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Chefs y cocineros

Recetas divertidas para el Día del Niño

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Foto: Platillo Un cangrejo bajo el mar / Cortesía Fundación Herdez

¿Sabías que desde 1924 celebramos el Día del Niño en México?

Esta decisión fue tomada con la finalidad de lograr reafirmar los derechos de los niños y las niñas para crear una infancia feliz con el objetivo de brindarles un desarrollo pleno e integral como ser humano. Y algo súper importante es inculcarles buenos hábitos alimenticios y para ello podemos hacerlo a través de recetas sanas y divertidas. Por ello la chef Montserrat Castillejo de Fundación Herdez nos comparte tres platillos que podrás realizar para tus pequeños.

Gusanito travieso 1 porción

Foto: Platillo Gusanito travieso / Cortesía Fundación Herdez

INGREDIENTES:

  • 1 rebanada de sandía (100 g) con un grosor de 1 a 1.5 cm aproximadamente.
  • 1/4 palito de apio o pepino
  • 1 rebanada de melón chino (20 g) con un grosor de 1 a 1.5 cm aproximadamente.
  • 1 rebanada de jícama (10 g)
  • 2 arándanos
  • 1 ciruela pasa sin hueso
  • 1 pieza de nuez entera
  • c/s germen de alfalfa (para decorar)

         c/s: cantidad suficiente

PROCEDIMIENTO:

  1. Retira las semillas visibles de la rebanada de sandía, corta en zig zag uno de los extremos laterales y da forma de manzana.
  2. Para el tallo, haz un corte diagonal en la parte superior del apio
  3. Para formar la hoja y el cuerpo del gusano, deberás ayudarte con un cuchillo con filo para tornear la fruta hasta lograr estas figuras.
  4. Extraer de la rebanada de jícama dos círculos, utilizando un molde circular, estos serán el fondo de nuestros ojos.
  5. Corta la nuez por la mitad

MONTAJE:

  1. Coloca la rebanada de sandía en el centro del plato, ubica el cuerpo de nuestro gusano (de melón chino) en el costado que tiene la forma de zig zag. 
  2. En la parte superior de la rebanada de sandía sitúa el palito de apio y la hoja que formaste con el melón chino.
  3. Sobre la sandía, pon los dos círculos de jícama y sobre de ellos los arándanos, dando forma a los ojos. Continúa con la nariz (ciruela pasa) y boca (mitades de nuez) en los lugares que corresponden.
  4. Para los ojos, nariz y boca del gusano utiliza el sobrante de jícama y nuez para formarlos. 
  5. En la parte inferior del cuerpo (sandía en forma de manzana), coloca un poco de germen de trigo a tu gusto.

Flores en mi desayuno 2 porciones

Foto: Platillo Flores en mi desayuno / Cortesía Fundación Herdez

INGREDIENTES:

Para los hot cakes

  • ½ taza de amaranto reventado molido
  • ½ taza de avena molida
  • ½ taza de leche de tu preferencia
  • 1 pieza de huevo
  • ¼ cdta. canela en polvo  
  • 1 cda. de esencia de vainilla
  • 1 cda. de azúcar estándar
  • 1 cda. de polvo para hornear
  • 1 cda. de mantequilla

Para la decoración

  • 5 fresas rebanadas*
  • 6 blueberries
  • 1 cdta. de chocolate líquido o crema de avellanas
  • 4 rebanadas de plátano 
  • ¼ manzana verde cortada en tiras
  • ¼ de kiwi cortado en cubos
  • 2 cdta. de amaranto reventado

c/s: cantidad suficiente

*las fresas pueden sustituirse por frambuesas 

PROCEDIMIENTO:

Para los hot cakes

  1. Muele todos los ingredientes de la receta, excepto la mantequilla. 
  2. En una sartén caliente agrega la mantequilla hasta fundir, añade la mezcla de la licuadora formando los hot cakes.
  3. Retira del fuego cuando tomen un color dorado y estén completamente cocidos.

MONTAJE:

  1. Coloca en la parte superior del plato los dos hot cakes manteniendo una distancia de 5cm entre ellos.
  2. Coloca alrededor de cada hot cake las rebanadas de fresa o frambuesa simulando los pétalos de nuestras flores.
  3. Para los ojos coloca las dos rebanadas de plátano, sobre éstas pon las blueberries, hasta darle la forma deseada.
  4. Con ayuda de una bolsa o manga pastelera añade la crema de avellana para formar las cejas, pestañas y boca de nuestro personaje. Para la nariz usa una blueberrie al centro. 
  5. Para el tallo y hojas usa las rebanadas de manzana verde y si es necesario apoyarse de un cuchillo para dar la forma.
  6. Para terminar, coloca en la base de nuestro plato el kiwi en trozos que simulará el pasto de nuestro jardín. Espolvorea un poco de amaranto.

Un cangrejo bajo el mar 1 porción

Foto: Platillo Un cangrejo bajo el mar / Cortesía Fundación Herdez

INGREDIENTES:

Para las albóndigas

  • 30 g carne molida
  • 5 cebolla picada
  • ¼ ajo picado 
  • 1 pizca de pimienta y sal
  • ¼ de huevo duro picado
  • 3 cucharadas de aceite de tu preferencia

Para la pasta

  • 50 g de pasta larga7 g de sal de mar
  •  1 L de agua
  • Colorante en gel azul y verde
  • c/s Aceite de oliva
  • 2  pzas. aceitunas negras partidas por la mitad
  • 1 palito de apio
  • 20 g de queso panela 
  •  2 jitomates cherry partidos por la mitad
  • 15 chícharos Herdez®
  • 20 granos de elote amarillo Herdez®
  • ¼ zanahoria en láminas
  • ¼ pepino 
  • Sal y pimienta al gusto

PROCEDIMIENTO:

Para las albóndigas y la pasta

  1. En un recipiente mezcla todos los ingredientes y dale forma de esfera, ésta será el cuerpo de nuestro cangrejo.
  2. En una sartén vierte el aceite y dora la albóndiga. Rectifica que esté bien cocida por dentro. Reserva.
  3. Cuece la pasta y píntala de color verde y azul.

MONTAJE:

Previos 

  1. Con ayuda de un cuchillo haz dos incisiones a dos mitades de jitomate cherry, éstas serán las pinzas de nuestro cangrejo. La otra mitad de cherry será la nariz. Reserva.
  2. Siguiendo el mismo procedimiento, pero ahora con las láminas de zanahoria, corta pequeñas gotitas, éstas simularán las patas. El sobrante utilízalo para darle forma a la boca.
  3. Para los ojos corta dos rodajas de pepino y retira las semillas del centro. En este espacio vacío colocaremos un círculo de queso panela. Encima coloca la mitad de aceituna dando forma a los ojos. 
  4. Para las cejas corta dos rebanaditas de aceituna y ubícalas en la parte de arriba de los ojos.
  5. Con el pepino restante, retira la semilla y corta en tiras. Colócalas en los laterales simulando las algas. Reserva dos tiras que serán el soporte de los ojos.

Para darle forma a tu platillo deberás colocar 

  1. En la base del plato extiende la pasta, encima coloca la albóndiga.
  2. Sobre la albóndiga coloca el cherry y la rodaja de zanahoria, éstas darán forma a la nariz y a la boca.
  3. Para los ojos, centra las dos rodajas de pepino con queso panela y sobre de ellas pon las aceitunas. En la parte superior de los ojos, pon las cejas.
  4. Para las patas y tenazas de nuestro cangrejo, usa las gotitas de zanahoria y las dos mitades de cherry que tiene incisiones.
  5. Las algas estarán representadas por los palitos de pepino que puedes colocar en los laterales del plato como muestra la imagen.

Tip: puedes espolvorear diamantina comestible a tu plato

Y si quieres conocer más sobre este tema puedes visitar la Biblioteca de la Gastronomía Mexicana de Fundación Herdez en su sede de Ciudad de México (Seminario 18, Centro Histórico) o su biblioteca hermana en sus instalaciones de Casa “Doña María Pons”  en San Luis Potosí.

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Chefs y cocineros

El secreto que esconde un Chile en Nogada

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Foto: Chile en Nogada / Platillo de México

“Hay recetas que no se heredan. Se recuerdan.”

En un rincón de México donde las tardes olían a tierra mojada, canela y fruta madura, vivía una joven llamada Mariana.

Su abuela decía que había comidas que alimentaban el cuerpo y otras que alimentaban la memoria.

—El chile en nogada pertenece a las dos —le repetía mientras pelaba las nueces de Castilla—. Porque un platillo también puede guardar la historia de un país.

Cada año, cuando llegaba la temporada de granadas, la familia se reunía alrededor de la cocina. Había chiles poblanos asándose sobre el fuego, manzanas y peras esperando su turno, duraznos cortados en pequeños cubos y el aroma dulce de la canela flotando por toda la casa.

Mariana había crecido viendo a su abuela preparar aquel platillo, pero nunca había entendido por qué lo hacía con tanta ceremonia.

Hasta que una tarde encontró una vieja libreta escondida detrás de los frascos de especias.

En la primera página había una frase escrita a mano:

“Hay recetas que no se heredan. Se recuerdan.”

Mariana siguió leyendo.

La libreta hablaba de una familia que, muchos años atrás, había viajado por distintos lugares de México. En cada sitio habían aprendido un ingrediente, una forma de cocinar, una historia. Al regresar a casa, reunieron todo aquello en un solo platillo.

El chile era el campo.

La fruta era la abundancia.

La nogada era la tierra y la memoria.

La granada era la alegría.

Y el perejil, según la libreta, representaba la esperanza.

Mariana cerró el cuaderno.

—¿Todo esto es verdad? —preguntó a su abuela.

La mujer sonrió.

—No importa si ocurrió exactamente así. Las familias también construyen sus propias leyendas.

Aquella noche cocinaron juntas.

Asaron los chiles hasta que su piel quedó oscura y los dejaron reposar. Prepararon el relleno con carne, fruta, especias y frutos secos. Después llegó la parte que Mariana más disfrutaba: la nogada.

La abuela molió las nueces lentamente hasta convertirlas en una salsa blanca y cremosa.

Finalmente colocaron cada chile sobre un plato, lo bañaron con nogada y lo cubrieron con granada y perejil.

Los colores aparecieron como si alguien hubiera pintado México sobre la mesa.

Mariana entendió entonces que aquello no era solamente una receta.

Era una conversación entre generaciones.

Era la historia de quienes habían cocinado antes que ellas y de quienes algún día cocinarían después.

—¿Y cuál es el ingrediente más importante? —preguntó Mariana.

Su abuela levantó una ceja.

—Eso tendrás que descubrirlo tú.

Mariana probó el primer bocado.

Dulce, salado, cremoso, picante. Contrastes que, juntos, tenían sentido.

Entonces sonrió.

—Creo que ya sé.

—¿Cuál?

Mariana tomó otra semilla de granada y la dejó caer sobre el chile.

—La memoria.

La abuela no respondió.

Solo sonrió.

Y desde entonces, cada vez que en aquella casa se preparaban chiles en nogada, alguien abría la vieja libreta y añadía una nueva página.

Porque la receta nunca estaba terminada.

México seguía cocinándola.

Historias de cocina por: Tlacualchichihua

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Visita a Mexipan 2026 CDMX

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Foto: Mexipan 2026

Una jornada de innovación, tradición y el sabor de la gastronomía dulce

Entrar a Mexipan 2026 es sumergirse en un universo donde el aroma del pan recién horneado, el chocolate, la pastelería y la creatividad se convierten en los verdaderos protagonistas. Del 29 de julio al 1 de agosto, el Centro Banamex reúne a profesionales, estudiantes, empresarios y apasionados de la gastronomía en uno de los encuentros más importantes del sector en México.

Más allá de un negocio

Foto: Mexipan 2026

Durante nuestro recorrido fue evidente que la exposición va mucho más allá de ser un escaparate comercial. Cada pasillo ofrece una oportunidad para descubrir nuevas tendencias, ingredientes, maquinaria, utensilios y soluciones que buscan impulsar la evolución de la panadería, la pastelería, el chocolate y otros segmentos de la industria gastronómica.

Inspiración e innovación profesional

Uno de los grandes atractivos de la jornada fueron las conferencias y demostraciones culinarias. Reconocidos chefs y especialistas compartieron técnicas, conocimientos y experiencias que inspiraron tanto a quienes inician su camino en el oficio como a profesionales con amplia trayectoria. Cada presentación despertó el interés del público, que siguió con atención las explicaciones y degustó algunas de las creaciones elaboradas en vivo.

Foto: Mexipan 2026 / Chef Irvin Quiroz

La innovación estuvo presente en prácticamente todos los stands. Desde materias primas de alta calidad hasta equipos con tecnología de vanguardia, Mexipan confirmó por qué es un punto de encuentro estratégico para quienes buscan mantenerse al día en un mercado cada vez más competitivo. La creatividad y la búsqueda constante de nuevas propuestas quedaron reflejadas en productos que combinan tradición con tendencias contemporáneas.

Cocktail de celebración

Foto: Cocktail celebración 18 años Mexipan 2026

Como parte de la celebración por los 18 años de Mexipan, organizadores, expositores, representantes de la industria, medios de comunicación e invitados especiales se reunieron en un ameno cóctel conmemorativo. Durante el encuentro se dirigió un mensaje de agradecimiento por el camino recorrido por esta exposición, hoy consolidada como una de las plataformas más importantes para la panadería, la pastelería, la chocolatería y la gastronomía en México y Latinoamérica.

La velada fue conducida por el actor Omar Fierro como maestro de ceremonias, quien aportó calidez y cercanía a una celebración que estuvo acompañada de una destacada propuesta gastronómica, bebidas y la música de mariachi, en un ambiente de convivencia que puso el broche de oro a una jornada llena de innovación y sabor.

Mucho más que una exposición

Mexipan vuelve a demostrar que es mucho más que una exposición: es un lugar donde convergen el conocimiento, la innovación y la pasión por los oficios que endulzan y enriquecen la gastronomía. Para quienes forman parte de este sector o simplemente disfrutan descubrir nuevas propuestas culinarias, la visita representa una experiencia que vale la pena vivir.

Foto: Mexipan 2026

Las demostraciones de los chefs, la diversidad de productos, el ambiente de los pabellones y el cálido encuentro del incio de Mexipan con la prensa e invitados especiales, reflejaron la energía y el espíritu que distinguen a Mexipan durante ya 18 años.

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Alimentos

La conversación secreta de los panes de dulce

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Foto: Los panes cobran vida / GM-IA

En una panadería mexicana

Cuando las luces de la panadería se apagaban y el último cliente salía con una bolsa de pan bajo el brazo, ocurría algo que muy pocos imaginaban.

Los panes de dulce cobraban vida.

—¿Ya están listos para mañana? —preguntó el Concha, acomodando orgulloso su costra de vainilla.

—¡Siempre! —respondió el Cuerno, estirando sus puntas doradas—. No hay mejor misión que recibir a alguien con el aroma de la mantequilla recién horneada.

Desde una esquina, el Pan de Muerto, que solo aparecía en ciertas temporadas, sonrió con sabiduría.

—Nuestra tarea nunca ha sido solo alimentar. Somos recuerdos. Cada uno de nosotros lleva una historia.

La Oreja soltó una pequeña carcajada.

—Yo he visto a personas decir que solo comprarían una pieza… y terminan llevándose media charola.

Todos rieron.

El Bigote, recién salido del horno, habló con entusiasmo.

—Hoy vi entrar a una niña muy triste. Su mamá le compró una concha de chocolate. Al primer bocado, sonrió. ¿Se dieron cuenta? A veces un solo pan puede cambiar un día entero.

Hubo un momento de silencio.

El Garibaldi, cubierto de pequeñas grageas, tomó la palabra.

—Eso es exactamente lo que hacemos. No competimos entre nosotros. Cada cliente encuentra el pan que necesita.

—Hay quienes buscan un abrazo —dijo el Rol de Canela—. Para ellos estoy yo.

—Otros necesitan energía para empezar la mañana —comentó el Cuerno.

—Y algunos solo quieren recordar la cocina de su abuela —añadió la Concha con una sonrisa.

Desde el fondo del mostrador, el pequeño Polvorón levantó la voz.

—¿Y qué pasa si alguien no nos elige?

El Concha respondió con calma.

—No debemos preocuparnos por eso. Nuestro deber es estar aquí, recién horneados, con el mejor sabor y el mejor aroma. Cuando llegue la persona indicada, sabrá cuál de nosotros necesita.

Los demás asintieron.

Entonces el viejo horno, que había escuchado la conversación durante décadas, dejó escapar un suave crujido y dijo:

—Recuerden algo. La harina, el azúcar y la mantequilla hacen buenos panes. Pero lo que realmente enamora a la gente es el cariño con el que fueron preparados.

Los panes guardaron silencio.

Sabían que el horno tenía razón.

A la mañana siguiente, el panadero abrió la puerta y un cálido aroma invadió la calle.

Comenzaron a llegar los primeros clientes.

Un señor pidió dos conchas para acompañar el café.

Una estudiante eligió una oreja para el camino.

Una pareja compartió un garibaldi.

Un niño señaló emocionado un cuerno recién horneado.

Y mientras cada pieza encontraba su destino, los panes intercambiaban discretas miradas de satisfacción.

Porque habían comprendido que su verdadero deber no era simplemente venderse.

Su misión era regalar un instante de felicidad, despertar recuerdos, reunir familias alrededor de una mesa y demostrar, bocado a bocado, que el pan dulce mexicano siempre tiene la extraordinaria capacidad de convertir un día cualquiera en un momento inolvidable.

Esta historia es un humilde homenaje a la panadería y panaderos mexicanos

Historias de cocina por: Tlacualchichihua

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