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El Sake: La bebida japonesa más popular en el mundo

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El sake es posiblemente la mejor bebida para maridar una experiencia culinaria

El sake es una bebida alcohólica fermentada y se parece en la forma de beberlo y disfrutarlo al vino. Siempre se ha clasificado erróneamente, siendo común verlo en el apartado de las bebidas de carácter espiritual. Pero su máxima virtud es la de ensalzar maravillosamente el sabor de cualquier plato, por ello podemos afirmar que el sake es posiblemente la mejor bebida para maridar platillos. Vamos a explorar algunos detalles relevantes de esta bebida tradicional Japonesa.

El origen

Las invetigaciones acerca del origen del sake son inciertas, hasta el punto de que no se conoce si procede de China o Japón.  Todo parece indicar que varios siglos antes de Cristo ya existían en China licores similares al sake, que se utilizaban en ceremonias religiosas como el vino de arroz, mǐ jǐu.

En el siglo III se comienza a cultivar en Japón el arroz, traído desde China, de Oeste a Este. Los primeros sakes se denominaron kuchikami o “sake para masticar en la boca”, y se realizaba con arroz para mascar; una vez masticado el almidón se convertía en azúcar gracias a la saliva, se combinaba con arroz cocido y se fermentaba, dando lugar a un sake bajo en alcohol y muy espeso.

En el siglo VII el emperador otorga al sake la condición de noble y sagrado, pasando a formar parte de las ceremonias religiosas sintoístas. En el siglo XV, gracias al descubrimiento de la siembra doble, se comienza a elaborar el sake en grandes tanques elevándose su fabricación y comenzando a asemejarse al sake que conocemos hoy en día.

Con la restauración de los Meiji crecerán de forma exponencial el número de fábricas de sake, por ello se incrementaron los impuestos a las bebidas alcohólicas y se prohibió la fabricación casera, reduciéndose el número de productores de sake. A principios del siglo XX se creará el instituto de Investigación de Fabricación de Sake que colaborará a la investigación y el desarrollo del sake y realizará catas del mismo.

Ingredientes del Sake

El sake esta conformado por 4 ingredientes principales, estos son: arroz, agua, koji y levadura; cada uno de estos interviene en el proceso dándole un sabor único al producto final. A continuación hablaremos un poco de cada uno de los ingredientes:

ARROZ: Hay varios tipos de arroz usados en la elaboración del sake, en particular las variedades especiales de arroz cultivadas específicamente para la elaboración del sake (Saka Mai), pero últimamente se vuelven a usar arroces no tan específicos. Aunque parezca extraño, el arroz se compra a menudo en lugares alejados del lugar donde se produce el sake (se pierde el concepto de terruño, tan arraigado en el vino). Lo que distingue al arroz saka mai, es una concentración superior de almidón en el núcleo de cada grano en comparación con otros tipos de arroz, y esto facilita mucho la producción de sakes elegantes. Los granos de arroz integral se pulen de manera que la capa externa (que contiene aminoácidos, grasa y proteína) se elimina, dejando una mayor concentración de almidón puro. 

AGUA: En Japón, el agua alcanza un nivel de calidad extraordinario. Ésta es una de las razones por las que las bebidas japonesas que requieren agua muy pura, como el Whisky, pueden alcanzar el máximo de la perfección. Casi todas las bodegas de sake (kura) tienen manantiales de agua en sus instalaciones que es, en parte, lo que hace que cada una sepa de una manera determinada. Podemos encontrarnos con aguas duras como aguas blandas, cada tipo se reflejará en el sake y es en el agua donde podemos aplicar el concepto de “terroir” o tierra de origen.

ARROZ KOJI: Como se mencionó anteriormente, el sake no se crea a partir de una fermentación de azúcar a alcohol, sino que antes se necesita que el almidón del arroz pase a ser azúcar fermentable. Esto se logra a través de un moho llamado Koji-kin (aspergillus oryzae). Este moho se inocula en los granos de arroz cocidos al vapor y produce un elemento llamado arroz Koji , que es la base para que el almidón de arroz se convierta en azúcar.

LEVADURA: Y finalmente, para lograr una bebida alcohólica hay un paso final, similar al vino, que es transformar el azúcar en alcohol a través de la levadura. Antiguamente, cada bodega tenía su propia levadura autóctona, pero en los últimos años se ha consolidado una colección de levaduras que maneja el National Research Institute of Brewing y están siendo utilizadas por la mayoría de las bodegas (sakaguras).

Tipos de Sake

Los diferentes tipos de sake se clasifican, principalmente, por el nivel de pulido del arroz. La capa exterior del arroz no sirve para elaborar la bebida, por lo que se elimina en el proceso de pulido. Los fabricantes de sake intentan sacarle el máximo provecho al interior almidonado, el cual se puede transformar fácilmente en azúcar y alcohol.

El honjozo es el arroz pulido al 70 por ciento, es decir, al que se le ha eliminado el 30 por ciento del grano. Por su parte, los granos del ginjo están pulidos al 60 por ciento, mientras que el daiginjo, el más exclusivo, tiene un pulido, como mínimo, del 50 por ciento.

Si lees la palabra junmai, significa que no se han añadido aditivos a la bebida, es decir, que solo lleva arroz, agua, levadura y koji, el hongo rico en enzimas que se utiliza para catalizar la fermentación. Cuando la palabra junmai aparece sola indica que el arroz se ha pulido al 70 por ciento; pero también se puede utilizar en combinación con ginjo y daiginjo.

Un mayor porcentaje de pulido se traduce en un sake de mayor graduación y, a menudo, más caro, pero no necesariamente «mejor». Del mismo modo, el apelativo junmai no es un sello de calidad asegurada, ya que los productores con talento suelen utilizar alcohol u otros aditivos para mejorar el sabor o la suavidad de la bebida.

Otros tipos de sake incluyen el namazake  sin pasteurizar, el nigorizake o, simplemente, nigori  sake sin filtrar de aspecto turbio y con una sensación cremosa en la boca, y el shiboritate, que sale directamente de la fábrica sin someterse a ninguna maduración.

Cabe recordar que, en japonés, la palabra «sake» se refiere, en realidad, al alcohol en general, mientras que a la famosa bebida de arroz se la conoce como «nihonshu». Japón cuenta con otros licores tradicionales, como el shochu, un licor destilado, y el umeshu, un licor de ciruela dulce que se elabora macerando la fruta en alcohol.

¿Como beber el Sake?

El sake se puede servir frío, caliente o a temperatura ambiente. Hay algunas variedades, como el ginjo, que se prefieren frescas, mientras que otras, como el junmai, se suelen tomar a temperatura ambiente o calientes. Aunque cada sake tiene una temperatura de consumo ideal que resalta mejor sus sabores, los gustos de cada uno también juegan un papel muy importante.

El juego de sake tradicional suele ser de cerámica o loza e incluye una jarra para servirlo, llamada tokkuri, y unas tazas más pequeñas, denominadas ochoko, que a veces se colocan dentro de un masu (una caja). Lo habitual es que se vaya echando el sake hasta que el masu se desborde.

En el pasado, este era el principal recipiente que se usaba para el sake, por eso casi todos tienen una capacidad de 180 ml, conocido como go. De hecho, en muchos bares y restaurantes, la bebida se pide por números de go. Ichi-go y ni-go significan, respectivamente, una y dos porciones. A las botellas estándar de sake, que tienen un volumen de 720 ml, se las llama yongobin.

Maridaje de sake y comida

Como mencionamos al principio, el sake es una bebida muy versátil, que combina muy bien con la comida. A los clásicos de la cocina japonesa, como el sushi, el sashimi y la tempura, se unen el queso, las ostras o cualquier verdura, como grandes acompañamientos. El sake, al tener bastante más umami que otras bebidas, puede mejorar el sabor de platos contundentes, como guisos, ramen y bistec.

Al igual que sucede con el vino y la cerveza, unas variedades van mejor con algunos alimentos que otras. Si quieres elegir la mejor combinación en un restaurante o izakaya, pídeles a los empleados que te recomienden el sake que mejor maride con lo que vayas a comer.

Códigos de tradición japonesa para consumir el sake

En situaciones formales, hay una etiqueta muy estricta a la hora de tomar sake. Lo más importante es acordarte de no rellenar nunca tu propia taza y asegurarte de que todas las tazas de la mesa estén siempre llenas.

Al servirle la bebida a un superior, sujeta el tokkuri con la mano derecha, mientras tocas la parte inferior de este con la izquierda. Por otra parte, cuando sea un superior quien te sirva la bebida, coloca una mano debajo de la taza y la otra en el costado. Es perfectamente aceptable que un superior utilice una sola mano cuando echa o le sirven sake. Al recibir el sake, dale un sorbo, como mínimo, antes de colocarlo en la mesa.

Aunque las reglas no son tan rígidas en situaciones informales, siempre es de buena educación servir a los demás, tanto si la bebida es cerveza, como sake o té.

Sin duda el Sake es una bebida que hay que probar por lo menos una ves en la vida.

 

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Barricas para vino de piedra

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Foto: Ánforum

¿Qué puede aportar la piedra al mundo vinícola? 

Han nacido las barricas para vino de piedra. Las han desarrollado en el proyecto Ánforum en España y han decidido definirlas como una «revolución en enología». Son su creación para «una vuelta a los orígenes que consigue vinos más intensos«. De hecho ya hay una bodega que se ha embarcado en esta aventura: Santiago Roma sacará el primer vino albariño en barrica de piedra la próxima primavera.

¿Cómo nace este proyecto?

Cuando se piensa en barricas para vino, lo habitual es tener la imagen mental de que sean de madera. Eso está cambiando ya. Cada vez hay depósitos de más materiales: cemento, cerámica… Y ahora también hechos de piedra, en concreto granito, de la mano de ánforum, un proyecto de I+ D+I que nace del trabajo de EPETRUM, Bodegas Santiago Roma y Cayetano Otero Asesoría Enológica con el fin de comercializar barricas de granito gallego tanto nacional como internacionalmente.

Los orígenes históricos de las ánforas

Foto: Barricas históricas

En la información que proporciona ánforum dicen que «el vino forma parte de nuestra cultura desde épocas muy antiguas. Echando la vista atrás, griegos, romanos y fenicios ya utilizaban las ánforas para fermentar la uva, así como para elaborar y conservar el vino». Por eso añaden «este elemento que había quedado relegado a un segundo plano, ha sido rescatado por ánforum para diseñar y fabricar barricas de piedra; una revolución en el mundo del vino que ofrece la oportunidad de elaborar vinos únicos a las bodegas que apuestan por la innovación«.

Tras multitud de diseños, estudios y ensayos químicos y enológicos presentan las primeras barricas de piedra patentadas con forma ovoide. La geometría de este recipiente lo convierte en un una barrica óptima para realizar la crianza sobre lías finas.

Aportación al mundo del vino

La enología del futuro se presenta de forma oval y se viste de material granítico. Esto favorece una micro-oxigenación controlada, que a su vez permite evitar la aparición de notas reductivas. Además, mantiene la temperatura sin oscilaciones bruscas y facilita el movimiento natural y continuo del vino, permitiendo que las lías se mantengan en suspensión.

Depósitos que facilitan diferentes opciones: maceraciones, fermentación, crianza sobre lías, dando como resultado vinos con carácter propio que resaltan el terruño de donde provienen.

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El origen del brindis

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Foto: iStockPhoto

Casi siempre que compartimos una copa de vino recurrimos al acto de brindar.

Lo hacemos, de forma más o menos espontánea, para celebrar un momento especial. En según qué situaciones, a veces acompañamos el brindis con una frase o alguna reflexión, pero el significado del gesto suele ser generalmente el mismo: expresar nuestros buenos deseos hacia alguien o hacia algún hecho, celebrar o festejar algo. El brindis es un acto que venimos practicando desde siempre y lo tenemos tan interiorizado que es posible que no sepamos ni de dónde viene. De hecho, se trata de una costumbre antiquísima cuyos orígenes parecen bastante difusos.

Por eso, hoy intentaremos arrojar algo de luz sobre los orígenes del acto de brindar, sobre la palabra brindis y sobre su significado.

¿De dónde viene el acto de brindar?

El origen del acto de brindar es tan antiguo que es complicado encontrar pruebas documentales que nos remitan a su origen de manera rigurosa. En este sentido, la mitología de la Antigua Grecia es una fuerte inagotable de creatividad a la hora de explicar de la forma más variopinta cualquier situación de la vida cotidiana. Según esta, Dioniso, dios griego de la vendimia y del vino, invitó en cierta ocasión a los dioses del Olimpo y a los sentidos (gusto, olfato, vista, tacto y oído) a un banquete. En este banquete se sirvió un vino que hizo las delicias de los asistentes, en particular de los sentidos del gusto, el olfato, la vista y el tacto, que enseguida se sintieron seducidos por los placeres del vino. Sin embargo, el sentido del oído parecía sentirse un tanto mohíno ante la imposibilidad de disfrutar al igual que el resto de los sentidos. Para remediarlo, Dioniso propuso instaurar la costumbre de brindar cada vez que se bebiese vino, para que el sentido del oído pudiese disfrutar del sonido producido por el choque de las copas.

El brindis en la Antigua Grecia y en la Antigua Roma

Más allá de la mitología, sí que es cierto que algunos historiadores han ubicado el origen del acto de brindar en las antiguas civilizaciones griega y romana. Según la Enciclopedia Británica, tanto griegos como romanos acostumbraban a practicar libaciones durante sus comidas. Estas libaciones consistían en rituales en los que los asistentes derramaban algún líquido sagrado como ofrenda  a los dioses y a los muertos. Lo hacían tanto para mostrar agradecimiento, como para pedir su intercesión en ciertas cuestiones de su interés. Al parecer, de este origen sacrificial de brindar por dioses y muertos, pasó también a emplearse el brindis para pedir por la salud de los vivos, una de las peticiones más comunes que se hacían a los dioses. Y de ahí, la acción del brindis iría perdiendo esa carga religiosa hasta derivar en el brindis actual, acompañado del habitual “¡Salud!”

Existe también otra teoría que sitúa el origen del brindis en las culturas de la Antigua Grecia y la Antigua Roma, en torno al siglo IV a.C. Pero en este caso el brindis no consistiría en un rito religioso, sino en una cuestión mucho más práctica: la de evitar ser envenenado. Es históricamente conocida la predilección de griegos y romanos por quitarse enemigos de en medio a través del envenenamiento. ¿Por qué mancharse las manos de sangre cuando puede uno eliminar cómodamente sus molestias durante la celebración de una alegre bacanal? Un poquito de cicuta en el vino y a otra cosa. Según esta teoría, el acto de brindar aparecería como prueba de confianza entre los invitados a un banquete y su anfitrión, ante la alarmante proliferación de envenenamientos que se daban en aquella época. De esta manera, mediante el choque de copas, los participantes mezclaban parcialmente el contenido de las mismas. Si alguien no brindaba, mejor no dar el trago.

El origen de la palabra “brindis”

El origen del término brindis, por el contrario, parece ser mucho más reciente. Aunque tampoco es un hecho contrastable al cien por cien, parece ser que esta palabra comenzó a emplearse en el siglo XVI. En 1527 las tropas del emperador Carlos I de España y del V del Sacro Imperio Romano Germánico toman Roma provocando la huida del Papa Clemente VII, tras lo cual inician el saqueo de la ciudad. Al ver la escabechina causada entre las fuerzas enemigas, los militares del imperio justificaron la matanza como una ofrenda a Dios, alzando sus copas de vino y pronunciando las palabras “bring dir’s”, que significarían “te lo ofrezco”, celebrando la victoria. Con el paso de los años, la expresión se castellanizaría hasta el actual “brindis”.

¿Qué decir mientras se brinda?

Sea cual sea el origen del brindis, el caso es que hoy en día nos sigue gustando brindar para celebrar, festejar y expresar nuestros buenos deseos. Para ello, no es necesario decir nada, basta con alzar la copa. Ojo, según los entendidos, no hay que chocar las copas cuando brindamos con vino. Pero si queremos decir algo, siempre podemos recurrir al universal “¡Salud!”. Si buscamos algo más elaborado, podemos probar con alguna de estas fórmulas:

  • El coreografiado y siempre socorrido: 

“Arriba, abajo, al centro y adentro”.

  • Su versión marinera: 

A babor, a estribor, a proa, a popa y a bodega”.

  • Un brindis para los creyentes:

“El que bebe se emborracha,

el que se emborracha duerme,

el que duerme no peca,

el que no peca va al Cielo.

Y puesto que al Cielo vamos:

¡Bebamos!”

  • O para los más hedonistas: 

“Bebamos, comamos y engordemos,

y si nos llaman gordos

hagámonos los sordos.”

O simplemente podemos brindar por los presentes, que nunca está demás. Sea cual sea la opción elegida, lo importante es celebrar la vida en compañía. Y si es con una copa de vino, mejor.

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Vinos mexicanos para la cena de Navidad

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México sí es país de vinos, y aquí te proponemos algunos

Cada año pasa lo mismo: nunca sabes qué regalar en el intercambio. Ya sea en el trabajo, con la familia o con los amigos… o qué llevar cuando eres el invitado a una cena de Navidad. 

Existen muchas razones para regalar vino, además de su rico sabor, se sabe que ayuda a bajar de peso, que para estas fechas eso es una GRAN noticia. También ayuda a prevenir problemas cardíacos, entre muchas más beneficios.

Si ya te estamos convenciendo, para que triunfes regala un vino que sea mexicano. La razón es muy sencilla: en México se fundó la vinícola más antigua de América en 1597, así que hay que enaltecer todos esos años de producir vino y no hay mejor manera que hacerlo consumiendo lo hecho en México.

Por eso te dejamos estas bodegas mexicanas y el vino que encontrarás por menos de 300 pesos, además te decimos con qué maridarlo para que te veas como todo un experto cuando lo regales, ¡apúntale!

Las Nubes


Tinto Selección de Barricas, $313.00
Maridaje recomendado: ensaladas, pizzas y pastas.

A ese precio lo encuentras aquí.

Santa Elena


Malbec, Nebbiolo, Syrah $372.00
Maridaje recomendado: enchiladas potosinas, pollo asado y enjitomatadas.

A ese precio lo encuentras aquí.

Vaivén

Equilibrio Malbec, $395.00
Maridaje recomendado: pastas, pizzas y carnes no grasosas.

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L.A. Cetto


Nebbiolo, $240.00
Maridaje recomendado: carnes rojas y quesos.

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Santo Tomás


Tempranillo-Cabernet, $414.00
Maridaje recomendado: tampiqueña de res y costillas barbecue.

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Quinta Monasterio


Datum, $423.00
Maridaje recomendado: cualquier comida típica mexicana, mole, carnitas, pozole.

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Casa Madero

Vino rosado, $309.00

Maridaje recomendado: ensaladas con aderezos ligeros y mariscos.

A ese precio lo encuentras aquí.

Lomita


Discreto Encanto, $315.00
Maridaje recomendado: lasagna a la bolognesa, enchiladas potosinas, tostadas.

A ese precio lo encuentras aquí.

Índice

Merlot-Cabernet, $309.00

Maridaje recomendado: platillos condimentados, pastas, carnes rojas y quesos semicurados.

A ese precio lo encuentras aquí.

Monte Xanic


Chenin blanc y french Colombard, $287.50
Maridaje recomendado: sushi, ceviches, pescados ligeros.

A ese precio lo encuentras aquí.

Si tienes alguna sugerencia deja un comentario para conocer más propuestas de vinos mexicanos para impulsar la industria local.

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