La preocupación aparece cuando la uniformidad comercial desplaza la diversidad de recetas, técnicas e identidades locales.
El riesgo no es que todos los tacos sean iguales, sino que cada vez tengamos menos oportunidades de encontrar tacos diferentes.
¿Desaparecen las taquerías tradicionales?

La desaparición de una taquería tradicional no suele obedecer a una sola causa. El aumento de las rentas (Gentrificación), el costo de los insumos, los permisos, la competencia, los cambios en los hábitos de consumo y la falta de relevo generacional pueden poner en dificultades a los pequeños negocios.
A estos factores se suma la capacidad de las cadenas para invertir en publicidad, posicionar su marca y operar en múltiples ubicaciones. Una empresa con recursos puede financiar promociones, negociar compras de grandes volúmenes y aprovechar sistemas de reparto y plataformas digitales.
Un negocio familiar, en cambio, puede depender de sus ventas diarias para cubrir la renta, pagar a sus trabajadores y comprar los ingredientes del siguiente día.
Si una cadena consigue atraer una parte importante de la clientela de una zona, la taquería de barrio podría enfrentar mayores dificultades. Si además desaparecen otros pequeños establecimientos, la colonia corre el riesgo de perder parte de su diversidad culinaria.
No obstante, es importante distinguir entre una hipótesis y una conclusión comprobada: para afirmar que las cadenas están desplazando sistemáticamente a las taquerías tradicionales en México, sería necesario estudiar la evolución de los establecimientos, sus cierres, las condiciones de renta, las ventas y la competencia en distintas colonias. La preocupación es válida, pero demostrar su alcance requiere datos.
De la comida popular a la marca comercial
La expansión de las cadenas también plantea una reflexión sobre la manera en que se presenta la gastronomía mexicana al público.
El taco es una preparación con una enorme diversidad regional. Cambia según el territorio, los ingredientes disponibles, las costumbres y las técnicas de cada comunidad. No existe una única manera de prepararlo ni una receta universal que represente toda su riqueza.
Sin embargo, cuando un producto se convierte en una marca diseñada para replicarse en numerosos establecimientos, la comunicación comercial puede terminar privilegiando una versión particular del taco: aquella que resulta más fácil de estandarizar, promocionar y comercializar.
El consumidor puede comenzar a identificar la categoría a través de las marcas con mayor presencia publicitaria, mientras que los negocios pequeños permanecen fuera de los reflectores, aunque tengan propuestas culinarias valiosas.
Esto abre una cuestión importante: ¿quién termina definiendo qué tacos representan a México? ¿Las comunidades que conservan sus tradiciones y desarrollan sus propias recetas o las empresas que tienen mayor capacidad para posicionar sus productos?
La respuesta no tiene por qué ser excluyente. Las cadenas forman parte de la evolución del mercado y también pueden contribuir a difundir la cultura taquera. El desafío consiste en evitar que su visibilidad comercial sea confundida con la totalidad de una tradición gastronómica mucho más amplia.
¿Estamos perdiendo sabor o solamente cambiando de hábitos?
La preferencia por las cadenas no necesariamente significa que los consumidores hayan dejado de valorar la autenticidad. En ocasiones, la elección responde a cuestiones prácticas: cercanía, horarios, rapidez, promociones, higiene percibida, comodidad o facilidad para pedir a domicilio.
También hay consumidores que disfrutan tanto de las cadenas como de los puestos tradicionales, sin considerar que una opción deba excluir a la otra.
Por eso, la hipótesis de la gastrificación taquera no debería convertirse en una condena generalizada a los negocios de franquicia. Su propósito es abrir una discusión sobre el equilibrio entre crecimiento comercial, diversidad culinaria y supervivencia económica de los pequeños establecimientos.
La pregunta central es si el mercado está ampliando las opciones disponibles o si, en determinadas zonas, está favoreciendo una oferta cada vez más uniforme mientras desaparecen alternativas que no pueden competir en las mismas condiciones.
Si el resultado es una ciudad con muchas sucursales, pero con menos recetas locales, menos negocios familiares y menos diferencias entre una colonia y otra, entonces el crecimiento de la oferta no necesariamente se traducirá en una mayor riqueza gastronómica.
¿Cómo evitar que la taquería de barrio se convierta en un recuerdo?

La preservación de las taquerías tradicionales no depende únicamente de la nostalgia. También requiere reconocerlas como pequeños negocios que generan empleo, mantienen conocimientos culinarios y forman parte de la vida cotidiana de sus comunidades.
Algunas acciones pueden contribuir a su permanencia:
- Consumir de manera consciente. Alternar las opciones comerciales con las taquerías independientes de la colonia y conocer sus propuestas.
- Visibilizar los negocios locales. Compartir recomendaciones, fotografías e historias que permitan descubrir establecimientos fuera de los circuitos de publicidad masiva.
- Valorar el trabajo culinario. Reconocer las técnicas, recetas propias, ingredientes y conocimientos que distinguen a cada taquería.
- Facilitar la competencia. Promover condiciones que permitan a los pequeños negocios acceder a herramientas digitales, capacitación y canales de venta sin perder su identidad.
- Documentar la memoria gastronómica. Registrar las historias de los taqueros, sus recetas y la evolución de los establecimientos que han marcado a sus comunidades.
La responsabilidad no debe recaer exclusivamente en el consumidor. Las condiciones económicas, las políticas locales y el acceso a recursos también influyen en la supervivencia de estos negocios.
Una reflexión para la gastronomía mexicana
La gastronomía mexicana no se construyó a partir de una sola receta, una sola marca ni un único modelo de negocio. Su riqueza proviene de la diversidad de ingredientes, técnicas, territorios y personas que han contribuido a transformarla a lo largo del tiempo.
Las grandes cadenas de tacos pueden formar parte de esa evolución. El problema surgiría si su expansión terminara reduciendo las oportunidades para que los pequeños establecimientos sigan existiendo y aportando sus propias interpretaciones de la cocina mexicana.
La taquería de la esquina representa mucho más que una opción económica para comer. Es un negocio que, en ocasiones, ha acompañado a una colonia durante décadas, ha creado empleos y ha conservado sabores que difícilmente pueden reproducirse exactamente en otro lugar.
Quizá dentro de algunos años sigamos encontrando tacos en prácticamente todas las calles, pero eso no garantizará que conservemos la misma diversidad de sabores y tradiciones.
Porque una ciudad puede tener cada vez más lugares donde comprar tacos y, al mismo tiempo, perder parte de su identidad taquera.
La pregunta no es si México necesita menos taquerías, sino si estamos construyendo un mercado donde puedan convivir las grandes cadenas y los pequeños negocios sin que la expansión de unos signifique la desaparición de otros.
Si la gastronomía es también memoria, cultura e identidad, proteger la diversidad de nuestras taquerías significa reconocer que el valor de un taco no siempre está en cuántas sucursales lo venden, sino en la historia, el conocimiento y la comunidad que hay detrás de él.
Artículo por: Tlacualchichihua
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Chefs y cocineros
WACS o Worldchefs: qué es y cómo impulsa la gastronomía mundial
Publicado
3 días antesen
26 octubre, 2026
La organización internacional que conecta a los chefs y busca elevar los estándares de la gastronomía mundial
La gastronomía es mucho más que cocinar: es conocimiento, identidad cultural, formación profesional y una industria que evoluciona constantemente. Detrás de este universo existe una organización internacional que, desde 1928, trabaja para fortalecer la profesión culinaria, impulsar la educación y conectar a comunidades de chefs de distintos países: la Asociación Mundial de Sociedades de Chefs (WACS), conocida actualmente como Worldchefs.
Su historia está vinculada con la búsqueda de estándares profesionales compartidos y con la idea de que la cocina puede convertirse en un punto de encuentro entre culturas. Hoy, su trabajo abarca la capacitación, el desarrollo de talento, las certificaciones y las competencias culinarias internacionales.
A continuación, te presentamos su historia, sus principales objetivos y la relevancia que tiene para los profesionales de la gastronomía, incluido México.
De una iniciativa internacional a una red mundial de chefs
La historia de Worldchefs comenzó el 14 de octubre de 1928, cuando representantes de 17 países se reunieron en la Sorbona de París, Francia, para impulsar una organización que reuniera a las sociedades de cocineros del mundo.
En aquel encuentro, el célebre chef francés Auguste Escoffier fue nombrado presidente honorario. Su participación quedó asociada al nacimiento de una iniciativa que buscaba dar mayor cohesión y reconocimiento a la profesión culinaria a escala internacional.
Con el paso de las décadas, la organización amplió su alcance y evolucionó para responder a las necesidades de una industria en transformación. La formación continua, el intercambio de conocimientos y la representación profesional se convirtieron en elementos centrales de su labor.
Aunque durante años fue identificada principalmente por las siglas WACS, hoy utiliza Worldchefs como nombre de marca, mientras que World Association of Chefs’ Societies permanece como su denominación oficial.
¿Cuál es la misión de Worldchefs?

Worldchefs se define como una organización profesional y no política, comprometida con mantener y mejorar los estándares culinarios internacionales. Para lograrlo, desarrolla iniciativas en cuatro áreas principales: educación, vinculación profesional, competencias y sostenibilidad.
Educación y profesionalización. A través de Worldchefs Academy y sus programas educativos, ofrece oportunidades de capacitación para estudiantes y profesionales. También cuenta con mecanismos de reconocimiento de instituciones educativas y una certificación culinaria internacional que permite validar conocimientos, experiencia y habilidades laborales.
Competencias internacionales. La organización impulsa certámenes como el Global Chefs Challenge, en los que los participantes ponen a prueba sus técnicas, creatividad, organización, presentación y dominio culinario. Además, promueve seminarios especializados y la formación de jueces certificados.
Red de contactos profesionales. Su estructura permite que asociaciones nacionales, escuelas, empresas y profesionales establezcan vínculos, intercambien experiencias y conozcan las tendencias que están transformando la industria de alimentos y bebidas.
Sostenibilidad y compromiso social. Mediante iniciativas como Feed the Planet y World Chefs Without Borders, trabaja en temas relacionados con la sostenibilidad alimentaria, la atención a comunidades en situación de vulnerabilidad y la respuesta ante emergencias.
Worldchefs Congress & Expo: un punto de encuentro para la industria

Uno de los principales encuentros de la organización es el Worldchefs Congress & Expo, un congreso internacional que reúne a chefs, docentes, representantes de asociaciones, empresas proveedoras y otros actores del sector gastronómico.
El evento combina conferencias, talleres, espacios de exposición comercial, actividades educativas y competencias culinarias. Su edición de 2024, celebrada en Singapur, reunió a más de 900 profesionales de 76 países, de acuerdo con la organización.
En 2026, el congreso tuvo como sede Newport, Gales, del 16 al 19 de mayo, con el lema Pasture, Passion, Plate, centrado en la trayectoria de los alimentos desde su origen hasta el plato. La convocatoria contempló la participación de chefs de distintos países, especialistas de la industria y competidores del Global Chefs Challenge.

Más allá de las demostraciones culinarias, estos encuentros permiten analizar temas como la innovación, la formación de nuevas generaciones, la sostenibilidad y el futuro de los negocios gastronómicos.
¿Qué relación tiene Worldchefs con México?

México también forma parte de esta red internacional a través del Colegio Nacional de Chefs Profesionales de México A.C., que se incorporó como miembro nacional de Worldchefs en 2021, según el anuncio oficial publicado por la organización.
Fundado en 2018, el Colegio tiene entre sus objetivos promover la capacitación, la especialización, la certificación profesional y la difusión de la gastronomía mexicana. Su incorporación a Worldchefs representa una vía institucional de conexión con otras asociaciones y profesionales del mundo.
La participación mexicana en competencias internacionales también constituye una oportunidad para mostrar técnicas, conocimientos y expresiones culinarias del país ante públicos especializados. En este contexto, la cocina mexicana no solo puede proyectarse a través de sus ingredientes y recetas tradicionales, sino también mediante el desarrollo de profesionales capaces de representar su riqueza cultural en escenarios internacionales.

Es importante precisar que pertenecer a Worldchefs no significa que todos los chefs de un país sean miembros individuales de manera automática: la organización distingue entre asociaciones nacionales, miembros afiliados y otras categorías de participación.
¿Por qué es importante una organización de este tipo para la gastronomía?
La cocina profesional enfrenta desafíos que van más allá de preparar alimentos: requiere capacitación continua, conocimientos técnicos, adaptación a nuevas tecnologías, responsabilidad ambiental y capacidad para responder a las expectativas de consumidores cada vez más informados.
En ese escenario, organizaciones internacionales como Worldchefs contribuyen a crear espacios de colaboración y a establecer referencias profesionales que facilitan el intercambio de conocimientos entre países.

Su labor también invita a reflexionar sobre el valor de la formación culinaria. El talento y la creatividad son fundamentales, pero el desarrollo de una carrera gastronómica también puede beneficiarse de la experiencia práctica, la actualización constante, la evaluación de competencias y la colaboración con otros profesionales.
Al mismo tiempo, el reconocimiento internacional debe convivir con la diversidad de tradiciones, técnicas regionales y conocimientos transmitidos entre generaciones. La estandarización de ciertas competencias profesionales no tiene por qué significar que todas las cocinas deban ser iguales.
Una comunidad internacional que mira hacia el futuro
A casi un siglo de su fundación, Worldchefs mantiene una premisa central: fortalecer la profesión culinaria mediante la educación, la colaboración y el reconocimiento del trabajo de quienes integran la industria.
Su historia refleja cómo la gastronomía ha evolucionado hasta convertirse en un ámbito de intercambio internacional en el que participan cocineros, chefs, escuelas, asociaciones y empresas. Para México, cuya cocina reúne una extraordinaria diversidad de productos, técnicas y tradiciones, estos espacios ofrecen oportunidades para compartir conocimientos, impulsar el talento y ampliar la presencia de sus profesionales en el mundo.

Porque detrás de cada plato existe un proceso de aprendizaje, una cultura y un oficio. Y fortalecer a quienes lo ejercen también significa contribuir al desarrollo de la gastronomía como patrimonio cultural, profesión e industria global.
Fuentes principales para consultar: www.worldchefscongress.org
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