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Así trabaja Ferran Adrià

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Cómo trabaja y piensa el ícono mundial de la creatividad y gastronomía

Llegó a tener el restaurante más famoso del mundo; elBulli fue la génesis de la cocina de vanguardia que reemplazó a la tradición francesa en la gastronomía.

En 2003, Ferran Adrià fue tapa de la revista de The New York Times con un título sugestivo: “The Nueva Nouvelle Cuisine”. Seguramente, una patada al hígado en el orgullo francés.

ElBulli llegó a recibir dos millones de reservas por año, para solo 8000 lugares disponibles en el restaurante que atendía seis meses por año y por la noche. Espumas, aires, nitrógeno, menús degustación son algunas de las tantas creaciones del que fue el restaurante más famoso del mundo.

En 2011 el restaurante cerró sus puertas y elBulli se convirtió en una fundación dirigida por el propio Adrià. Mientras se construyen los edificios de la fundación donde estaba el restaurante, Ferran tiene su sede en Barcelona, en un predio que se llama LaBulligrafía. Este lugar es el búnker de Adrià para seguir explorando sus ideas sobre la creatividad e innovación además de trabajar en nuevos proyectos con empresas.

“Ha habido muchas dudas porque empezamos a hacer nuestro primer proyecto que era una Ferrari y ahora es un trasatlántico. Nos hemos tomados siete años para poder llegar a nuestro proyecto. Hemos trabajado en muchos temas para llegar a donde estamos ahora”, asegura Adrià. “Luego de elBulli teníamos que hacer algo extraordinario, sino qué desafío iba a yo tener. El restaurante era mi mundo. Ahora no. Estos siete años he investigado y estudiado mucho sobre la innovación y la creatividad. ¿Para qué? Para volver a crear.”

“Me levanto a las cinco de la mañana, duermo a las 21.30. Leo y respondo los mails. Necesito dos horas para contestar el correo. Solo lo hago por la mañana. Mis reuniones son de tres minutos. Me mandan los reportes por mail y a la mañana doy mi feedback. Por un lado, es el sistema más controlador del mundo, pero los he molestado 3 minutos a cada uno nada más. Mi equipo produce contenido. Yo soy el líder, los guío un poco, pero tienen toda la libertad y confío en ellos. Trabajan individualmente, no en equipo. Cada uno me da una visión y me aporta cosas diferentes.”

“El 99% de las empresas donde hago una reunión, no se hacen actas. En Harvard el mandamiento es hacer actas al momento. Aquí todas las reuniones tienen un acta. ¿Por qué las personas que trabajan en una empresa no quieren tomar notas y hacer actas? Para que no los controlen. Para mí, si no hay mails, no existes. Está prohibido relacionarse conmigo si no hay un correo”.

Un modelo de No negocio

El modelo de negocios de Adrià y su restaurante es lo contrario a lo que se enseña en el mundo del management: tuvo el restaurante más famoso pero decidió que no debería ser una fuente de ganancias directas. Por otra parte tampoco quiso hacer réplicas. Y llegado el momento, no dudó en cerrarlo.

“Nosotros empezamos hacer comida francesa, en 1987 nos volcamos a la cocina de autor y en 1994, a la cocina de vanguardia. Y en 1998 tomamos una decisión brutal y es que la cocina de vanguardia no tenía que ser negocio. Y gracias a la vanguardia pudimos hacer negocios. Tuvimos la suerte que en aquel momento las marcas de alimentación se empezaron a interesar en nosotros”.

“Teníamos un modelo de negocios muy extraño, único en el mundo donde el proyecto principal, el restaurante, no era negocio. Y no queríamos que lo fuera. Yo he dicho que no a un millón de euros para ir a cocinar a la casa de un millonario. Esto hubiera sido ir en contra de elBulli. No estábamos para hacer dinero en elBulli, estábamos para abrir caminos”.

“Nosotros hacíamos locuras, con una creatividad extrema. Nos poníamos una presión terrible, cada día teníamos que cambiar todo. Éramos felices, locos pero felices. ¿Por qué cerramos? La misión era la vanguardia, abrir caminos y el límite de la experiencia gastronómica. Y llegamos a hacerlo. Teníamos que cortar. ¡Dábamos 45 cosas para probar cada noche! Era una performance. Entonces teníamos que cambiar el modelo. Como restaurante no podíamos hacer más cosas. Además el trabajo estaba tan estructurado que era aburrido. El equipo de base estaba al límite, muchos años juntos. Tocaba romper. ElBulli era un gran árbol, lo cortamos, dejamos la raíz y guardamos semillas y construimos de nuevo. Y el tiempo me ha dado la razón”.

Disrupción para todos

Adrià trabaja para lograr seguir creando e innovando. Pero para ellos necesitó generar disrupciones como abandonar la cocina de elBulli por proyectos superadores. “El restaurante cerró, pero elBulli sigue. Me tomé un tiempo sabático y la gente lo tomó como un drama. Si no lo hubiera hecho hubiera durado cinco o seis años más. Si yo no tenía ambición disruptiva de vanguardia no podía seguir. El artista que más admiro es Picasso. Pero en los últimos 30 años no fue disruptivo como antes. Sin embargo, fue un artista maravilloso. Y continuamente se buscaba actividades como cerámica o escultura para romper barreras. Mi barrera, la que tenía que romper, era no hacer cocina. La única barrera que tenía que romper es dejar de hacer lo que hacía. Entre medio nos convertimos en una referencia en la creatividad porque podemos aprender, compartirlo y llevarlo a las pymes. El discurso para las grandes es otro.”

No hay ninguna organización donde haya pasado tanto talento de un sector. Los cocineros más influyentes de Occidente son hijos de elBulli. “Hicimos pensar a la gente. La gente comía y nada más. Hay que pensar. Hay cocina contemporánea argentina por elBulli. Durante años la cocina era reproducir. En Francia, que eran los creativos, decían que hay que pensar como ellos. Yo dije otra cosa: esta es mi obra, tú piensas lo que quieras”.

¿Cuáles son las cualidades para crear? ¿Creativo se nace o se hace?, “Una cosa es tener capacidad para crear, que todo el mundo la tiene si cuenta con sus facultades psíquicas normales. Pero el tema es a qué nivel. ¿Es genético o no? No se ponen de acuerdo los neurocientíficos. Mi teoría es que sí, el talento creativo es genético. Pero es teoría, ¿ok?”.

El valor del esfuerzo también aparece en la creatividad de la persona. “Dudo que alguien haya conseguido algo extraordinario sin tiempo extraordinario. Hay que trabajar muchas horas. Ayer hablábamos con alguien y me decía que la eficiencia pasa por trabajar menos horas. No. La eficiencia es cuando se trabaja una cantidad horas y se logra ser eficiente. Si yo trabajo 4 horas y tú 8 horas y tenemos el mismo talento, tú me ganas. Pero cuando te gusta algo no tienes horas. Si haces algo como hobby puedes estar horas, y si tu profesión es un hobby, el tiempo vuela.”

La concepción de una idea es diferente a la creatividad según Adrià. Aquí aparecen diferentes roles del proceso creativo: “Tienes una idea, y luego creas. ¿Tener la idea es crear? ¿O luego creas? El primer cocinero que en la Argentina haga un asador contemporáneo cambia el país. Esto es una idea, hay que crearlo. Hay gente que es buena creando la primera idea y otras desarrollándola”.

“Messi, a quien admiro, ¿es creativo? ¿Qué ha creado? Una cosa es elaborar y otra crear. Es un ejemplo perfecto donde el virtuosismo se levanta al nivel que parece creativo. Virtuosismo es hacer algo extraordinario como lo que hace Messi. Crear es quien inventó la manera de tirar un penal. Messi es tan virtuoso que para mí es creativo, pero no con lo que tu entiendes lo que es creativo”.

¿Qué diferencia hay entre el proceso creativo y el sistema creativo? ¿Cómo impacta esto en las organizaciones? “Cuando alguien filma, eso es un proceso. El montaje y la edición es un sistema. Las empresas hoy en día tienen un gran problema y es que son muy procesales y poco sistemáticas. Calidad, eficiencia e innovación son vitales. No solo calidad e innovación. Las empresas más innovadoras del mundo son eficaces pero no eficientes”.

“Ideas tenemos todos, pero alguien te las tiene que comprar. Es la diferencia de crear e innovar. Cuando Picasso pintaba un cuadro estaba creando, cuando vendía innovaba”. sostiene. “El 99% de lo que se llama innovación es mentira, son adaptaciones de modelos de éxito que ya funcionan. A veces me dicen ‘somos muy innovadores’ y yo pregunto cómo lo hiciste y me responden ‘lo vi en Boston’. En ese caso se está adaptando modelos de éxito. Yo como inversor en la bolsa apostaría más a empresas que son adaptativas y evolutivas más que en disruptivas. Pero una empresa que continuamente se adapta puede tener un problema y es estar en un sector disruptivo, como la banca hoy o las telcos. En esos casos hay que tener un gen de cambiar o se muere. La adaptación evolutiva en estos casos no funciona”.

“Si se tiene un buen sistema, se resuelven problemas. Hoy en día estoy leyendo mucho sobre esto, es el sueño de las empresas, que sean sistemáticas. Si voy a una empresa ¿veo departamentos? ¿Qué es un puñetero departamento en una pyme? Yo veo procesos y sistemas. Yo veo que hay que vender. Si yo veo el departamento comercial está mal. Yo quiero que sea sistemático”.

“El secreto es conocimiento conectado. Información puedes tener toda, sabiduría poca. Cualquier empresa puede tener su mejor archivo de innovación que un nuevo empleado va a poder usar. Sin embargo, ninguna empresa tiene un archivo de este tipo”.

La auditoría creativa es otro concepto que Adrià importó de elBulli al mundo empresario. “La auditoría creativa es sobre la innovación y la creación. Se trata simplemente de un sistema de evaluación que ya existe en otros áreas pero que se utiliza en la innovación. Cuando hablamos de innovación en una empresa hay muchos modelos. El departamento de I+D es fundamental para unos, para otros la innovación no está en el producto, sino en la distribución o en la capacidad de cambiar la tienda como el caso de Zara que hace una adaptación evolutiva en la ropa. Para algunas empresas el foco está en el producto y en otras organizaciones todos los sistemas son innovadores. Pareciera ser que innovación es solo producto. No es así. Se puede innovar en muchos aspectos”.

Adrià quiere desmitificar la dificultad que tradicionalmente se asocia con la innovación y la creatividad. “Innovar no es tan complejo. Tengo 55 años he hecho 300 proyectos importantes y nunca he dicho qué técnicas creativas voy a usar. Hay un discurso sobre esto impresionante que no sé para qué sirve”.

El futuro de elBulli

“Aquí hay diferentes proyectos. La misión de elbullifoundation es guardar el legado de elBulli restaurante y compartir todo lo que hemos hecho en innovación”. Para ello Adrià y su equipo están encarando diferentes proyectos: La Bulligrafía y elBulli1846 serán dos espacios expositivos. La Bulligrafía (en Barcelona) contiene toda la galaxia de lo que fue elBulli: el material que se fue acopiando a lo largo de los años, las herramientas usadas, entre otras cosas. ElBulli1846 será un espacio en donde se ubicaba el restaurante para exhibiciones y encuentros multidisciplinarios.

Adrià también está trabajando en la Bullipedia, una especie de Wikipedia de la gastronomía. Y en paralelo elabora una metodología llamada Sapiens para analizar un proyecto con la mira en mejorar la eficiencia en innovación.

Finalmente, Adrià unió fuerzas con Elisava, la escuela de diseño e ingeniería en Barcelona para crear un máster en Procesos Creativos. Y los proyectos en elBulli no paran de generarse. “Yo aquí hago lo que quiera. No hay modelo, el reto es que esto sobreviva a nosotros. Es una mezcla de museo y laboratorio donde lo importante no es la innovación sino lo que hace. Nosotros somos el Darth Vader, la parte oscura de la innovación. No hablamos de la parte glamorosa. Yo escucho que hay que tener pasión. Pasión tiene el presidente o el propietario. Tú tienes que pedir profesionalidad. La vanidad y el ego son un cáncer en las empresas”, asegura el catalán.

Minibio

  • Origen: Adrià nació en Hospitalet. Barcelona en 1962. En 1980 abandonó los estudios, y consiguió un trabajo como lavaplatos en el restaurante de un pequeño hotel catalán.
  • Reconocimiento: Durante varios años fue reconocido como el mejor cocinero del mundo con su restaurante elBulli.
  • Golpe de timón: En 2011, decidió cerrar su restaurante para dedicarse de lleno a la investigación y experimentación en el terreno gastronómico.

Mucho más que cocinar

Algunos números del grupo

2 millones

Es el total de solicitudes anuales que recibía elBulli para los únicos 8000 lugares disponibles con los que contaba durante los seis meses que abría.

5 años

Fueron las veces en que eligió a elBulli como el mejor restaurante del mundo de acuerdo al ranking The S.Pellegrino World’s 50 Best Restaurants.

20 por ciento

Era el porcentaje de la facturación anual que destinaba elBulli a su área de innovación gastronómica. Por: Andrés Hatum

GastroMakers es un espacio dedicado a promover la cultura gastronómica del mundo.

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Alimentos

¿A qué sabe la patria?Orgullosamente frijoleros

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Foto: Cartel promocional ¿A qué sabe la patria? “Orgullosamente frijoleros”

Un concurso para valorar el Alimento la identidad y la soberanía

Bajo el lema “Orgullosamente frijoleros”, la presente emisión de este concurso gastronómico promueve la revaloración del frijol como una semilla fundamental para la soberanía alimentaria de México, reconoce que, en su siembra y cosecha, existen prácticas que forman parte de las culturas vivas, y distingue a las mujeres como las principales transmisoras de las culturas alimentarias, del patrimonio cultural inmaterial y de las lenguas indígenas asociadas al sistema milpa-frijol.

¿Cómo participar?

Pueden participar grupos de tres a siete personas con una sola propuesta que tenga como base primordial el frijol, así como otros productos e ingredientes locales asociados con las culturas agroalimentarias de la región a la que pertenecen.

La receta se envía por escrito, acompañada por un video en formato horizontal (con duración máxima de 10 minutos) en el cual se muestre el proceso de preparación y se explique la importancia social y cultural del platillo con base de frijol. En el caso de las comunidades indígenas, tanto la receta como el video podrán presentarse en alguna de las 68 lenguas reconocidas dentro del Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, con su respectiva traducción al español.

Se deben registrar las propuestas en el formulario disponible en bit.ly/Aquesabelapatria y enviar la documentación requerida al correo culturaalimentaria@cultura.gob.mx. La fecha límite de recepción es el domingo 11 de octubre de 2026 a las 23:59 horas (tiempo del Centro del país).

Las recetas seleccionadas

El comité dictaminador (integrado por especialistas, así como por cocineras y cocineros tradicionales) seleccionará siete recetas finalistas: mismas que se darán a conocer el viernes 30 de octubre de 2026 en las redes sociales de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y de la UCUVI.

Las recetas elegidas serán recreadas en la Ciudad de México del miércoles 2 al viernes 4 de diciembre de 2026 en Cencalli: Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria, del Complejo Cultural Los Pinos, sitio donde también se realizará la premiación y se venderán los platillos finalistas.

Premiación

Las recetas elegidas serán recreadas en Cencalli: Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria, del Complejo Cultural Los Pinos, donde también se realizará la premiación y se venderán los platillos finalistas. Se contemplan premios para los cuatro primeros lugares, que van de los 50 mil a los 125 mil pesos, además de la entrega de tres reconocimientos de 15 mil pesos.

Origenes de este consurso

Desde su creación (en 2021), la convocatoria “¿A qué sabe la patria?” reconoce y visibiliza la riqueza de las cocinas tradicionales y del patrimonio biocultural de México. En cinco ediciones previas, reunió más de mil recetas provenientes de comunidades de todo el país.

Con la convocatoria “¿A qué sabe la patria?”, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México reconoce la diversidad de saberes, ingredientes y tradiciones culinarias que fortalecen la identidad alimentaria del país.

Las bases para participar se pueden consultar en convocatorias.cultura.gob.mx.

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Cultura gastronómica

Sembrando Milpas: historia, tradiciones y prácticas bioculturales

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Foto: Presentación Libro Sembrando Milpas

Una mirada al conocimiento ancestral que puede transformar el futuro de la alimentación

Ciudad de México, 29 de agosto de 2026 – La Fundación Herdez llevó a cabo la presentación del libro Sembrando milpas: historia, tradiciones y prácticas bioculturales, con la participación de la Dra. Enriqueta Quiroz Muñoz, coordinadora de la publicación; el chef Ricardo Muñoz Zurita y Carmen Robles, directora de Fundación Herdez, quienes destacaron que la milpa no es únicamente un espacio destinado al cultivo del maíz. Es un sistema agrícola de policultivo que concentra conocimientos ancestrales, biodiversidad, prácticas alimentarias, rituales y formas de relación con el territorio. 

Siglos de experiencia de los pueblos originarios de México 

Esta visión es el eje de Sembrando milpas: historia, tradiciones y prácticas bioculturales, obra coordinada por la historiadora Dra. Enriqueta Quiroz y Publicado por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, que reúne investigaciones interdisciplinarias para mostrar la extraordinaria diversidad de estos sistemas de cultivo y su vigencia frente a los desafíos ambientales y alimentarios del presente.

Durante la presentación del libro, la Dra. Quiroz destacó que la obra es resultado del trabajo colectivo de investigadores de distintas disciplinas y, sobre todo, de los conocimientos compartidos por campesinas, campesinos y comunidades que han conservado y transmitido estos saberes a través de generaciones. 

Foto: Presentación del libro Sembrando Milpas desde Fundación Herdez

El volumen reúne diez capítulos y estudios realizados en distintas regiones del país, con la participación de especialistas en historia, antropología, etnografía, biología y agronomía.

La milpa es mucho más que el maíz

Uno de los principales planteamientos de la publicación es la necesidad de dejar atrás la idea de que la milpa es simplemente un sembradío de maíz. En realidad, se trata de un policultivo en el que distintas especies conviven y se complementan de acuerdo con las condiciones de cada territorio. Maíz, frijol, calabaza y chile constituyen una de sus asociaciones más conocidas, pero las investigaciones reunidas en el libro revelan sistemas mucho más complejos, que incorporan frutas, tubérculos, hierbas, árboles, plantas medicinales y otras especies.

La diversidad de las milpas responde a la extraordinaria variedad geográfica de México. El libro recorre sistemas de cultivo en regiones húmedas y tropicales, zonas de montaña, territorios semiáridos y áreas de distintas altitudes, demostrando que no existe una sola milpa, sino múltiples milpas adaptadas a su entorno.

Foto: Dra. Enriqueta Quiroz Muñoz

Para la Dra. Quiroz, esta diversidad no es únicamente una herencia cultural que deba contemplarse con nostalgia. Representa un conocimiento vigente que puede aportar respuestas a problemas actuales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el deterioro de los suelos y la dependencia de modelos agrícolas basados en monocultivos y agroquímicos.

El principio del policultivo muestra precisamente una de las grandes fortalezas de la milpa. Las plantas establecen relaciones de complementariedad: el frijol contribuye a la fertilidad del suelo mediante la fijación de nitrógeno; las hojas de la calabaza ayudan a conservar la humedad y cubrir el suelo; otras especies pueden contribuir al control natural de plagas o atraer polinizadores. De esta manera, la milpa funciona como un ecosistema en el que la diversidad es también una estrategia de supervivencia.

Un paradigma biocultural

En este sentido, Sembrando milpas se inscribe en el llamado paradigma biocultural, que busca poner en diálogo el conocimiento científico con los saberes de las comunidades. La propuesta plantea recuperar conocimientos ancestrales no como un ejercicio de nostalgia, sino como una fuente de alternativas frente a los retos ambientales y alimentarios contemporáneos.

Foto: Página del libro Sembrando Milpas

Pero la milpa no solamente produce alimentos. También organiza una forma de entender y habitar el mundo. Los estudios reunidos en el volumen muestran la relación entre los ciclos agrícolas, los calendarios rituales, las festividades, la religiosidad y la preparación de alimentos. La siembra, las lluvias, la cosecha y las celebraciones forman parte de un mismo entramado cultural que todavía permanece vivo en numerosas comunidades.

La visión gastronómica y de salud

Durante la presentación también se resaltó cómo estos conocimientos se expresan en la cocina. El chef Ricardo Muñoz Zurita destacó la riqueza del capítulo dedicado a los policultivos de Tabasco y mostró cómo la milpa puede convertirse en una verdadera despensa de biodiversidad. En un mismo terreno pueden coexistir numerosas especies destinadas a la alimentación, pero también plantas de uso medicinal, aromático y ritual.

Foto: Chef Ricardo Muñoz Zurita

El caso tabasqueño permitió mostrar con particular claridad esta complejidad. A partir de los sistemas de cultivo estudiados en el estado, se habló de maíz, frijol, calabazas, chiles, plátanos, tubérculos, hierbas y múltiples plantas aprovechadas tanto en la alimentación como en la medicina tradicional. De esta diversidad surge también una extraordinaria riqueza gastronómica, expresada en bebidas, preparaciones y, de manera especial, en una amplia variedad de tamales.

Muñoz Zurita subrayó además que el valor de la obra reside en su rigor académico sin sacrificar la capacidad de comunicar. Consideró que se trata de una investigación científica, ampliamente documentada y referenciada, pero al mismo tiempo accesible y capaz de acercar al lector a la riqueza de las milpas mexicanas.

Un patrimonio cultural

Uno de los grandes aportes de Sembrando milpas es, precisamente, demostrar que la biodiversidad agrícola también es patrimonio cultural. En cada región, las comunidades han desarrollado estrategias específicas para aprovechar el agua, los suelos, las plantas, los animales y los ciclos climáticos. Son conocimientos construidos a partir de una relación profunda con el territorio y transmitidos mediante la práctica cotidiana.

La obra también pone sobre la mesa los desafíos que amenazan la continuidad de estos sistemas: la migración, la transformación de las actividades rurales, la introducción de tecnologías agrícolas, la desaparición de prácticas tradicionales y los efectos del cambio climático. Frente a ello, los autores plantean la urgencia de documentar, valorar y preservar estos conocimientos sin idealizar el pasado, sino reconociendo aquello que puede contribuir a construir alternativas para el presente.

Una estrecha relación con la naturaleza

La publicación representa así una importante aportación al conocimiento de México: recupera voces, prácticas y saberes que durante mucho tiempo han permanecido fuera de los grandes relatos sobre la agricultura y la alimentación, y los coloca en el centro de una conversación urgente sobre el futuro.

Más que regresar al pasado, la propuesta que atraviesa Sembrando milpas consiste en aprender de él. Reconocer que los pueblos originarios desarrollaron sistemas agrícolas capaces de producir diversidad, aprovechar los recursos del territorio y mantener una estrecha relación con la naturaleza puede abrir nuevas posibilidades para la agricultura contemporánea.

Foto: Portada del Libro Sembrando Milpas: historia, tradiciones y prácticas bioculturales

La milpa aparece, entonces, no como una tradición detenida en el tiempo, sino como un conocimiento vivo. Un sistema que alimenta, conserva biodiversidad, sostiene culturas y ofrece lecciones para enfrentar algunos de los grandes desafíos del siglo XXI.

Con esta obra, la Dra. Enriqueta Quiroz y el equipo de investigadores que la acompaña hacen una contribución fundamental a la comprensión del patrimonio biocultural de México: volver la mirada hacia la milpa para descubrir que, en sus semillas, sus plantas, sus territorios y en los saberes de quienes las cultivan, también se encuentran algunas de las claves para imaginar un futuro más diverso, sustentable y soberano.

La diversidad alimentaria de México

Con esta presentación, Fundación Herdez y el Instituto Mora refrendan la importancia de tender puentes entre la investigación académica, la divulgación y la cultura alimentaria, poniendo en el centro un sistema agrícola que continúa formando parte de la identidad y de la diversidad alimentaria de México.

Sembrando milpas: historia, tradiciones y prácticas bioculturales, coordinado por la Dra. Enriqueta Quiroz, fue publicado en 2025 y está disponible para descarga gratuita en formato digital en https://publicaciones.institutomora.edu.mx/omp/index.php/EIM/catalog/book/157. De igual manera, puede consultarse en los acervos de la Biblioteca de la Gastronomía Mexicana (CDMX) y Biblioteca Casa Doña María Pons (San Luis Potosí).

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Noticias

Festival del Frijol 2026 llega a Los Pinos

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Foto: Cartel oficial Festival del Frijo en los Pinos CDMX

Cocina tradicional, talleres y sabores de México

El frijol, uno de los alimentos fundamentales de la cocina mexicana, tendrá su propia celebración este fin de semana en el Complejo Cultural Los Pinos, donde se realizará la Celebración del Frijol 2026, un encuentro que busca poner en valor la diversidad, los saberes tradicionales y la importancia cultural de esta leguminosa.

El evento se llevará a cabo el sábado 29 y domingo 30 de agosto, de 10:00 a 17:00 horas, con entrada gratuita y actividades dirigidas a todo público.

Mucho más que un ingrediente

Presente diariamente en millones de mesas mexicanas, el frijol forma parte de la identidad alimentaria del país y mantiene una estrecha relación con la milpa, la biodiversidad y los conocimientos agrícolas y culinarios transmitidos de generación en generación.

La celebración busca precisamente acercar al público a esa dimensión del frijol, mostrando que detrás de un plato de frijoles existen variedades, territorios, técnicas de cultivo, formas de preparación y una larga historia gastronómica.

La programación contará con la participación de Cencalli: Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria, que desarrollará actividades para conocer la diversidad del frijol y su relación con la alimentación y la cultura mexicana.

Cocinas de Humo: el sabor de la tradición

Uno de los atractivos principales será la presencia de cocineras y cocineros tradicionales, quienes compartirán diferentes preparaciones en las llamadas Cocinas de Humo.

Entre los platillos anunciados se encuentran la morisqueta ayutleca, itacates de frijol con salsa de insectos, tlacoyos con ensalada de nopales, tamales bañados con mole y frijoles negros de olla. La propuesta permitirá descubrir cómo un mismo ingrediente puede adquirir diferentes identidades dependiendo de la región y de las técnicas culinarias utilizadas.

La presencia de estas cocinas también representa un reconocimiento al trabajo de las comunidades y de las cocineras tradicionales que mantienen vigentes recetas y conocimientos que forman parte del patrimonio gastronómico de México.

Un mercado para acercarse a los productores

La celebración también tendrá un espacio denominado Mercado El Solar, donde se podrán encontrar productos regionales y conocer de manera más cercana la relación entre productores, alimentos y consumidores.

A la oferta gastronómica se sumarán charlas, talleres y actividades lúdicas, pensadas para que niñas, niños y adultos puedan aprender sobre el frijol desde distintas perspectivas: su historia, diversidad, cultivo, alimentación y presencia en la cocina mexicana.

Una invitación a redescubrir el frijol mexicano

La Celebración del Frijol 2026 propone mirar nuevamente un alimento cotidiano que, por su sencillez, en ocasiones puede pasar inadvertido. Sin embargo, su presencia en la milpa y en innumerables preparaciones regionales revela la enorme riqueza de la gastronomía mexicana.

Durante dos días, Los Pinos se convertirá en un punto de encuentro entre cocina, cultura, productores y saberes tradicionales, en una celebración que recuerda que la identidad gastronómica de México también se construye alrededor de ingredientes humildes, diversos y profundamente arraigados en nuestra historia.

Datos del evento

  • Evento: Celebración del Frijol 2026
  • Fecha: 29 y 30 de agosto de 2026
  • Horario: 10:00 a 17:00 horas
  • Lugar: Complejo Cultural Los Pinos, CDMX
  • Entrada: Gratuita
  • Actividades: Cocina tradicional, talleres, charlas, actividades lúdicas y mercado de productos regionales.
Foto: Cartel Festival del Frijol

Nota: La sede se encuentra en la zona de Chapultepec, alcaldía Miguel Hidalgo. Una de las opciones de transporte público es llegar por la Línea 7 del Metro, estación Constituyentes, y caminar hacia el recinto.

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