Contáctanos

Chefs y cocineros

La próxima revolución en la hostelería será la de la sostenibilidad humana”

Publicado

en

Una entrevista al cocinero español David Muñoz del restaurante DiverXO

El año 2022 arrancó en el auditorio del Basque Culinary Center con una conversación entre el chef Dabiz Muñoz y el director de BCC, Joxe Mari Aizega, frente a los alumnos del centro. Durante la charla, el cocinero madrileño abordó desde la exigencia de calidad que impone a sus distintos proyectos hasta la necesidad de garantizar unas condiciones laborales dignas para los trabajadores del sector, pasando por la subida del precio de DiverXO o incluso la polémica que suscitó su aparición en las redes sociales enfundado en el vestido que su pareja, Cristina Pedroche, lució en la retransmisión de las campanadas de Nochevieja. 

La necesidad de ser rentables

Parece que el discurso vocacional que tenemos los cocineros con respecto a nuestra profesión esté reñido con ganar dinero. Y no. El dinero es una de las piedras angulares que hacen que todo funcione. Para que una empresa sea rentable y sostenible a nivel empresarial y humano tiene que ganar dinero. A veces parece que en nuestra profesión esté mal visto ganar dinero, por su componente vocacional y de servicio, cuando se da por supuesto en otras. Pero no hay otro camino, porque si no estás ganando dinero significa que algo estás haciendo mal para sostener tu empresa. 

Subir los precios no es un capricho

El cambio de precio de DiverXO, del que tanto se ha hablado, venía dado principalmente por dos motivos: hacerlo sostenible económicamente, cosa que no había sido durante quince años, y también humanamente. Nos preguntamos: ¿qué nos cuesta tener este restaurante en estas condiciones, con ese producto, con todo este personal? ¿Qué tenemos que hacer para ganar dinero y poder seguir mejorando las condiciones laborales de la gente que trabaja con nosotros? ¿Cuánto cuesta esto? 365 euros. La realidad de DiverXO es que para ser un restaurante sostenible tiene que costar ese dinero. Y yo tenía claro que si poner este precio suponía que al final no iba a haber gente dispuesta a pagarlo, eso significaba que DiverXO no debía existir. 

El secreto de mantener al personal

Si quieres tener a los mejores trabajando contigo, tienes que dar buenas condiciones laborales, deben tener sueldos que estén no solamente dentro del mercado, sino por la parte de arriba, si te lo puedes permitir. Yo quería rodearme de los mejores talentos del mundo, tanto en mis cocinas como en mis salas. Para eso, lo único que se puede hacer es pagar sueldos que estén por encima del mercado, darles un proyecto que les ilusione y que sus condiciones laborales sean buenas. Si esto ocurre, es imposible que no quieran trabajar en tu empresa. Quizá un restaurante recién abierto no pueda aspirar al mejor jefe de cocina del mundo, pero sí al mejor que esté dentro de sus posibilidades. 

Aspirar a una vida digna

Cuando con 17 años decidí ser cocinero me dijeron que debía tener claro que no iba a tener vida personal. Y durante toda mi vida como empleado así fue, tanto en Madrid como en Londres, pero los tiempos cambian y las demandas de la gente que quiere dedicarse a la hostelería hoy son otras. Quieren tener un trabajo que les guste, que les llene, pero también una vida fuera del trabajo. Y creo que eso está muy bien. Cuando alguien decide trabajar 60 o 70 horas a la semana, es su decisión personal, pero el problema viene cuando es una obligación impuesta por la propia situación. Todavía queda mucho por hacer y estamos al principio del camino, pero creo que la próxima revolución dentro de la hostelería será la de la sostenibilidad humana. Habrá gente resistente al cambio, y como pasa siempre en cualquier cambio de paradigma, habrá quien se quede por el camino. Pero en este caso el cambio es bueno para todo el mundo. 

Insultos en las redes

Cuando subí el precio del menú de DiverXO me tiré una semana recibiendo 200 mensajes privados al día por Instagram insultándome: “eres un pesetero”, “¿pero quién te crees que eres si vienes de un barrio?”, “vaya cabronazo eres”, “ya no vamos a poder ir…”  ¿Pero cuál es el problema? Esta es una empresa privada. Y si me la pego, me la pego yo. No es un comedor social que estoy poniendo fuera del alcance de la gente. Ese tipo de cosas en algún momento te generan un punto de incomprensión, pero he aprendido a gestionarlas. 

Lo que nadie te enseña

Con veintisiete años, difícilmente se está preparado para ser un empresario capaz de regentar un un negocio de éxito, con reconocimiento y con trascendencia, concede el chef. Y sin embargo, fue su mayor desafío, a sabiendas de que le habría encantado que le enseñaran cosas a tiempo para plantear algunas cuestiones de otra forma. “Siempre nos fue bien, pero no es fácil llevar adelante un negocio que desde el primer día tiene tanto éxito”. No en vano, recibir la tercera estrella fue como un tsunami para él, a la cabeza de un tipo de restaurante que, para entonces, no entraba dentro de los parámetros de Michelin: “por el tipo de comida y de servicio, porque no teníamos determinados lujos que se suponía que tenían que estar vinculados a esa tercera estrella… Por eso creo que fue muy aplaudida por muchos y muy criticada por otros, porque cambiaba lo que hasta entonces había sido el paradigma del restaurante tres estrellas en España”.

No hay concepto pequeño

Todo lo que hacemos tiene los mismos parámetros creativos y la misma exigencia de calidad. Si hacemos un foodtruck de perritos, nace con la vocación de ofrecer el mejor perrito del mundo, con el sello XO, supercreativo y superdiferente. Es la misma vocación que tienen DiverXO, StreetXO y el GoXO. Cuando empezamos con el foodtruck, a lo mejor nos tiramos tres meses probando perritos y pensando cómo lo íbamos a hacer, porque era la primera vez que hacíamos algo así. Para nosotros no hay negocios menores y siempre ponemos todos los activos a funcionar. 

Hacia una creatividad más asequible

En los últimos años la cocina creativa ha estado vinculada a restaurantes de precios altos, pero en el mundo de la cocina la creatividad se da a muchos niveles. Puede haber perfectamente un sitio muy creativo con un modelo de negocio que cueste veinte euros. Durante muchos años, quizá porque en este país ha habido cocineros con un peso brutal que han hecho cosas increíbles a nivel mundial, parecía que un cocinero debía aspirar a montar un restaurante de mucho éxito, con un precio elevado y al que le diesen dos o tres estrellas Michelin. Ese paradigma ha empezado a cambiar y la gente joven lo está percibiendo de manera diferente. A nivel mundial ha habido una eclosión exagerada de restaurantes creativos de ticket alto y creo que los que van a sobrevivir en el futuro son aquellos que realmente ofrezcan algo único por lo que la gente esté dispuesta a desplazarse y a hacer el esfuerzo personal y económico.

Cuidado con la autoafirmación

Hay que tener fe ciega en uno mismo, pero no siempre es tan fácil. El dicho de que “puedes conseguir todo lo que te propongas” hay que cogerlo con pinzas. Es cierto que yo he soñado grandes cosas y las he ido consiguiendo, pero a base de sacrificar por el camino muchas cosas. Cuanto más grande es lo que sueñas, más grande es también el sacrificio. No conozco ningún caso de éxito en el tiempo que no esté cimentado en el sacrificio y el esfuerzo. Pero decirle a la gente que la única forma de hacer algo que merezca la pena es sacrificándolo todo no es real y no está bien. Depende de lo que quieras conseguir.

El vestido de Cristina

Después de darme las tres estrellas Michelin, me puse el vestido de las campanadas de Cristina y recuerdo que esto fue una bomba nuclear en cierto sector más conservador de la profesión. “¿Cómo puede ser que este tipo que tiene tres estrellas Michelin y se supone que es una voz autorizada y reconocida en la profesión se vista con un vestido de mujer en las redes sociales?” ¿Qué pasa, que si me gusta travestirme significa que soy peor cocinero? ¿Significa que mi orientación sexual o mis apetencias en la vida tienen que ser juzgadas? Al final pasé de ello. Yo me divierto haciendo lo que me da la gana y no tengo que estar dando explicaciones. Soy consciente de que para lo bueno y para lo malo tengo mucha repercusión y trascendencia. Intento que eso no me condicione en exceso sobre lo que quiero hacer en mi vida y en mis redes sociales. Nunca he utilizado mis entrevistas ni mis redes sociales para ofender o para atacar. Otra cosa es que haya gente que se sienta ofendida de forma irracional, como en ese caso. 

Auspiciado por: Gastronomia 360

Agradecemos tu interés en leer este post!

GastroMakers es un espacio dedicado a promover la cultura gastronómica del mundo.

Chefs y cocineros

El secreto que esconde un Chile en Nogada

Publicado

en

Foto: Chile en Nogada / Platillo de México

“Hay recetas que no se heredan. Se recuerdan.”

En un rincón de México donde las tardes olían a tierra mojada, canela y fruta madura, vivía una joven llamada Mariana.

Su abuela decía que había comidas que alimentaban el cuerpo y otras que alimentaban la memoria.

—El chile en nogada pertenece a las dos —le repetía mientras pelaba las nueces de Castilla—. Porque un platillo también puede guardar la historia de un país.

Cada año, cuando llegaba la temporada de granadas, la familia se reunía alrededor de la cocina. Había chiles poblanos asándose sobre el fuego, manzanas y peras esperando su turno, duraznos cortados en pequeños cubos y el aroma dulce de la canela flotando por toda la casa.

Mariana había crecido viendo a su abuela preparar aquel platillo, pero nunca había entendido por qué lo hacía con tanta ceremonia.

Hasta que una tarde encontró una vieja libreta escondida detrás de los frascos de especias.

En la primera página había una frase escrita a mano:

“Hay recetas que no se heredan. Se recuerdan.”

Mariana siguió leyendo.

La libreta hablaba de una familia que, muchos años atrás, había viajado por distintos lugares de México. En cada sitio habían aprendido un ingrediente, una forma de cocinar, una historia. Al regresar a casa, reunieron todo aquello en un solo platillo.

El chile era el campo.

La fruta era la abundancia.

La nogada era la tierra y la memoria.

La granada era la alegría.

Y el perejil, según la libreta, representaba la esperanza.

Mariana cerró el cuaderno.

—¿Todo esto es verdad? —preguntó a su abuela.

La mujer sonrió.

—No importa si ocurrió exactamente así. Las familias también construyen sus propias leyendas.

Aquella noche cocinaron juntas.

Asaron los chiles hasta que su piel quedó oscura y los dejaron reposar. Prepararon el relleno con carne, fruta, especias y frutos secos. Después llegó la parte que Mariana más disfrutaba: la nogada.

La abuela molió las nueces lentamente hasta convertirlas en una salsa blanca y cremosa.

Finalmente colocaron cada chile sobre un plato, lo bañaron con nogada y lo cubrieron con granada y perejil.

Los colores aparecieron como si alguien hubiera pintado México sobre la mesa.

Mariana entendió entonces que aquello no era solamente una receta.

Era una conversación entre generaciones.

Era la historia de quienes habían cocinado antes que ellas y de quienes algún día cocinarían después.

—¿Y cuál es el ingrediente más importante? —preguntó Mariana.

Su abuela levantó una ceja.

—Eso tendrás que descubrirlo tú.

Mariana probó el primer bocado.

Dulce, salado, cremoso, picante. Contrastes que, juntos, tenían sentido.

Entonces sonrió.

—Creo que ya sé.

—¿Cuál?

Mariana tomó otra semilla de granada y la dejó caer sobre el chile.

—La memoria.

La abuela no respondió.

Solo sonrió.

Y desde entonces, cada vez que en aquella casa se preparaban chiles en nogada, alguien abría la vieja libreta y añadía una nueva página.

Porque la receta nunca estaba terminada.

México seguía cocinándola.

Historias de cocina por: Tlacualchichihua

¡Gracias por tu apoyo, tu visita y lectura nos ayuda para continuar creando contenido!

Sigue leyendo...

Chefs y cocineros

Visita a Mexipan 2026 CDMX

Publicado

en

Foto: Mexipan 2026

Una jornada de innovación, tradición y el sabor de la gastronomía dulce

Entrar a Mexipan 2026 es sumergirse en un universo donde el aroma del pan recién horneado, el chocolate, la pastelería y la creatividad se convierten en los verdaderos protagonistas. Del 29 de julio al 1 de agosto, el Centro Banamex reúne a profesionales, estudiantes, empresarios y apasionados de la gastronomía en uno de los encuentros más importantes del sector en México.

Más allá de un negocio

Foto: Mexipan 2026

Durante nuestro recorrido fue evidente que la exposición va mucho más allá de ser un escaparate comercial. Cada pasillo ofrece una oportunidad para descubrir nuevas tendencias, ingredientes, maquinaria, utensilios y soluciones que buscan impulsar la evolución de la panadería, la pastelería, el chocolate y otros segmentos de la industria gastronómica.

Inspiración e innovación profesional

Uno de los grandes atractivos de la jornada fueron las conferencias y demostraciones culinarias. Reconocidos chefs y especialistas compartieron técnicas, conocimientos y experiencias que inspiraron tanto a quienes inician su camino en el oficio como a profesionales con amplia trayectoria. Cada presentación despertó el interés del público, que siguió con atención las explicaciones y degustó algunas de las creaciones elaboradas en vivo.

Foto: Mexipan 2026 / Chef Irvin Quiroz

La innovación estuvo presente en prácticamente todos los stands. Desde materias primas de alta calidad hasta equipos con tecnología de vanguardia, Mexipan confirmó por qué es un punto de encuentro estratégico para quienes buscan mantenerse al día en un mercado cada vez más competitivo. La creatividad y la búsqueda constante de nuevas propuestas quedaron reflejadas en productos que combinan tradición con tendencias contemporáneas.

Cocktail de celebración

Foto: Cocktail celebración 18 años Mexipan 2026

Como parte de la celebración por los 18 años de Mexipan, organizadores, expositores, representantes de la industria, medios de comunicación e invitados especiales se reunieron en un ameno cóctel conmemorativo. Durante el encuentro se dirigió un mensaje de agradecimiento por el camino recorrido por esta exposición, hoy consolidada como una de las plataformas más importantes para la panadería, la pastelería, la chocolatería y la gastronomía en México y Latinoamérica.

La velada fue conducida por el actor Omar Fierro como maestro de ceremonias, quien aportó calidez y cercanía a una celebración que estuvo acompañada de una destacada propuesta gastronómica, bebidas y la música de mariachi, en un ambiente de convivencia que puso el broche de oro a una jornada llena de innovación y sabor.

Mucho más que una exposición

Mexipan vuelve a demostrar que es mucho más que una exposición: es un lugar donde convergen el conocimiento, la innovación y la pasión por los oficios que endulzan y enriquecen la gastronomía. Para quienes forman parte de este sector o simplemente disfrutan descubrir nuevas propuestas culinarias, la visita representa una experiencia que vale la pena vivir.

Foto: Mexipan 2026

Las demostraciones de los chefs, la diversidad de productos, el ambiente de los pabellones y el cálido encuentro del incio de Mexipan con la prensa e invitados especiales, reflejaron la energía y el espíritu que distinguen a Mexipan durante ya 18 años.

¡Gracias por tu apoyo, tu visita y lectura nos ayuda para continuar creando contenido!

Sigue leyendo...

Alimentos

La conversación secreta de los panes de dulce

Publicado

en

Foto: Los panes cobran vida / GM-IA

En una panadería mexicana

Cuando las luces de la panadería se apagaban y el último cliente salía con una bolsa de pan bajo el brazo, ocurría algo que muy pocos imaginaban.

Los panes de dulce cobraban vida.

—¿Ya están listos para mañana? —preguntó el Concha, acomodando orgulloso su costra de vainilla.

—¡Siempre! —respondió el Cuerno, estirando sus puntas doradas—. No hay mejor misión que recibir a alguien con el aroma de la mantequilla recién horneada.

Desde una esquina, el Pan de Muerto, que solo aparecía en ciertas temporadas, sonrió con sabiduría.

—Nuestra tarea nunca ha sido solo alimentar. Somos recuerdos. Cada uno de nosotros lleva una historia.

La Oreja soltó una pequeña carcajada.

—Yo he visto a personas decir que solo comprarían una pieza… y terminan llevándose media charola.

Todos rieron.

El Bigote, recién salido del horno, habló con entusiasmo.

—Hoy vi entrar a una niña muy triste. Su mamá le compró una concha de chocolate. Al primer bocado, sonrió. ¿Se dieron cuenta? A veces un solo pan puede cambiar un día entero.

Hubo un momento de silencio.

El Garibaldi, cubierto de pequeñas grageas, tomó la palabra.

—Eso es exactamente lo que hacemos. No competimos entre nosotros. Cada cliente encuentra el pan que necesita.

—Hay quienes buscan un abrazo —dijo el Rol de Canela—. Para ellos estoy yo.

—Otros necesitan energía para empezar la mañana —comentó el Cuerno.

—Y algunos solo quieren recordar la cocina de su abuela —añadió la Concha con una sonrisa.

Desde el fondo del mostrador, el pequeño Polvorón levantó la voz.

—¿Y qué pasa si alguien no nos elige?

El Concha respondió con calma.

—No debemos preocuparnos por eso. Nuestro deber es estar aquí, recién horneados, con el mejor sabor y el mejor aroma. Cuando llegue la persona indicada, sabrá cuál de nosotros necesita.

Los demás asintieron.

Entonces el viejo horno, que había escuchado la conversación durante décadas, dejó escapar un suave crujido y dijo:

—Recuerden algo. La harina, el azúcar y la mantequilla hacen buenos panes. Pero lo que realmente enamora a la gente es el cariño con el que fueron preparados.

Los panes guardaron silencio.

Sabían que el horno tenía razón.

A la mañana siguiente, el panadero abrió la puerta y un cálido aroma invadió la calle.

Comenzaron a llegar los primeros clientes.

Un señor pidió dos conchas para acompañar el café.

Una estudiante eligió una oreja para el camino.

Una pareja compartió un garibaldi.

Un niño señaló emocionado un cuerno recién horneado.

Y mientras cada pieza encontraba su destino, los panes intercambiaban discretas miradas de satisfacción.

Porque habían comprendido que su verdadero deber no era simplemente venderse.

Su misión era regalar un instante de felicidad, despertar recuerdos, reunir familias alrededor de una mesa y demostrar, bocado a bocado, que el pan dulce mexicano siempre tiene la extraordinaria capacidad de convertir un día cualquiera en un momento inolvidable.

Esta historia es un humilde homenaje a la panadería y panaderos mexicanos

Historias de cocina por: Tlacualchichihua

¡Gracias por tu apoyo, tu visita y lectura nos ayuda para continuar creando contenido!

Sigue leyendo...
Auspiciado
Auspiciado

Síguenos en instagram

Suscríbete a boletín GM

Lo más visto

Derechos Reservados GastroMakers® 2026

error: Contenido protegido!!