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Innovación

Taste Atlas, el mapa de las comidas típicas de todo el mundo

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Foto: Web Site Taste Atlas

La herramienta que todo viajero Foodie o amante de la gastronomía debe conocer

Para muchos viajeros, probar la comida de cada lugar que visitan es una de las mejores formas de conocer la cultura local. Matija Babic de (40 años, nacido en Zagreb, Croacia) pertenece a ese grupo de personas. Aunque la globalización le permita conseguir comida china en Verona, pastas italianas en Beijing o hamburguesas de una cadena norteamericana en Sudáfrica, él siempre elige conocer y degustar los platos típicos de cada región. Así fue como se dio cuenta de que la información disponible sobre el tema en guías turísticas era insuficiente.

“Estaba en medio de un tour por varios países de Europa y en cada lugar al que iba pensaba: ¿qué vale la pena comer acá, teniendo en cuenta que a algunos de estos sitios quizás no volveré nunca más en toda mi vida? Me pasaba horas googleando y me daba cuenta de que aún cuando encontraba información sobre qué comer en cada lugar, era imposible saber dónde convenía buscar cada plato”

Matija Babic

-Y así nació Taste Atlas, o el “atlas del sabor”, según su traducción en inglés.

-Exacto. Me dije: OK, si no existe un atlas de la comida de todo el mundo, lo voy a crear yo. No hay otro sitio que te proporcione información relevante sobre qué comer en cada rincón del planeta y dónde encontrar cada uno de esos platos, recomendado por profesionales. Por ejemplo, basándonos en nuestro trabajo, puedo decirte que si estás en Buenos Aires tienes que probar el asado de La Cabrera o las milanesas de la parrilla Don Ignacio. Y que aunque lo básico en Argentina sea comer bife o provoleta, vale la pena conocer las delicias de la Quebrada de Humahuaca.

OK, suena obvio para quien vive en esta parte del planeta pero, ¿qué tal si un argentino quiere saber qué comer en el norte de Senegal o en el este de Mongolia? Taste Atlas funciona como un gran planisferio interactivo con íconos ilustrados de platos sobre cada coordenada geográfica. ¿Estás en Filipinas? Vas a ver el ícono del “adobo filipino”, y al hacer click (o touch) sobre él se despliega la descripción: se trata de un plato tradicional hecho con trozos de carne, mariscos y vegetales hervidos en una salsa espesa y muy sabrosa. También se puede saber en qué restaurante conviene pedir adobo en ciudades como Manila, Quezón y Taguig. El sitio web que por ahora sólo tiene una versión en inglés, también permite hacer búsquedas específicas por tipos de platos o ingredientes, como el mapa de los quesos españoles, o el de las variantes del ramen en Japón.

Foto: Matija Babic, el emprendedor croata que creó Taste Atlas

“Tenemos más de diez mil descripciones de platos en nuestra base de datos, aunque no todas cuentan con el mismo despliegue. Mi objetivo es llegar a recopilar las recetas de todos los platos del mundo, y no cualquier receta ni la más simple, sino la más antigua y tradicional, la que nuestras abuelas harían”, aspira Babic. “Queremos dar recomendaciones sólidas de restaurantes para probar comidas específicas y que la gente no caiga en las populares trampas para turistas”, agrega en una entrevista.

Babic no es chef ni crítico gastronómico sino periodista y fundador del sitio de noticias con mayor audiencia digital de su país, Index.hr Su exitosa carrera como joven emprendedor lo llevó a la portada de la edición croata de la revista Rolling Stone, pero él decidió cambiar de rubro con este proyecto internacional. Hoy, Taste Atlas tiene un staff de 30 personas trabajando de manera permanente, entre los que se cuentan periodistas, editores, investigadores, desarrolladores y fotógrafos.

Puedes conocer el proyecto en:
www.tasteatlas.com

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Cocina dulce

Helados artesanales vs. helados industriales

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Foto: Rocambolesc

Conoce las diferencias y características

Lo vemos cada verano si tenemos una heladería en nuestro barrio, la afluencia de gente en la entrada crece bastante, la oferta de sabores aumenta e  incluso se forman colas los fines de semana para poder disfrutar de un refrescante y dulce helado.

Pero, ¿elegimos el helado por el sabor o  por su elaboración artesanal o industrial? Tendríamos que aclarar primero qué es exactamente un helado artesano y un helado industrial. Un helado artesanal normalmente se hace a diario porque emplean menos elementos en su preparación. Uno de estos elementos es el aire añadido, que en el caso de los artesanales se genera de forma natural dentro del proceso.

Foto: iStockPhoto

Otros componentes son los sabores artificiales y los colorantes. En los helados artesanales los ingredientes suelen ser frescos y por ello presentan una gama más corta de sabores; aunque se añadan colorantes naturales, su apariencia siempre será más pálida que uno industrial. La grasa que tienen es más sana en el sentido de que no son hidrogenadas, sino que provienen de los lácteos y las fibras naturales. Por eso son más saciantes y cremosos.

Un helado industrial, por su parte, dura más tiempo por los componentes añadidos en su preparación como los conservantes y estabilizantes. Se elaboran en fábricas con grandes maquinarias, con múltiples ingredientes procesados y otros que no suelen ser frescos. Los helados industriales tienen más aire y por tanto, sacian menos, lo que conlleva una mayor cantidad de consumo. Al contrario que los artesanales, se les añaden más cantidad de colorantes y suelen emplearse aromas artificiales y más cantidad de azúcar y grasas de baja calidad.

Cierto es que, en ambos casos, son productos con una gran cantidad de azúcar ya que esta influye en la textura, destaca los aromas y sabores y evita que se formen cristales, además de determinar el dulzor final, obviamente. Por este motivo hay que tomarlos con prudencia.

Cómo distinguir una heladería artesanal de calidad

Lo primero que se debe mirar o preguntar, si los helados se elaboran a diario en el lugar. Lo siguiente es fijarse en el aspecto de los helados. En Rocambolesc, la heladería del prestigioso chef Jordi Roca, elegido como mejor pastelero del mundo, los helados se hacen diariamente.

El hermano menor de los Roca expresa en este negocio su visión de los postres, los que lleva años creando en el celebérrimo Celler de Can Roca, pero en formato helado. Su concepto se manifiesta en cremas artesanas acompañadas de un gran número de toppings, caseros también y que le otorgan el punto diferencial, todo hecho con ingredientes de calidad que respetan el medio ambiente.

Foto: Rocambolesc

Aprender a hacer helados artesanales

Existen medios para aprender a hacer helados artesanales de la forma y técnica correcta, les sugerimos explorar opciones. De las opciones disponibles, podemos recomendar la escuela de formación gastronómica Scoolinary, que imparte el curso de Helados de Vanguardia, dictado por Jordi Roca, para aprender a elaborar 3 versiones de helado y varios toppings, así como a conocer el detalle con el que trabaja este pastelero. De esta forma, cualquier persona podrá elaborar sus propios helados en casa este verano.

A través de la tecnología, Scoolinary quiere democratizar el acceso a la mejor formación en hostelería y restauración poniendo a disposición los mejores profesionales del sector a los precios más accesibles posibles para ayudar a cualquier profesional a crecer y también hacer crecer su negocio.

Scoolinary cuenta con una Suscripción para poder acceder a más de 110  cursos de cocina, repostería, panadería, coctelería, sumillería y gestión. Más de 1.400 lecciones y más de 1.700 vídeos HD. Clases Magistrales en directo con los profesores donde se les pueden realizar preguntas y resolver dudas, entre otras ventajas.

La vida es como un helado, hay que disfrutarla antes de que se derrita.

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Innovación

El robot que te lleva la comida a domicilio

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Foto: Starship Technologies

Un robot mensajero de 6 ruedas ya recorre las calles de algunas ciudades repartiendo comida

En el año 1950, Isaac Asimov publicaba su novela de ciencia ficción “Yo, robot” llevada a la gran pantalla en 2004 con el mismo nombre. En ella aparecían mensajeros androides que entregaban paquetes a domicilio con total puntualidad y, cosa que se agradece, con mucha amabilidad. Esta es una más de las tantas veces en las que la creatividad literaria vaticina lo que está por venir. Porque de nuevo ha sucedido: los primeros ensayos con robots mensajeros ya son una realidad.

Y es que parece que la compañía Starship Technologies, una startup creada por algunos de los fundadores de Skype, ya ha puesto en la calle de ciudades europeas como Düsseldorf o Berna los primeros robots con ruedas para repartir comida a domicilio.

¿Cómo funciona el robot mensajero?

Foto: Starship Technologies

Este robot de 6 ruedas, con un aspecto muy parecido al de un aspirador, es capaz de moverse de forma autónoma con la ayuda de un motor eléctrico y cuenta con una batería que dura hasta 6 horas. Se orienta por la ciudad con un sistema de cámaras y sensores ultrasónicos para no chocar con obstáculos, y dispone de GPS y radar para guiarse por las calles hasta su punto de entrega. Y por si surgiera algún problema, es monitorizado por una persona desde el centro de control. 

Ventajas del robot repartidor

Foto: Starship Technologies

Para el usuario, el seguimiento de su pedido parece muy fácil. Puede verlo con una sencilla aplicación a través de su smartphone y, cuando el robot llegue hasta el domicilio, abrir la tapa introduciendo un código de seguridad en la app y recoger su paquete. Después, el propio robot vuelve a su origen a recoger un nuevo pedido que gestionar. Por ahora el servicio alcanza a clientes que residan en un radio de entre 3 y 5 kilómetros y la empresa estima el tiempo de entrega entre 15 y 30 minutos. Además, asegura que este repartidor autómata puede soportar hasta 20 kilos de peso.

Como siempre, a los pros le acompañan los contras

Con este ejemplo y algún otro intento que ya han hecho Amazon o Correos, vemos que la transformación digital llega a los procesos más cotidianos de nuestras vidas. La empresa responsable de estos mensajeros del futuro afirma que las pruebas piloto han sido un éxito y el servicio parece prometedor.

Foto: Amazon Prime

De hecho, las ventajas son muchas para el cliente final y para la empresa, ya que supondría a priori un abaratamiento del servicio y un aumento de la rapidez en las entregas. Sin embargo aún asaltan algunas dudas sobre cómo resolverá el robot posibles problemas en su trayecto, como escalones insalvables, baches traicioneros y sobre todo, robos o secuestros de la unidad.
Por ahora el servicio ha empezado a funcionar en ciudades de Alemania, Inglaterra y Suiza, y podría ir ampliándose a más países de Europa. Quién sabe si pronto será una máquina la que espere su propina en la puerta de tu casa tras entregarte la compra del supermercado o el menú del día.

Auspiciado por:  Globbit

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Innovación

La ensalada del futuro, cultivada por robots

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Foto: Robot Iron Ox

Una empresa estadounidense trabaja en una de las primeras granjas completamente automatizadas

Es innegable que la robotización está cambiando nuestras vidas de forma radical. Si el proceso se inició hace décadas en las plantas de fabricación de automóviles, actualmente los coches autónomos empiezan a ser una realidad. Pero existen otras áreas donde la intervención de los robots se hace cada vez más patente, como en el caso de la medicina, la ganadería y la agricultura. Estos dos últimos campos son sectores cuya importancia aumenta día a día, debido a que nuestro planeta posee cada vez más bocas que alimentar, y sin embargo cuenta con menos recursos disponibles.  Pero, ¿es viable hoy por hoy una granja completamente operada por robots? Hay una empresa de EEUU que así lo cree, y ya se ha puesto manos a la obra para demostrarlo.

Foto: Robot Iron Ox

Se llama Iron Ox y tiene su base en California (EEUU), donde están experimentando con el cultivo de lechugas y otros vegetales de hoja verde, así como plantas aromáticas entre las que se encuentran la albahaca, el cilantro y el cebollino. Actualmente, tienen operativas unas instalaciones en las que la mano de obra humana, cada vez más difícil de encontrar en el sector agrario, es muy reducida y está dedicada a la supervisión de las tareas de los robots. El objetivo a medio plazo es que todo el proceso, desde el momento en que se planta la semilla hasta la cosecha, esté enteramente gestionado por máquinas. De acuerdo con los fundadores, la clave radica en conseguir una granja automatizada desde su origen en lugar de aplicar innovaciones tecnológicas a instalaciones ya existentes. Por eso, además de robots, se utilizan cultivos hidropónicos e iluminación LED de bajo consumo, así como una red de sensores que miden la temperatura, niveles de acidez del agua, luz y nitrógeno. Pero volvamos al componente robótico. En Iron Ox han combinado robots con brazos articulados y cámaras integradas que detectan el grado de madurez de cada planta, y grandes plataformas móviles capaces de levantar cada remesa de cultivo y exponerla al grado de intensidad lumínica deseada. Estos robots móviles cuentan además con sistemas de detección de colisiones y sensores capaces de detectar plagas y posibles problemas de crecimiento.

Video: COURTESY OF IRON OX

La innumerable cantidad de parámetros que se deben tener en cuenta les ha impulsado a desarrollar un software alojado en la nube. Lo han llamado “The Brain” (el cerebro) y es el responsable de coordinar todos los aspectos del proceso tecnológico para que el resultado sea fiable y replicable. A su vez, los datos recabados permitirán optimizar gradualmente la producción de alimentos.  

Una nueva filosofía de cultivo

Foto: Robot Iron Ox

Las cifras de las que hablan estos emprendedores son ciertamente impactantes: un 90 % menos de agua consumida y un 30 % más de producción por hectárea. Pero la filosofía de producción va más allá. En última instancia, el objetivo de este proyecto tecnológico consiste en crear grandes zonas de cultivo automatizado cerca de las grandes ciudades para reducir los costes de transporte y la polución generada. Además, el estricto control de las condiciones de cultivo permitirá generar cosechas durante todo el año con una calidad homogénea. Por ahora, los únicos que tienen bufé libre de lechugas son los empleados de la firma, pero ya tienen previsto comenzar a vender su producción a restaurantes y tiendas de la zona.

Auspiciado por:  Technology Review

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