Contáctanos

Cultura gastronómica

La bebida ritual del ‘kykeón’ en Eleúsis

Publicado

en

Los restos del templo de Eléusis, lugar donde se practicaba el ritual, aún persisten.

Científicos, filósofos y políticos griegos y romanos bebieron un brebaje que les abrió la mente y expandió la conciencia.

Durante casi dos mil años (1500 aC a 492 dC), un pequeño templo junto al mar, en la ciudad griega de Eleúsis (hoy, Eléfsina) fue el centro espiritual más importante de la civilización occidental.

Por él pasaron, al menos una vez en su vida, miles de ciudadanos de toda condición y procedencia decididos a expandir su conciencia por medio de un ritual iniciático conocido como los Misterios de Eleúsis.

Ritual prohibido

La naturaleza de estos ritos permaneció oculta para los no iniciados, bajo pena de muerte, durante miles de años, hasta prácticamente finales del siglo XX. Gracias, sobre todo, a la investigación de un científico excepcional, el doctor Albert Hoffman,  hoy tenemos una idea muy verosímil de cuál fue la naturaleza de esas prácticas.

El templo estaba dedicado a las diosas Démeter y Perséfone(madre e hija). Celebraba la vuelta de la segunda a la Tierra tras pasar parte del año en el Hades (el inframundo) y el reencuentro con su madre, diosa del grano. Sus dos máximos sacerdotes (los hierofantes)  pertenecieron durante toda su historia a las mismas dos familias, que pasaban de padre a hijo su autoridad.

El acceso a los misteriosos del ritual

El acceso a los misterios era bastante democrático. Costaba el equivalente a un mes de trabajo de un artesano medio y cualquier hombre o mujer que no tuviera delitos de sangre y hablara griego podía asistir. El número de aspirantes aumentó con el tiempo, hasta llegar a millares cada año.

Los peregrinos pasaban entre uno y tres días en las afueras del templo, ayunando y ‘limpiándose’ física y espiritualmente, antes de que se abrieran las puertas. Entraban luego, en grupos de alrededor de 300, en una gran sala y, a partir de ahí, comenzaban diez días de ceremonias y revelación de misterios sobre los que los ya iniciados tenían prohibido hablar jamás bajo pena de muerte.

El clímax del ritual

El momento decisivo de todo el ritual era la toma del kykeón, un bebedizo elaborado con menta y harina de centeno, un centeno que se cultivaba en campos propios, cercanos al templo, de los que se han hallado restos arqueológicos.

El cornezuelo del centeno es un hongo rojizo que parasita esta y muchas otras gramíneas. Todo lo relacionado con él era misterioso hasta que el doctor Albert Hofmann descubrió su estructura química, que desembocó, casualmente, en el descubrimiento del LSD.

Desde entonces se sabe que el cornezuelo contiene una importante mezcla de alcaloides: la ergonovina y la diamida del ácido lisérgico son muy visionarios y de escasa toxicidad; la ergotamina y la ergotoxina son más peligrosos.

La ciencia da la respuesta

En 1993, tras cincuenta años estudiando las características y los efectos del LSD, Hoffman, junto a Robert Wasson y Carl Ruck, desarrolló la hipótesis de que el brebaje que durante veinte siglos habían ingerido los iniciados eleusinos, el kykeón, no era otra cosa que un preparado con las propiedades psicodélicas  de los alcaloides del cornezuelo del centeno, similar al LSD.

Dichas propiedades son consideradas, desde entonces, enteogénicas, o sea, que provocan estados alterados de conciencia y ponen al consumidor en contacto con ‘el dios interior’.

La tesis científica

La tesis de estos tres importantes especialistas (un químico, un helenista y un etnobotánico) es que el centeno con el que se preparaba la harina que formaba la base del kykeón estaba, con casi total seguridad, parasitado por el hongo, que, como se ha visto, contiene varios alcaloides psicotrópicos, como el LSA (amida del ácido lisérgico), un precursor del LSD (dietilamida del ácido lisérgico).

No es una hipótesis descabellada ni extraña. La Historia recoge bastantes casos de poblaciones que ‘enfermaron’ por el consumo de esta harina (de color tostado) en épocas en las que, debido a la hambruna, no era posible desecharla por ser de ‘peor’ calidad. Es muy posible que los peregrinos iniciantes, fueran ‘elevados’ por este bebedizo a estados mentales revelatorios con ramificaciones espirituales e intelectuales.

La prohibición del ritual

Grandes pensadores, filósofos, escritores, científicos o políticos de la antigüedad pagana griega o romana pasaron por Eléusis: Platón, Aristóteles, Pausanias, Píndaro, Esquilo, Sófocles, Plotino, Cicerón, Adriano o Marco Aurelio son algunos de ellos, y seguramente hubo muchos más. Todo acabó en 492, cuando el emperador Teodosio prohibió la celebración de los Misterios para consolidar el cristianismo en Occidente.

A. Hoffman (1906-2008), el sintetizador

Foto: Dr. Albert Hofmann

Nació en Baden (Suiza) y estudió Química “para llegar a conocer la esencia de la realidad”. En los laboratorios Sandoz, investigando los alcaloides del cornezuelo del centeno, descubrió el LSD  (1943), lo que lo haría mundialmente famoso. Escribió, con Wasson y Ruck, El camino a Eleusis: Una solución al enigma de los Misterios (1993).

Agradecemos tu interés en leer este post y te invitamos a dejar un comentario!

Advertisement
Hacer un comentario

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 + 7 =

Cultura gastronómica

Libro: El dilema del omnívoro

Publicado

en

“El dilema del omnívoro” es un libro fascinante que explora nuestra relación con la comida en un mundo moderno lleno de opciones y contradicciones. Escrito por Michael Pollan, este libro desentraña los aspectos culturales, sociales, económicos y éticos de lo que comemos.

Nuestras elecciones y la salud

Pollan investiga desde las prácticas agrícolas hasta las decisiones individuales sobre la alimentación, cuestionando las implicaciones de nuestras elecciones alimenticias en nuestra salud, en el medio ambiente y en la sociedad en general. El autor aborda temas como la industria alimentaria, los sistemas de producción de alimentos, el consumo de carne y las dietas populares, desafiando nuestras creencias arraigadas y estimulando la reflexión crítica.

Saludable ó ético

Foto: Libro El dilema del omnívoro

Una de las ideas centrales del libro es el “omnívoro paradox”: nuestra capacidad para comer casi cualquier cosa se convierte en una carga cuando estamos bombardeados con opciones contradictorias y poco claras sobre lo que es saludable ó ético. A través de investigaciones perspicaces y narrativas cautivadoras, Pollan nos invita a reconsiderar nuestra relación con la comida y a tomar decisiones más informadas y conscientes.

En definitiva, “El dilema del omnívoro” es una lectura obligada para aquellos interesados en la alimentación, la ética y la sostenibilidad, ofreciendo una perspectiva profunda y provocativa sobre uno de los aspectos más fundamentales de nuestra vida diaria: lo que comemos.

¡Agradecemos tu interés en leer este post y te invitamos a dejar un comentario!

Síguenos en nuestras redes sociales: @gastromakers

Sigue leyendo...

Cultura gastronómica

Jiro Dreams of Sushi

Publicado

en

Una película / documental de David Gelb sobre Jiro Ono, de 85 años de edad y sushi chef del restaurante de Tokio Sukiyabashi Jiro galardonado con tres estrellas Michelin

Jiro Dreams of Sushi (Jiro Sueña con Sushi) es la historia de Jiro Ono, de 85 años de edad, considerado por muchos como el más grande sushi chef del mundo. Es el propietario del Sukiyabashi Jiro, una barra de sushi con sólo 10 asientos, ubicada en una estación de metro de Tokio. A pesar de su apariencia humilde, es el primer restaurante de su tipo que ha recibido 3 estrellas Michelin, y los amantes del sushi de todo el mundo van hasta allí de peregrinaje, no sin antes haber hecho una reserva con varios meses de antelación y pagando ingentes cantidades de dinero para conseguir sitio en la barra de sushi de Jiro Ono.

Buscando la perfección

Jiro ha dedicado la mayor parte de su vida a dominar el arte de hacer sushi pero, incluso a su edad, se ve todavía luchando por alcanzar la perfección, trabajando de sol a sol más allá de probar todas las piezas de pescado; entrena a sus empleados meticulosamente y cuidadosamente se dedica a pulir y perfeccionar el más mínimo detalle para presentar todasy cada una de sus creaciones de sushi.

En el corazón de esta historia podemos ver la relación de Jiro con su hijo mayor, Yoshikazu, digno heredero del legado de Jiro, que es incapaz de vivir de acuerdo a su potencial en la sombra de su padre. El debut cinematográfico del director David Gelb, Jiro Dreams of Sushi (Jiro Sueña con Sushi) es una meditación reflexiva y elegante sobre el trabajo, la familia y el arte de la perfección. En su película narra la vida de Jiro como un ejemplo de éxito sin precedentes en el mundo de la cocina y su figura como padre amoroso, aunque un poco complicado de tratar.

Avance:

¡Agradecemos tu interés en leer este post y te invitamos a dejar un comentario!

Sigue leyendo...

Cultura gastronómica

Niños en restaurantes de gama alta

Publicado

en

¿Está bien llevar niños a los restaurantes Fine Dining?

Recientemente hubo un caso muy sondado en redes sociales de una clienta, perturbada por el ruido durante su cena romántica y por ello creemos pertinente se pueda hablar del tema.

¿Es un restaurante de alta cocina demasiado tolerante con los padres con hijos o simplemente con clientes extremadamente irritables? Ése es el dilema en que se divide a los usuarios en la web. Según The Mirror (periódico sensacionalista británico), una joven compartió en Reddit cómo su romántica velada de San Valentín fue arruinada por unos pequeños invitados animados y traviesos. 

“Los niños gritando arruinaron mi cita: los niños deberían tener prohibida la entrada a los restaurantes”

 Es la declaración con la que la joven comenzó su discurso. Una afirmación que no deja lugar a interpretación. The Mirror informa que la joven pareja había decidido regalarse una cena en un establecimiento de gama media-alta para el día de San Valentín, sin tener en cuenta la presencia de “pequeños traviesillos” en el restaurante.

El caso que llevo a la polémica

Foto: Simulación / iStock Photo

“Había una niña de cinco o seis años que no dejaba de hacer ruido, de correr y de saltar. En un momento, incluso empezó a despeinarme, a tocarme a mí y a mis cubiertos. La madre debió ver mi expresión como De vez en cuando se disculpaba a medias y temporalmente llevaba a su hija a la mesa. 

La niña seguía gritando y nadie hizo nada, a pesar de que las mesas cercanas también miraban con desaprobación”. Extremadamente molesto, el huésped continúa: “Me pregunto por qué los padres van a un restaurante para el día de San Valentín si tienen un hijo que se porta mal. Si pueden permitirse el lujo de comer allí, significa que pueden pagar una niñera, y si no pueden encontrar una , deberían quedarse en casa”.

¿Qué opinó la comunidad en redes?

Foto: Simulación / iStock Photo

Después de la denuncia, inevitablemente, llegaron los comentarios de otros usuarios, en su mayoría de apoyo a los dos tortolitos: 

“Tuve una experiencia similar el pasado día de San Valentín y el niño en cuestión escuchaba Baby Shark incluso sin auriculares”, escribe uno. “¡Eso es una verdadera tortura! ¡Habría intervenido si tuviera que soportar esa canción de fondo! Eres una persona más paciente que yo”. 

Otros luego criticaron y tildaron a los dos padres de egoístas, más centrados en pasar una noche de fiesta que en cuidar a sus hijos . “Es puro egoísmo. No les importan las experiencias de otros comensales. Quieren demostrarse a sí mismos que su relación va bien y demostrar a todos que todavía pueden salir y divertirse incluso si son padres… No les importa si el niño está aburrido o infeliz, sólo quieren presumir ante sus amigos pretendiendo tener hijos que se portan bien”, se lee en un comentario. ¡Quizás después de todas estas controversias, los restaurantes tendrán que declarar de antemano si son “apto para niños” o no!

Posibles soluciones

Sin duda un tema muy polémico, porque así como hay niños más traviesos, es una realidad que los hay de lo mejor portados. Su comportamiento es prácticamente como adulto, y son muy respetuosos. En dado caso, porque prohibir a estos pequeñitos bien portados el acceso a los mejores restaurantes y que comiencen a experimentar en su paladar sabores más complejos.

Foto: Simulación / iStock Photo

Al parecer la pregunta se contesta sola, es deber de los padres el conocer y estar al tanto de los comportamientos de sus hijos y en su caso, ellos mismos tomar la decisión pertinente de no llevarlos a comer a un restaurante de gama alta. Es una cuestión de respeto a los demás.

¿Y el restaurante?

Por otro lado, exigir al restaurante reglas y normas para permitir el acceso sonaría demasiado radical; por el simple hecho de que un restaurante es un negocio y cualquier comensal, independientemente de su edad, significa un cliente potencial. Tal ves lo prudente sería, advertir a los padres que es importante que mantengan a sus hijos controlados para evitar que otros clientes puedan ser molestados y nuevamente, los padres deberían conocer a sus hijos para entender que si no pueden controlar a sus hijos por conocerlos que son impetuosos. Sería mejor no llevarlos a restaurantes de gama alta, los podrían llevar a los FastFood y ellos solos planear la vista a un Fine Dining.

¿Y ustedes qué opinan?

¡Agradecemos tu interés en leer este post y te invitamos de dejar un comentario!

Sigue leyendo...
Advertisement

Suscríbete a boletín GM

Facebook

Síguenos en instagram

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por GastroMakers (@gastromakers)

Lo más visto

Derechos Reservados GastroMakers® 2024