María Marte llegó a España con 24 años y tres hijos procedente de República Dominicana. Entró a trabajar en un restaurante para fregar y años después era primera chef y tenía dos estrellas Michelin.
Esta gran cocinera acaba de colgar su delantal del Club Allard, uno de los restaurantes más prestigiosos de la capital.
Tiene un billete rumbo a la República Dominicana, su país de origen, para dentro de tres semanas.
Marte (Jarabacoa, 1976) deja su restaurante, su casa y casi la mitad de su vida. Lo hace para montar un proyecto en el que lleva pensando muchos años. Quiere enseñar a las mujeres más humildes de su país los secretos que ella ha aprendido a los fogones. Un camino para que tengan una oportunidad de prosperar.
«Se puede vivir con poco», dice Marte. «Eso se aprende con los años». Marte se presenta a tomar un café en un bar junto a la Plaza de España de Madrid.
La melena recogida en un moño con todos los matices del negro, del mismo color que los pantalones y el plumas, y con una sonrisa que desvela un propósito de año que siempre genera desconfianza: ir al gimnasio. «Tengo que empezar a cuidarme», dice entre risas. Lo hará.
Es la fe de quien no tiene vértigo, ni por la cinta del gimnasio ni por la vida. Para ella el vértigo es una enfermedad de ricos.
«Mi hija vino al restaurante durante un servicio. Tenía paralizada la mitad de la cara -recuerda-. Fuimos después a Urgencias y me dijeron que tenía que haberme dado más prisa, que era grave. Entonces, pensé: ¿cómo pude haber pensado antes en otra cosa que no fuera ella? No me lo perdonaré jamás. Decidí cambiar las cosas», dice para luego confirmar que la niña se está recuperando.
Su tenacidad y las 15 horas al día que pasaba en la cocina permitieron que su familia pudiera vivir acomodadamente, escapar del destino del que no tiene casi nada. A pesar de sus logros y su popularidad, también asume las contradicciones del alma y las quiere corregir: «Mis padres fallecieron y no pude estar con ellos». Sabe que su historia de superación ha dejado cicatrices, ausencias y reproches (de ausencias).
Marte ejerce de «madre y padre» de dos de sus tres hijos. Es la menor de ocho hermanos y se educó, como tantas familias numerosas, casi por inercia, imitando a los mayores, pero siempre tuvo cerca a sus padres. Ellos le enseñaron sus primeros platos: él los guisos que cocinaba en una modesta taberna de Jarabacoa llamada Rincón Montañés; ella, pastelería. «Uno de mis hijos un día me dijo que él se había criado solo, que lo había dejado con sus abuelos mientras yo trabajaba en España. Ahora son adolescentes, viven una época complicada, y por eso creo que ha llegado el momento de sacrificar cosas y yo sacrifico el Club Allard para estar juntos».
Ya le han ofrecido un terreno para montar su escuela en la isla, pero está valorando si la localización es la más conveniente. El presupuesto para levantar la escuela son sus ahorros y los 50.000 euros del Premio Eckart Witzigmann a la Innovación que ha ganado con el restaurante. Sabe que necesitará más para que la Fundación Chef María Marte tenga consistencia. Ella está dispuesta a todo. Pero con condiciones. «Esperamos tener ayuda» -dice-. «Y si los políticos de mi país quieren hacerse fotos conmigo, antes tendrán que colaborar».
¿De qué va a vivir este tiempo?
Tengo varias ofertas para trabajar como asesora de varios grupos hoteleros de mi país. También quiero seguir viniendo a España, porque aquí está la mitad de mi vida, y mantener una estrecha relación con el Club Allard, que acogerá dentro de unos meses a las mejores alumnas de la escuela gracias a una beca. Más adelante me plantearé montar mi propio restaurante para que en mi país conozcan lo mejor de la cocina mediterránea.
Su salida cordial del Club Allard se ha reflejado estos últimos días en su colaboración con José Carlos Fuentes, su sucesor en el trono de la cocina. Un chef de distinto perfil, formado con una grande de la cocina mundial: Carme Ruscalleda. La cocinera catalana eligió a Fuentes para liderar la apertura de su Sant Pau en Tokio, puntuado con dos estrellas Michelin. Ruscalleda (con siete estrellas en total) y Marte son de las pocas mujeres que han triunfado en una elite totalmente masculinizada.
¿En qué es lo primero que se fija un emigrante? A mí se me saltaban las lágrimas cuando vi cuánta comida se tiraba en España, en las casas, en los restaurantes. Se me quedó esa imagen de riqueza, que me impresionó mucho. Sé que hay gente que lo pasa mal, por eso no entendía ese desperdicio.
A veces la pobreza es un estado que nace de compararse con los demás. Una estadística inconsciente que nos dice que no tenemos recursos. Por una parte, en Madrid me sentía rica porque veía cosas que nunca antes había visto. Sé que mucha gente ha perdido el empleo en la crisis, pero aquí sentí que si no parabas de trabajar, salías adelante. Hay países en los que no se tiene este sentimiento. Antes de venir, tenía un modesto catering y malvivía. Es como eso que sale todos los septiembres en las noticias cuando habla gente del estrés postvacacional ¿Cómo la gente se puede deprimir por haber tenido vacaciones? ¡El que se tiene que deprimir es el que no las tiene o no se las pagan! Eso es muy de sociedad rica. Vine a construir sueños, un futuro, pero pronto me di cuenta de que hay más placer en dar que recibir.
¿Tuvo miedo?
No exactamente. Pero lloraba casi todos los días. Había venido para estar con mi hijo mayor, que vivía aquí con su padre, pero dejaba en República Dominicana otros dos. Mi vida estaba partida. Pensé varias veces en tirar la toalla.
Esas lágrimas fueron consoladas parcialmente cuando pidió colaborar desde el escalafón más bajo en la cocina del Club Allard, pero sin dejar sus funciones de limpieza. «¿Pero de que vas a vivir sin cobrar por ese trabajo?», le preguntaron cuando lanzó ese ruego. «Ése es mi problema, ya me buscaré la vida», contestó. Era la llamada de su gran pasión. Ya estaba dentro. Luego llegó ese día anodino que todos tenemos en el que cambia una vida por una casualidad: esos en los que se conoce a una chica en una parada de autobús que será tu pareja durante años o te presentan en una cena coñazo a alguien que te ofrece un trabajo. Pero a esta dominicana la fortuna se le presentó de forma tangible, gástrica.
Un día de apuro en el servicio se le encargó hacer rápidamente una menestra. El comensal que la probó pidió felicitar al chef. A partir de ahí, María entró en el equipo de Diego Guerrero con plenos derechos. Pronto sería su mano derecha.
Guerrero es uno de los chefs más interesantes de la gastronomía española. Consiguió en poco tiempo que el Club Allard fuera referencia en Madrid. Con el tiempo, Guerrero se interesó por nuevos retos y, en otoño de 2013, anunció su salida para montar DSTAgE.
Se aventuraban tiempos difíciles para el Club Allard, perdía su mayor activo y las estrellas iban a esfumarse. Muchos auguraban la decadencia, frecuente y siempre cruel en la hostelería de máximo nivel. Entonces la directora general del restaurante, Luisa Orlando, tomó una decisión arriesgada: No fichar a un chef reputado y ascender a María. La apuesta salió bien. Lo aprendido y la tradición caribeña que rinde culto a la yuca, al cilantro y el chocolate le valieron en 2015 el Premio Nacional de Gastronomía.
En una época en que la gastronomía está de moda, triunfa en prime time televisivo, la gente no sabe a la cantidad de cosas a las que renuncia un chef. Ni te lo imaginas. En mi caso los más sacrificados han sido mis hijos y por eso se vienen conmigo y me van a ayudar en este proyecto. Una quiere estudiar, otro sabe mucho de informática y será muy útil. Quiero que estén orgullosos de su madre.
…Y de su propia tierra.
Sí, quiero rescatar esas plantas que conocí en mi infancia y que se están extinguiendo en la isla. Nosotros no íbamos al médico pero mi abuela nos enseñó a saber cuáles nos curaban el estómago o nos desparasitaban. En la tierra está todo.
¿Es religiosa?
Me sorprendió que en el país que llevó el catolicismo a América casi nadie cree (se ríe). No soy de ninguna religión pero sí tengo claro que Dios existe.
Como una indiana de éxito y buenos sentimientos regresa a su tierra tras triunfar en su América. Pero, antes, pasa por el gimnasio.
La historia María Marte es un ejemplo de determinación, coraje pero sobre todo; de agradecimiento con la vida.
Foto: Identidad Asociación Mundial de Sociedades de Chefs (WACS), Worldchefs.
La organización internacional que conecta a los chefs y busca elevar los estándares de la gastronomía mundial
La gastronomía es mucho más que cocinar: es conocimiento, identidad cultural, formación profesional y una industria que evoluciona constantemente. Detrás de este universo existe una organización internacional que, desde 1928, trabaja para fortalecer la profesión culinaria, impulsar la educación y conectar a comunidades de chefs de distintos países: la Asociación Mundial de Sociedades de Chefs (WACS), conocida actualmente como Worldchefs.
Su historia está vinculada con la búsqueda de estándares profesionales compartidos y con la idea de que la cocina puede convertirse en un punto de encuentro entre culturas. Hoy, su trabajo abarca la capacitación, el desarrollo de talento, las certificaciones y las competencias culinarias internacionales.
A continuación, te presentamos su historia, sus principales objetivos y la relevancia que tiene para los profesionales de la gastronomía, incluido México.
De una iniciativa internacional a una red mundial de chefs
La historia de Worldchefs comenzó el 14 de octubre de 1928, cuando representantes de 17 países se reunieron en la Sorbona de París, Francia, para impulsar una organización que reuniera a las sociedades de cocineros del mundo.
En aquel encuentro, el célebre chef francés Auguste Escoffier fue nombrado presidente honorario. Su participación quedó asociada al nacimiento de una iniciativa que buscaba dar mayor cohesión y reconocimiento a la profesión culinaria a escala internacional.
Con el paso de las décadas, la organización amplió su alcance y evolucionó para responder a las necesidades de una industria en transformación. La formación continua, el intercambio de conocimientos y la representación profesional se convirtieron en elementos centrales de su labor.
Aunque durante años fue identificada principalmente por las siglas WACS, hoy utiliza Worldchefs como nombre de marca, mientras que World Association of Chefs’ Societies permanece como su denominación oficial.
¿Cuál es la misión de Worldchefs?
Foto: Global Chefs Challenge
Worldchefs se define como una organización profesional y no política, comprometida con mantener y mejorar los estándares culinarios internacionales. Para lograrlo, desarrolla iniciativas en cuatro áreas principales: educación, vinculación profesional, competencias y sostenibilidad.
Educación y profesionalización. A través de Worldchefs Academy y sus programas educativos, ofrece oportunidades de capacitación para estudiantes y profesionales. También cuenta con mecanismos de reconocimiento de instituciones educativas y una certificación culinaria internacional que permite validar conocimientos, experiencia y habilidades laborales.
Competencias internacionales. La organización impulsa certámenes como el Global Chefs Challenge, en los que los participantes ponen a prueba sus técnicas, creatividad, organización, presentación y dominio culinario. Además, promueve seminarios especializados y la formación de jueces certificados.
Red de contactos profesionales. Su estructura permite que asociaciones nacionales, escuelas, empresas y profesionales establezcan vínculos, intercambien experiencias y conozcan las tendencias que están transformando la industria de alimentos y bebidas.
Sostenibilidad y compromiso social. Mediante iniciativas como Feed the Planet y World Chefs Without Borders, trabaja en temas relacionados con la sostenibilidad alimentaria, la atención a comunidades en situación de vulnerabilidad y la respuesta ante emergencias.
Worldchefs Congress & Expo: un punto de encuentro para la industria
Foto: Worldchefs Congress & Expo
Uno de los principales encuentros de la organización es el Worldchefs Congress & Expo, un congreso internacional que reúne a chefs, docentes, representantes de asociaciones, empresas proveedoras y otros actores del sector gastronómico.
El evento combina conferencias, talleres, espacios de exposición comercial, actividades educativas y competencias culinarias. Su edición de 2024, celebrada en Singapur, reunió a más de 900 profesionales de 76 países, de acuerdo con la organización.
En 2026, el congreso tuvo como sede Newport, Gales, del 16 al 19 de mayo, con el lema Pasture, Passion, Plate, centrado en la trayectoria de los alimentos desde su origen hasta el plato. La convocatoria contempló la participación de chefs de distintos países, especialistas de la industria y competidores del Global Chefs Challenge.
Foto: Worldchefs Congress & Expo
Más allá de las demostraciones culinarias, estos encuentros permiten analizar temas como la innovación, la formación de nuevas generaciones, la sostenibilidad y el futuro de los negocios gastronómicos.
¿Qué relación tiene Worldchefs con México?
Foto: Participación mexicana en WorldChefs
México también forma parte de esta red internacional a través del Colegio Nacional de Chefs Profesionales de México A.C., que se incorporó como miembro nacional de Worldchefs en 2021, según el anuncio oficial publicado por la organización.
Fundado en 2018, el Colegio tiene entre sus objetivos promover la capacitación, la especialización, la certificación profesional y la difusión de la gastronomía mexicana. Su incorporación a Worldchefs representa una vía institucional de conexión con otras asociaciones y profesionales del mundo.
La participación mexicana en competencias internacionales también constituye una oportunidad para mostrar técnicas, conocimientos y expresiones culinarias del país ante públicos especializados. En este contexto, la cocina mexicana no solo puede proyectarse a través de sus ingredientes y recetas tradicionales, sino también mediante el desarrollo de profesionales capaces de representar su riqueza cultural en escenarios internacionales.
Foto: Participación mexicana en WorldChefs
Es importante precisar que pertenecer a Worldchefs no significa que todos los chefs de un país sean miembros individuales de manera automática: la organización distingue entre asociaciones nacionales, miembros afiliados y otras categorías de participación.
¿Por qué es importante una organización de este tipo para la gastronomía?
La cocina profesional enfrenta desafíos que van más allá de preparar alimentos: requiere capacitación continua, conocimientos técnicos, adaptación a nuevas tecnologías, responsabilidad ambiental y capacidad para responder a las expectativas de consumidores cada vez más informados.
En ese escenario, organizaciones internacionales como Worldchefs contribuyen a crear espacios de colaboración y a establecer referencias profesionales que facilitan el intercambio de conocimientos entre países.
Foto: Worldchefs Village
Su labor también invita a reflexionar sobre el valor de la formación culinaria. El talento y la creatividad son fundamentales, pero el desarrollo de una carrera gastronómica también puede beneficiarse de la experiencia práctica, la actualización constante, la evaluación de competencias y la colaboración con otros profesionales.
Al mismo tiempo, el reconocimiento internacional debe convivir con la diversidad de tradiciones, técnicas regionales y conocimientos transmitidos entre generaciones. La estandarización de ciertas competencias profesionales no tiene por qué significar que todas las cocinas deban ser iguales.
Una comunidad internacional que mira hacia el futuro
A casi un siglo de su fundación, Worldchefs mantiene una premisa central: fortalecer la profesión culinaria mediante la educación, la colaboración y el reconocimiento del trabajo de quienes integran la industria.
Su historia refleja cómo la gastronomía ha evolucionado hasta convertirse en un ámbito de intercambio internacional en el que participan cocineros, chefs, escuelas, asociaciones y empresas. Para México, cuya cocina reúne una extraordinaria diversidad de productos, técnicas y tradiciones, estos espacios ofrecen oportunidades para compartir conocimientos, impulsar el talento y ampliar la presencia de sus profesionales en el mundo.
Foto: Worldchefs Congress & Expo
Porque detrás de cada plato existe un proceso de aprendizaje, una cultura y un oficio. Y fortalecer a quienes lo ejercen también significa contribuir al desarrollo de la gastronomía como patrimonio cultural, profesión e industria global.
El Día del Chef (International Chef Day) se celebra todos los años el 20 de Octubre.
Hoy celebramos a quienes hacen del arte culinario una experiencia inolvidable. Gracias por tu pasión, creatividad y dedicación, por transformar ingredientes en emociones y cada plato en una obra de arte.
Tu talento no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma de quienes tienen la fortuna de disfrutar tus creaciones. ¡Sigue cocinando sueños y dejando tu sazón en cada historia!
Esta conmemoración tiene por objeto desear un feliz a día a todos los chefs y cocineros del mundo. Durante esta jornada se realizan concursos culinarios, eventos benéficos y exhibiciones.
En esta fecha más de 10 millones de chefs celebran su profesión, compartiendo sus conocimientos y pasión por la cocina con los demás. Los cocineros unas personas dotadas de una notable sensibilidad para estimular la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Son unas sensaciones que se transmiten a través de los sentidos y permanecen con nosotros en el recuerdo.
Origen: El Día Internacional del Chef se viene celebrando desde el año 2004. La fecha elegida del “20 de Octubre” fue propuesta por la Asociación Mundial Culinaria (WACS) con el objetivo de crear conciencia de esta profesión en la sociedad.
🍽️👨🍳👩🍳¡Feliz Día del Chef! 🎉
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Quizá la pregunta no sea realmente sobre la cebolla, sino sobre lo que significa ser chef
Picar una cebolla parece una tarea sencilla, casi insignificante frente a la complejidad de un gran plato. Sin embargo, hacerlo bien exige técnica, precisión, paciencia y práctica. Cada corte habla de la atención que ponemos en nuestro trabajo y del respeto que tenemos por el ingrediente.
Un chef no necesariamente se define por hacer cada tarea con perfección, pero sí por comprenderla. Debe conocer las técnicas, saber por qué se hacen de determinada manera y ser capaz de ejecutarlas cuando sea necesario. Porque quien entiende los fundamentos puede enseñar, corregir y tomar mejores decisiones.
Al final, una cebolla bien picada no hace por sí sola a un chef. Pero la disciplina necesaria para picarla correctamente sí puede revelar mucho de su forma de trabajar.
La cocina, como la vida, muchas veces se construye en los detalles pequeños. Y quien aprende a cuidar lo pequeño está mejor preparado para hacerse responsable de lo grande.