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Restauración

¿Cómo lograr un restaurante sostenible?

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Foto: Predi Son Jaumell / Equipo de cocina recogiendo las hortalizas de su huerto privado con las que elaboran sus recetas.

Signo de los tiempos

Hace 30 años pensar en un restaurante sostenible, no brillaba el radar de la industria, la mayoría de los chefs, creaban según lo que les gustaba cocinar y de acuerdo a las preferencias de los comensales. Pocos consideraban la estacionalidad de los ingredientes o las consecuencias de importar productos de todo el mundo.

Hoy, por supuesto, el paisaje ha cambiado drásticamente, con comensales cada vez más conscientes del origen de su comida. Esta mayor consciencia trae de la mano una mayor responsabilidad de los restaurantes a la hora de elegir a sus proveedores y en la forma de operar su negocio.

Tres ejemplos de operadores de restaurantes del Reino Unido que han hecho de la sostenibilidad su prioridad. Suzanne O’Connor es chef ejecutiva en The Scottish Cafe & Restaurant, en Edimburgo, establecimiento miembro de la Asociación de Restaurantes Sostenibles (SRA, en sus siglas en inglés), que le otorgó al restaurante la calificación de Campeón de Sostenibilidad Tres Estrellas. Vikas Malik es gerente de marketing y John Page gerente de operaciones en Gate, en Londres, restaurantes vegetarianos que han ganado el premio de la SRA a Sostenibilidad Más Mejorada en 2014. Finalmente, Jamie Grainger-Smith es el propietario del restaurante T.E.D, en Londres, el primer restaurante creado por proveedores acreditados, examinados y de confianza.

Estos líderes al explicar sus procesos y de como aprendieron a modificar las operaciones de un restaurante para ser más sostenible, evidenciaron que es un proceso y una evolución, y tu equipo debe estar comprometido para que el cambio funcione. Estos son algunos pasos que aplicaron y que te pueden ayudar a tomar el impulso definitivo hacia la sostenibilidad.

Cocina de acuerdo a la estación

Foto: Antojo en tu cocina

Ya lo has escuchado antes, pero la primera cosa que puedes hacer para que tu restaurante sea más sostenible es mantener un menú de temporada. En Gate, el equipo modifica el menú cuatro veces al año, una vez para cada estación, y rota dos platos cada 6 semanas para ajustar los ingredientes con ciclos cortos, como los espárragos.
En Scottish Cafe, Suzanne cambia su menú mensualmente, para poder ofrecer los productos más frescos que pueda encontrar y en su mejor momento. Y no solo se centra en los productos agrícolas: incluso las proteínas, como los mariscos y el queso, se eliminan del menú cuando no puede encontrar proveedores buenos y sostenibles. Cuando los pescados o el calamar están en época de cría, por ejemplo, los cambiará por salmón ahumado. Operar de esta manera requiere flexibilidad y creatividad de parte del personal de cocina, pero la calidad bien vale el esfuerzo.

Asóciate con los productores adecuados

En el restaurante T.E.D, Jamie creó una cadena de suministro sostenible acreditada para la industria, una red en la que conecta a los restaurantes con proveedores y operadores responsables. Los proveedores realizan un examen en línea para demostrar que siguen prácticas sostenibles, y los restaurantes pueden elegir entre diferentes socios éticos, a la vez que cuentan con oportunidades para aprovechar los programas de intercambio y descuentos.
John estima que el 90 % de sus proveedores son negocios familiares. Los dueños de Gate han estado trabajando con uno de sus productores de verduras, Nature’s Choice, por 25 años, y visitan sus granjas regularmente para conocer mejor los productos. Así como los consumidores se interesan por conocer el origen de su carne y pescado, ellos pueden identificar y aprender sobre las granjas específicas que cultivan sus vegetales.

“Para nosotros, trabajar con personas a las que les importa lo que hacen es un valor fundamental”, dice John. “No somos números, somos personas.”

Cultívalo tú mismo

El equipo de Suzanne en The Scottish Cafe & Restaurant llevó tan lejos el abastecimiento local, que tienen su propia huerta desde hace un par de años, e incluso contrataron a un jardinero para cuidar de ella. Desde el punto de vista de Suzanne, es una oportunidad para que los chefs aprendan cómo crecen los ingredientes (zanahorias, col, remolacha, frijoles), dándoles una nueva perspectiva para apreciar a esos productos en la cocina. Se los desafía a utilizar cada uno de los productos cultivados, y los residuos de los alimentos pueden ser reutilizados en el jardín como abono.

Haz compras de proximidad y a granel

Como Scottish Cafe & Restaurant se especializa en la cocina escocesa, Suzanne se abastece tanto como sea posible de productos locales. De hecho, ahora son los productores locales quienes la buscan, ya que saben cómo selecciona su comida. Su objetivo actual es encontrar un nuevo proveedor escocés para el restaurante cada mes. También compra productos a granel en su temporada alta (cuando son deliciosos y baratos) y encuentra maneras creativas de utilizarlos, como secándolos, congelándolos o haciendo conservas.

John aconseja limitar los ingredientes del menú, para que haya menos desperdicio. “Para mí, poder gestionar el menú y la rotación de existencias, así como adaptarme a las temporadas, cuando los ingredientes son más baratos, es una obligación.”

Piensa más allá de la comida

La sostenibilidad no se detiene en tu menú. Cuando Jamie construyó el espacio para T.E.D, se asoció con una empresa de muebles recuperados para conseguir zócalos victorianos y puertas antiguas, así como mosaicos y madera recuperada para los pisos (él sabe de dónde proviene toda su madera y tiene certificados para sus suelos y los tableros de las mesas). Posteriormente, pudo destinar parte del dinero que ahorró en los materiales a comprar equipo de mejor calidad y de mayor eficiencia energética.

“”No quería que todo fuera completamente nuevo y reluciente””, explica Jamie. “”Así pudimos darle al restaurante cierta calidez, no está pulido. Es una sensación confortable, parece que la gente realmente la disfruta.

Piensa en cosas como el consumo de agua y capacita a tu personal para cerrar los grifos cuando no los estén utilizando, como lo hizo Suzanne en The Scottish Cafe & Restaurant. Su equipo también instaló luces con detectores de movimiento en los pasillos, para que no estén encendidas durante todo el día, y se desafiaron a reducir un poco el consumo, entre el 5 y el 10 %, cada mes.
También ten en cuenta tu lista de vinos y busca productores que ofrezcan vinos biodinámicos, con bajas emisiones de carbono u orgánicos. (¡Jamie incluso tiene un proveedor que lleva sus vinos desde Portugal en un velero!) Incluir estos productos en tu lista es una manera perfecta de iniciar conversaciones con los comensales sobre tu filosofía y lo que representa tu concepto.

Comienza de a poco

En Gate, Vikas y John tienen un lema: no intentes correr antes de caminar. Piensa en tus objetivos y desglósalos pensando en lo que puedes conseguir ahora y lo que te gustaría alcanzar en el futuro. Traza una hoja de ruta, pero comprende que pueden pasar años antes de que puedas realizar los cambios que te gustaría aplicar desde el punto de vista de los negocios.

Foto: iStockPhoto

Empieza por imprimir tu menú en papel reciclado y en utilizar servilletas de lino en vez de unas de papel. Busca maneras creativas de disminuir tus residuos y analiza cuánto te costaría invertir en equipo energéticamente eficiente. Incluso, si lo estás pensando para un futuro, puedes preparate para el éxito consiguiendo que tu personal se sume y creando una ética y la infraestructura necesaria para ir avanzando.

A medida que la consciencia vaya creciendo, nuevas oportunidades de negocio sostenibles continuarán llegando. “En 2002-2003 tuvimos que luchar por cosas tan simples como la gestión de los residuos de envases y de cartón”, dice John. “Tuvimos que pagar una fortuna por ello. En 2015, la gestión de residuos de los alimentos se realiza de manera efectiva. Este es el espíritu de época hoy.”

Gestiona tus desechos, todos

Los residuos que no se pueden categorizar son los desechos más caros para un restaurante, así que encuentra maneras de reducirlos. Los desechos pueden ser pesados, medidos y también es posible transformarlos en abono, de manera que puedas asegurarte de que son reutilizados en otro lugar (o en el caso de Suzanne, que regresan al jardín).

Recicla el vidrio y el cartón, devuelve los envases a los proveedores para que puedan usarse de nuevo. Como Suzanne conoce a todos sus proveedores, les pide que no envíen nada en cajas de poliestireno. Si no tienes que deshacerte del embalaje, reducirás tu huella de carbono y tu factura de reciclaje será menor.

“”Si analizas qué cosas terminan en tu basura cada día y separas las botellas, la comida, el papel y los restos de café, podrás ver qué es lo que desechas realmente””, dice John. “”Piensa si hay algo más que puedes separar. Si estás reduciendo, entonces también estás eliminando costos.

Haz tu tarea

Las operaciones éticas y sostenibles requieren una cantidad significativa de investigación cuando se trata de obtener alimentos, materiales y equipo y también al gestionar los residuos, especialmente cuando lo haces de una manera rentable. Suzanne recomienda empezar consultando toda la información disponible acerca de los productos que compras y sobre los productores que los hacen. Ser consciente de las decisiones que tomas es el primer paso.

A partir de aquí, busca opciones para minimizar el aumento de costos que pueden conllevar las prácticas sostenibles. Por ejemplo, en Gate, los residuos de cartón se recolectan de forma gratuita. El restaurante paga un impuesto a su gobierno local, y con este impuesto la ciudad recolecta el cartón sin costo. Eso evita que John deba encontrar a un tercero para gestionar los residuos, pero nunca hubiera descubierto esta posibilidad si no la hubiera buscado él mismo. “No te dicen que esto es una opción”, sostiene. “Tienes que pedirles que vengan y que lo hagan, o no lo harán.”
En T.E.D, Jamie investigó a varias empresas de gestión de residuos antes de decidirse por una que le garantizara que ninguno de sus desechos terminaría en un vertedero. “No siempre debes quedarte con la empresa local recomendada por el gobierno. Hoy puedes contar con empresas privadas que hacen un gran trabajo.”

Capacita a tu equipo para que se apasione por la causa

Le preguntamos a John cuáles fueron los mayores desafíos para hacer sus operaciones más sostenibles, y sin dudar respondió: “la capacitación del personal”. Incluso si crees en tu misión, no siempre es sencillo involucrar a tu equipo. Si un chef ha estado haciendo las cosas de una manera durante 15 años, no necesariamente cambiará sus hábitos de la noche a la mañana, realmente tiene que creer en ello.

John resalta que necesitas a una persona dentro de tu organización que crea en el proyecto y debes poder educar a tu personal para hacer que funcione. Él lleva a su equipo
de visita a granjas locales y a viñedos unas cuatro veces al año, para que puedan aprender acerca de los productos con los que están trabajando.

Y recuerda que la mejor forma de atraer la atención de los clientes es a través de tu personal, especialmente en la recepción. Suzanne también informa a las personas de su equipo sobre los ingredientes que usa, animales, mariscos, productos agrícolas, para que puedan comunicar esas historias a los comensales. Si un cliente pregunta por qué hoy no hay calamares en el menú, tu equipo puede explicar cómo planificas tu menú de acuerdo a la temporada y la sostenibilidad.

Extiende tu misión a la comunidad

Vikas y John ven el trabajo de caridad como un elemento esencial en los negocios responsables. Este año, patrocinaron a la asociación sin fines de lucro Ambiciosos por el Autismo (Ambitious About Autism), que recauda dinero y genera consciencia sobre esta condición. Organizaron un evento con un menú especial con el objetivo de demostrar cómo se siente ser autista. Como muchos niños con autismo suelen separar su comida de acuerdo al color y a la forma, presentaron sus diferentes platos con elementos centrados en estas dos características, con ingredientes que debían comerse por separado. Los ingresos de la cena se usaron para la compra de equipo para fabricar chocolate, destinado a los estudiantes del colegio de la organización, de manera que luego pudieran producir chocolate y venderlo.

“Estamos transfiriendo a estos niños habilidades para que puedan fabricar, comercializar y vender estos productos por sí mismos”, dice John. “En realidad, se trata de aprender sobre el proceso de hacer negocios en la industria de alimentos. Y de esta manera se ponen en práctica todos los elementos de los que hablamos: abastecimiento, sociedad, medio ambiente, a la vez que se devuelven a la sociedad.”

Planifica a largo plazo

¿Es más caro comprar equipo energéticamente eficiente que uno estándar? En una palabra, sí, pero tienes que pensar a largo plazo para ver todo el valor que te aportan.

“Si compras un artículo barato, lo tendrás que reemplazar rápidamente, por lo que perderá su valor en un período de tres años”, comenta John. “Si es un mejor producto, tendrá una mejor calidad y también una garantía más conveniente. Puede que pagues un 30 % más, pero se depreciará en 5 o 6 años.”

Jamie estima que gasta entre un 10 y un 12 % más en equipos, pero dice que es fácil recuperar ese gasto en otras áreas, como comprando mobiliario recuperado. Además, ahorrarás dinero en los costos de energía. Jamie compró una cafetera de bajo consumo y refrigeradores ecológicos, y está seguro de que ganará dinero con esas compras en los próximos años.

Prioriza la satisfacción del cliente antes de todo lo demás

Aunque es importante que tu equipo pueda comunicar la misión y la visión de tu restaurante, tu prioridad como propietario de un restaurante siempre debería ser ofrecer una experiencia excepcional a los comensales. Brinda suficiente información, capacitando al personal, a través de tu sitio web o incluso en tu menú, para que los clientes puedan preguntar más detalles sobre tus proveedores y la sostenibilidad si lo desean, pero no los fuerces a comprender tu mensaje.

“Quiero que sea un gran restaurante”, sostiene Jamie sobre T.E.D. “Nuestras elecciones no funcionan como una excusa. Los clientes vienen y todo lo que ven es un restaurante que se ve increíble, con un buen servicio y buena comida. Quieres que las personas digan que su experiencia estuvo genial y que todas estas cosas encantadoras forman parte de eso.”

La sostenibilidad es un compromiso de hacer negocio con responsabilidad social, y que en algún momento, le sirva a tu negocio para posicionarse de manera orgánica en un mercado muy competido, donde los clientes en algún momento reconocerán tu esfuerzo y aumentara tu fidelización.

Agradecemos tus interés en leer este post!

Innovación

¿Es el fin del Fine Dining?

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Foto: Restaurante Fine dining / Archivo

¿Está desapareciendo o simplemente está evolucionando?

Durante décadas, hablar de fine dining era hablar de manteles impecables, vajillas cuidadosamente seleccionadas, cubiertos perfectamente alineados, servicio altamente protocolario y menús diseñados para ofrecer una experiencia gastronómica sofisticada. Era, en muchos sentidos, la representación más visible de la alta cocina.

Sin embargo, el mundo de la gastronomía está cambiando. Las nuevas generaciones de comensales buscan experiencias menos rígidas, los restaurantes enfrentan mayores costos de operación y los chefs exploran nuevas formas de relacionarse con sus clientes. Ante este escenario surge una pregunta: ¿el fine dining está desapareciendo o simplemente está evolucionando?

¿Qué es realmente el fine dining?

El fine dining, o alta cocina, no se limita al precio de un menú ni a la elegancia de un restaurante. Se trata de una propuesta gastronómica en la que existe una atención especial al producto, las técnicas culinarias, la presentación, el servicio, la hospitalidad y cada uno de los elementos que forman parte de la experiencia.

Tradicionalmente, estos restaurantes han trabajado con menús degustación, secuencias de varios tiempos, maridajes, productos de alta calidad y un servicio altamente especializado.

Pero reducir el concepto a lujo sería quedarse únicamente con una parte de su historia.

El fine dining también representa una búsqueda constante de excelencia. Es un espacio donde la cocina puede convertirse en investigación, creatividad, narrativa y expresión cultural.

Cuando la formalidad dejó de ser suficiente

Durante mucho tiempo, la experiencia de alta cocina estuvo asociada a determinadas reglas: código de vestimenta, largas comidas, servicio ceremonial y cierta distancia entre el restaurante y el comensal.

Ese modelo comenzó a cambiar.

Hoy, muchos clientes pueden estar dispuestos a pagar por una experiencia gastronómica excepcional, pero no necesariamente quieren sentirse incómodos o sometidos a un protocolo excesivo.

La comodidad, la cercanía y la autenticidad han adquirido un nuevo valor.

Por eso han surgido restaurantes capaces de ofrecer técnicas sofisticadas y productos extraordinarios dentro de ambientes mucho más relajados. La alta cocina puede convivir con una barra, una cocina abierta, mesas compartidas o incluso con una estética aparentemente sencilla.

El lujo ya no necesariamente necesita parecer lujo.

Del lujo material al lujo de la experiencia

Uno de los cambios más interesantes está en la transformación del concepto de lujo.

Antes podía estar representado por ingredientes exclusivos, vajillas costosas o espacios monumentales. Actualmente, el lujo también puede significar tener acceso a un producto excepcional, conocer su origen, escuchar la historia de quien lo produce o vivir una experiencia que difícilmente puede repetirse en otro lugar.

Un tomate cultivado por un productor local, un maíz nativo, un pescado de temporada o un ingrediente tradicional pueden adquirir mayor protagonismo que productos históricamente asociados con la alta cocina.

En este sentido, la sofisticación no necesariamente está en el ingrediente, sino en lo que el restaurante es capaz de hacer con él y en la historia que puede contar alrededor de él.

La cocina local entra en escena

La evolución del fine dining también ha abierto espacio para las identidades gastronómicas.

Durante años, algunos referentes de la alta cocina internacional estuvieron profundamente influenciados por modelos europeos. Hoy existe una mayor valoración de las cocinas regionales, los productos locales, las técnicas ancestrales y los conocimientos transmitidos entre generaciones.

En México, por ejemplo, ingredientes como el maíz, los chiles, los frijoles, los quelites, los moles y una enorme diversidad de productos regionales pueden formar parte de propuestas de alta cocina sin perder su identidad.

Esto plantea una idea importante: la alta cocina no tiene que parecerse a Europa para ser sofisticada.

Puede encontrar su propia definición a partir del territorio.

¿El problema es el precio?

Uno de los cuestionamientos que enfrenta actualmente el fine dining tiene que ver con su accesibilidad.

Los menús degustación pueden representar una inversión considerable para el consumidor, mientras que los restaurantes enfrentan costos elevados de personal, renta, insumos, energía y operación.

Además, mantener equipos altamente especializados requiere una estructura económica que no siempre resulta sencilla de sostener.

Por ello, algunos restaurantes están explorando formatos diferentes: menús más cortos, servicio a la carta, barras gastronómicas, experiencias de menor duración o propuestas que permiten acercarse a la cocina del chef sin asumir necesariamente el costo de una experiencia extensa.

No significa que el menú degustación vaya a desaparecer. Significa que ya no es la única manera de entender la alta cocina.

El chef también está cambiando

La figura del chef contemporáneo ha dejado de ser exclusivamente la de una persona encerrada en la cocina.

Cada vez existe mayor interés por conocer al productor, comprender el territorio, investigar ingredientes, trabajar con científicos, recuperar técnicas tradicionales y desarrollar proyectos relacionados con sostenibilidad, educación o cultura gastronómica.

La cocina se vuelve interdisciplinaria.

Y en ese proceso, el restaurante deja de ser solamente un lugar donde se sirve comida para convertirse en un espacio de encuentro entre producto, territorio, conocimiento y creatividad.

La tecnología también modifica la experiencia

Las redes sociales han transformado la relación entre restaurantes y consumidores.

Hoy, una persona puede conocer un restaurante antes de visitarlo, observar sus platos, conocer al chef, leer comentarios y descubrir su filosofía desde el teléfono.

Esto ha convertido la comunicación en una parte importante de la experiencia gastronómica.

Al mismo tiempo, la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías culinarias y las herramientas digitales están comenzando a incorporarse a procesos de investigación, diseño de menús, gestión y comunicación.

Sin embargo, existe una paradoja: mientras la tecnología avanza, también crece el interés por aquello que es humano.

El fuego, las manos, la fermentación, la tierra, el productor y la historia detrás de un ingrediente adquieren un nuevo significado.

Entonces, ¿está desapareciendo el fine dining?

Foto: Emplatado de un menú Fine Dining

Probablemente no.

Lo que parece estar desapareciendo es una determinada idea de lo que debe ser el fine dining.

La alta cocina no necesariamente necesita desaparecer; necesita responder a un consumidor diferente, a una industria con nuevos desafíos y a una sociedad que también ha cambiado su manera de entender el lujo.

El futuro puede pertenecer a restaurantes capaces de combinar precisión técnica con hospitalidad, creatividad con identidad, sofisticación con comodidad y excelencia gastronómica con una relación más cercana con el territorio.

Quizá el verdadero cambio no sea pasar de fine dining a otra categoría.

Quizá sea entender que la alta cocina puede tener muchas formas.

Puede estar detrás de una puerta elegante o frente a una barra. Puede servirse en diez tiempos o en un solo plato. Puede utilizar técnicas de vanguardia o recuperar una preparación ancestral.

Lo importante no es necesariamente cuánto protocolo existe alrededor de la mesa, sino la capacidad de una propuesta gastronómica para ofrecer algo memorable.

Porque si el fine dining está evolucionando, también está demostrando que la gastronomía, como la cultura, nunca permanece completamente quieta.

La alta cocina no necesariamente está muriendo. Está cambiando las reglas con las que aprendimos a reconocerla. ¿Y tú qué opinas? ¡Compártenos tu opinión!

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Chefs y cocineros

El futuro de las recetas

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Foto: La evolución de las recetas en la gastronomía / IA

Cuando la inteligencia artificial entra a la cocina

La inteligencia artificial ya no es solamente una herramienta asociada con la tecnología, los negocios o la automatización. Poco a poco también está entrando en uno de los espacios más humanos y culturales que existen: la cocina.

Hoy es posible pedirle a una herramienta de inteligencia artificial que cree una receta a partir de los ingredientes disponibles en el refrigerador, adapte un platillo a una determinada dieta, proponga combinaciones de sabores o incluso desarrolle una preparación inspirada en una región gastronómica específica.

La pregunta ya no es si la inteligencia artificial puede crear recetas, sino hasta dónde puede llegar cuando se encuentra con el conocimiento, la experiencia y la creatividad de un cocinero.

De los recetarios a los algoritmos

Durante siglos, las recetas se han transmitido de generación en generación. Primero fueron la memoria, la observación y la práctica; después llegaron los recetarios escritos, los libros especializados, las revistas y, más recientemente, las plataformas digitales y las redes sociales.

La inteligencia artificial representa un nuevo capítulo en esa evolución.

Los modelos actuales pueden analizar enormes cantidades de información relacionada con ingredientes, técnicas culinarias, preparaciones y preferencias alimentarias. A partir de esos datos pueden generar propuestas que, en apariencia, se comportan como un nuevo tipo de recetario: uno capaz de responder de manera inmediata a las necesidades de quien cocina.

Por ejemplo, un usuario puede solicitar una receta con maíz, chile, frijol y algún ingrediente disponible en casa. También puede pedir que sea económica, vegetariana, de temporada o que utilice determinada técnica de cocción.

La respuesta puede llegar en segundos.

¿Puede una IA realmente crear una receta?

Aquí aparece una cuestión interesante.

Una inteligencia artificial no cocina, no prueba un guiso y no percibe directamente si una salsa necesita más acidez, sal o textura. Su capacidad para generar recetas proviene del análisis de patrones presentes en la información con la que fue entrenada o a la que tiene acceso.

Esto significa que puede combinar conocimientos existentes de maneras novedosas, pero la experiencia sensorial continúa siendo fundamental.

Una receta puede estar perfectamente redactada y, sin embargo, resultar poco equilibrada cuando se lleva al fuego.

La cocina tiene una dimensión que difícilmente puede reducirse a instrucciones: el criterio.

Un cocinero sabe que una cebolla no siempre se comporta igual, que un chile puede variar considerablemente en intensidad, que una masa puede requerir más o menos agua dependiendo de su textura y que una preparación cambia según el utensilio, la temperatura, la altitud o incluso la experiencia de quien la está elaborando.

Ahí es donde la inteligencia artificial encuentra uno de sus principales límites.

Una nueva herramienta para cocineros

Más que sustituir necesariamente al cocinero, la IA puede convertirse en una herramienta de exploración.

Un chef puede utilizarla para generar ideas iniciales, buscar combinaciones poco habituales, transformar una receta, calcular proporciones, aprovechar ingredientes que están disponibles o imaginar diferentes versiones de un mismo platillo.

También puede ser útil para restaurantes y profesionales que necesitan desarrollar propuestas constantemente.

La IA puede ayudar a responder preguntas como: ¿qué puedo hacer con estos ingredientes?, ¿cómo puedo adaptar este platillo a una alimentación específica?, ¿qué ingredientes podrían complementar este sabor? o ¿cómo podría presentar una versión contemporánea de una preparación tradicional?

El resultado no tiene por qué ser la receta definitiva. Puede ser simplemente el punto de partida para experimentar.

El desafío de la identidad gastronómica

Sin embargo, existe una conversación todavía más profunda cuando hablamos de gastronomía.

Una receta no es únicamente una lista de ingredientes y pasos. También puede contener historia, territorio, memoria, identidad y conocimiento comunitario.

Una preparación tradicional mexicana, por ejemplo, puede estar vinculada con una comunidad, una celebración, una forma particular de cultivar un ingrediente o una técnica transmitida durante generaciones.

Por eso, utilizar inteligencia artificial para recrear o reinterpretar una receta tradicional requiere algo más que pedirle al algoritmo que combine ingredientes.

Se necesita contexto.

La tecnología puede ayudar a organizar información y generar propuestas, pero el conocimiento cultural debe provenir de fuentes confiables y, sobre todo, reconocer a las comunidades y personas que han conservado esos saberes.

La creatividad humana frente al algoritmo

La cocina siempre ha evolucionado mediante la combinación de conocimientos.

Un cocinero observa, prueba, se equivoca, modifica y vuelve a intentar. De ese proceso nacen muchas de las grandes preparaciones de la gastronomía.

La inteligencia artificial introduce una nueva posibilidad: generar cientos de combinaciones en muy poco tiempo.

Pero la cantidad de posibilidades no necesariamente equivale a creatividad.

La creatividad gastronómica también implica comprender por qué funciona una combinación, qué significado tiene, qué experiencia se quiere provocar y cuándo es mejor no modificar una receta.

Por eso, probablemente el futuro no esté en una cocina donde la IA sustituya la creatividad humana, sino en una donde la tecnología amplifique la capacidad de experimentar de los cocineros.

Del algoritmo al plato

El verdadero desafío comienza cuando la receta abandona la pantalla.

Una inteligencia artificial puede proponer una preparación, pero alguien tendrá que comprar los ingredientes, cortarlos, cocinarlos, probarlos y decidir si el resultado merece llegar a la mesa.

Ese último paso continúa dependiendo de los sentidos humanos.

El aroma, la textura, la temperatura, el sonido de una cocción y el sabor no son solamente datos. Son experiencias.

Por eso, mientras la inteligencia artificial avanza en la creación y adaptación de recetas, la cocina conserva algo que la tecnología todavía no puede reemplazar fácilmente: la capacidad humana de convertir conocimiento en experiencia.

Quizá la próxima revolución gastronómica no consista en cocinar con inteligencia artificial, sino en aprender a cocinar con ella, utilizando sus posibilidades sin perder aquello que hace que una receta sea mucho más que una fórmula.

Porque una receta puede ser generada por un algoritmo. Pero hacer que se convierta en un buen plato todavía requiere de alguien que sepa cocinar.

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Noticias

Guadalajara se prepara para recibir a la élite gastronómica de América Latina

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Foto: Cartel Latin American 50 Best Restaurants

Latin America’s 50 Best Restaurants 2026, un encuentro que pondrá nuevamente los reflectores internacionales sobre la cocina mexicana

Guadalajara, Jalisco.— La mesa gastronómica de América Latina volverá a reunirse en México. Guadalajara será la ciudad anfitriona de la ceremonia de Latin America’s 50 Best Restaurants 2026, uno de los acontecimientos más esperados del calendario culinario regional y una vitrina para los chefs, restaurantes y proyectos que están redefiniendo la identidad gastronómica del continente.

La elección de Guadalajara llega en un momento especialmente significativo para la ciudad. Durante 2026, la capital jalisciense ha reforzado su presencia en el mapa internacional de la alta cocina con la llegada de la Guía Michelin, que por primera vez incluyó a Jalisco entre sus territorios de evaluación. En mayo, además, la ciudad fue sede de la ceremonia de la edición mexicana de la guía.

Ahora, el turno será para 50 Best, cuya lista latinoamericana se ha convertido en uno de los principales referentes para medir el pulso de la restauración en la región. La organización explica que su selección reúne las opiniones de 300 especialistas de la industria gastronómica latinoamericana y que el proceso de votación es supervisado por Deloitte.

La expectativa no es menor. En la edición 2025, celebrada en Antigua Guatemala, el listado volvió a mostrar el peso de las grandes capitales gastronómicas de la región, mientras que México mantuvo una presencia destacada. Para 2026, la atención estará particularmente puesta en los restaurantes mexicanos que aspiran a escalar posiciones y en aquellos proyectos que puedan irrumpir por primera vez entre los mejores de América Latina.

Guadalajara, de anfitriona a protagonista

Más allá de albergar una ceremonia internacional, Guadalajara llega a esta cita con argumentos propios. La ciudad ha construido en los últimos años una escena gastronómica que combina la cocina tradicional jalisciense con propuestas contemporáneas y de autor.

Restaurantes como Alcalde, de Francisco Ruano, ya forman parte del radar internacional. En la lista vigente de Latin America’s 50 Best, Alcalde aparece entre los establecimientos destacados de la región, mientras que en 2026 también obtuvo una estrella Michelin.

La presencia de la gala, por ello, representa algo más que una noche de premios. Para Guadalajara supone la oportunidad de mostrar ante chefs, críticos, periodistas y representantes de la industria internacional una ciudad cuya identidad culinaria no se limita al tequila, la birria o la torta ahogada, sino que se encuentra en plena transformación.

La ceremonia también podría convertirse en un escaparate para los productores, cocineros y restaurantes de Jalisco que buscan proyectarse más allá de las fronteras mexicanas. El interés internacional que generan las listas 50 Best suele traducirse en nuevos viajeros gastronómicos y en una mayor exposición para los destinos que las reciben.

Una noche para medir el pulso de la región

La edición 2026 llegará, además, después de un año de cambios importantes en el panorama gastronómico latinoamericano. La lista de 2025 fue encabezada por restaurantes de Bogotá, Lima y Buenos Aires, mientras que México colocó a Quintonil, de Ciudad de México, dentro de los primeros lugares y a varios establecimientos del país entre los 50 mejores.

En Guadalajara, la expectativa tendrá un ingrediente adicional: la ciudad no será solamente el escenario donde se anuncien los ganadores, sino uno de los protagonistas de una conversación mucho más amplia sobre el futuro de la gastronomía latinoamericana.

Por una noche, las cocinas de la región dejarán sus fogones para encontrarse en Jalisco. Y Guadalajara tendrá la oportunidad de demostrar que, en materia gastronómica, ya no quiere ser solamente una ciudad anfitriona: quiere sentarse a la mesa de los grandes.

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