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Díme lo que comes y te diré quién eres

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La comida es lo que da vida a la humanidad

Recién llegado a la tierra, el hombre buscaba en la alimentación la sola supervivencia sin importar sabores, texturas ni temperaturas. La carne de grandes bestias como el mamut, era consumida en estado casi natural e incluso la dentadura de nuestros antepasados era anatómicamente distinta para poder masticarla.

Hay quienes prefieren la italiana, otros la japonesa, otros la francesa o la española y todos adoramos la mexicana. Ahora están de moda la colombiana, la peruana, la tailandesa y las más exóticas. Los más refinados aseguran que la mejor para la mañana es la mexicana, para la tarde la española y para la noche la francesa. Pero ¿has notado que la alimentación es distinta en cada región? No nos referimos a los sabores, sino al conjunto tan especial de cada civilización y el ritual que ha hecho alrededor de uno de los mayores placeres del ser humano: comer.

Los antiguos egipcios dejaron plasmados sus testimonios alimenticios, recetas culinarias y de medicamentos en los muros de templos y tumbas, y en las ofrendas de sus muertos. Pero ya contaban con tecnología e importación de productos, que les permitía ampliar su oferta. Comían pan, cerveza, pescado, carne de oveja, cerdo y aves, y las vacas estaban reservadas para ocasiones especiales. Todo iba acompañado de ajo, cebolla, legumbres, habas, chícharos y lentejas, e incluso verduras y frutas como col, pepino, rábanos, dátiles, uvas, granada, sandía, melón y una especie de higos. Una de sus grandes aportaciones fue la creación de postres y pasteles a base de pasas y miel de abeja. El vino estaba reservado para los ricos. Los egipcios antiguos descubrieron la fermentación del pan después de un accidentado olvido de masa en las cocinas, y el resultado exquisito que obtuvieron cuando hornearon el esponjado bollo.

La comida en la antigua Grecia era frugal, pero fueron los primeros en establecer tres tiempos, el desayuno, el almuerzo y la cena. Los griegos comían sentados en recipientes de terracota o metal. Se comía con los dedos y con la ayuda de un cuchillo para cortar los sólidos y una herramienta cóncava similar a la cuchara para los caldos. Los cereales eran la base de su alimentación, principalmente el trigo y la cebada y producían harinas para fabricar pan, que aderezaban con queso o miel. También se conocía la levadura, los moldes y el horno precalentado. Contaban con aceitunas, ajo, cebollas, legumbres, carne, pescado, fruta y golosinas. También galletas llamadas “hemiarton” en forma de luna en honor a la diosa Atenea, o “kribanés” con formas de senos para agradar a Afrodita. Sus platillos tenían vínculos religiosos y se realizaban en honor de los dioses.

Fueron pioneros en la fabricación de aceite de oliva, vinagre, aceitunas y uso de hierbas, y contaban ya con higos, granadas, nueces y avellanas, castañas, garbanzos, mantequilla, huevos de gallina, faisán, codornices y leche cuajada. Destacaba el Kykeon, una bebida de cebada con hierbas citada en la Ilíada y en la Odisea. Los griegos no ignoraban el placer de comer y disfrutaban de banquetes y festines. Contaban con cocineros pero les desagradaba el exceso de lujo y la pesquisa culinaria. A sus ojos, los persas eran una sociedad decadente por su exigente paladar y costumbres refinadas. Iccos, siglo V AC, es considerado el primer atleta en ser sometido a un régimen alimenticio del cual dijo ser “comida de locos”. Creían que si consumían carne de cabra, brincarían alto como una cabra, la de buey les haría fuertes como el buey. La práctica de la cocina era aún relegada a la mujer.

Los romanos por el contrario, marcarían una nueva era en la gastronomía, cambio que tardaría más de mil años en suceder. Sus hábitos se vieron influenciados por la cultura griega en un principio, y después, al convertirse un imperio, por todas las otras civilizaciones que conquistaron. Su desayuno incluía farro con sal, huevos, queso, miel, leche y fruta. El pan era humedecido con vino y acompañado de aceitunas, galletas y uvas. En el almuerzo comían las sobras de la cena anterior, que normalmente consistía de panes, grasa, aceite de oliva, verduras, carne, pescado y mariscos. Al instaurarse la república, la comida se servía en tres tiempos, la entrada, el plato fuerte y el postre.

Al igual que los persas, los romanos establecieron un cuarto especial para consumir los alimentos, llamado triclínium, y una mesa y sillón donde cabían no más de 9 personas. En ella se reclinaban sobre su codo izquierdo y orientados hacia el centro de la mesa. Lavaban sus pies y manos antes de la cena; los alimentos se tomaban con las puntas de los dedos y dos tipos de cucharas, una grande, lígula, y una pequeña, cochlear, el equivalente del tenedor moderno. Usaban servilletas para limpiar dedos y boca y tiraban las sobras de huesos y conchas al suelo, donde los esclavos pudieran barrer.

La decoración de los platos podía llegar a ser más importante que los ingredientes, y las almejas y ostras eran consideradas parte del postre. Fueron también productores de vino y vinagres, y una mezcla de miel y vino llamada mulsum, aunque la cerveza era considerada vulgar. Los invitados a una cena usaban coronas perfumadas hechas de flores, que representaba la posición social.

Es importante notar que estas tres civilizaciones comparten elementos muy especiales a la hora de comer, como las mesas, el aceite de oliva y en especial el trigo. A partir de ellas se derivan las bases de la cocina internacional que es usada en todo el mundo. Pero muy lejos de ahí, en tierras remotas, los orientales también establecían sus propios estilos listos para degustar con un par de palillos.

En China existió y existe todavía, una serie de costumbres de alimentación íntimamente relacionadas, no sólo con la sociedad, sino con la filosofía y la medicina. El pueblo chino ya había desarrollado un protocolo muy completo basado en las enseñanzas de Confucio, conductas que nacieron casi dos mil años antes que las reglas de etiqueta occidentales. Éste afirmaba que el modo en que un chef corta los alimentos genera un efecto en ellos, y la frescura de la comida afecta al gusto. Los alimentos se dividen en yin, femeninos, y yang, masculinos, que deben mezclarse para hacer la combinación perfecta. El yin incluye alimentos ricos en agua como frutas y verduras, y el yang contiene platos fritos, especiados y a base de carnes. La sopa se sirve al final de los alimentos para saciar el apetito del comensal.

Fuertes períodos de hambruna que asolaron al país durante miles de años, les hicieron elaborar recetas que acogieran partes comestibles de los animales como tripas, cartílagos, cabezas y garras de aves. Pero la dieta china es variada y rica pues contempla vegetales, carne de vaca, pollo y cerdo, soya, sake y bambú. La Guangdong es una cocina amplia y refinada, usa productos frescos del mar, aves, insectos, ratones, serpientes, lechón e incluso gato. La Shandong también emplea productos del mar como aletas de tiburón, ovario de cangrejo, huevos de calamar y semillas de nuez con leche.. La comida Sichuan es famosa por su sabor picante y extraño, y sus recetas contienen ingredientes como carne picada con pescado, soya picante, carpa de piedra y especias. La comida Huaiyang usa productos vivos y frescos y pone cuidado en el sabor, forma y color, como pollo, pescado mandarín agridulce, bambú tierno, pato, pescados al vapor etc.

En la comida China no existe el postre, las frutas se emplean como acompañamiento de algunos platos. Pero sin duda, tres elementos le son muy particulares: el arroz blanco, el wok y el tofu, éste último originado en China por el príncipe Liu An, hace más de dos mil años cuando inventa la leche cuajada como un alimento nutritivo para la población. Además, los populares palillos son originarios de China pues son de costumbre milenaria en la cultura. Se utilizan como utensilios de mesa para comer alimentos sólidos y se fabricaban de madera, marfil e incluso de plata para detectar veneno en los alimentos de la monarquía. Por tradición, consideran el uso del cuchillo como un acto bárbaro, debido a que éstos se usan en la guerra como armas.

Cercano a la Gran China Imperial, Japón también establecía sus propias reglas a la hora de comer. Los japoneses se ostentan de realizar la comida oriental más delicada y elegante, de hecho uno de los 10 mejores restaurantes del mundo es de comida japonesa. En la Edad Antigua, la cocina japonesa estaba influenciada por la cultura china haciendo la mayor aportación gastronómica, pero después de ello, en la Edad Moderna, se desencadenaron grandes cambios.

La comida japonesa incluye vegetales tan comunes como exóticos como puerro, espinacas, pepino, berenjena, rábano, papa, raíz de loto, brotes de bambú, cebolla verde, hongos y algas de muchos tipos. También convida mariscos propios de la región, tallarines, huevos de codorniz y de gallina, carnes de cerdo, vaca, pollo, cordero y caballo, legumbres, tofu, salsa de soya y frutos frescos y secos, así como aceites y sales de sésamo y el famoso wasabi.

Una de las mayores aportaciones es la técnica tempura, que llegó a Japón en la Edad Moderna, gracias a los navegantes portugueses en el siglo XVI, como una técnica para cocinar y conservar el pescado. Pero todo platillo es mera compañía del rey de la mesa, el arroz blanco, cocido al vapor y estrella en el plato. Cualquier preparación solamente sirve de guarnición y para dar sabor al arroz blanco que es en principio insípido.

La técnica asiática de cocina es muy similar en todo el Oriente Extremo, en países como los recién mencionados, las dos Coreas, Vietnam, Tailandia y más. La comida se prepara en recipientes, como el wok, que alcanzan altísimas temperaturas y que cuecen los alimentos sin quitarles lo crujiente, siempre al lado del arroz. La comida es más que la satisfacción del cuerpo, pues comprende con ello el bienestar del alma. Es una combinación de todas las facetas del ser humano sobre un plato y su éxito es mundial.. Pero al cruzar el océano Pacífico, nos encontramos con un continente gigantesco, donde las culturas mesoamericanas también han conquistado el arte de la gastronomía.

Tal vez una de las cocinas más célebres, completas y variadas del mundo sea la nuestra, la mexicana, que actualmente es considerada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Se remonta a más de 10,000 años atrás, al momento en que el maíz fue domesticado en el cultivo y que sería la base de la cultura mesoamericana, el ingrediente que sigue siendo el más importante en Hispanoamérica. Así como el trigo es en Europa y el arroz en el Asia, aquí el maíz da sentido a la comida. Su riqueza cuenta con recetas ancestrales que han pasado de generación en generación, que han sobrevivido a la evolución e industrialización del hombre, y que hoy son el tesoro de quienes las aprecian.

A diferencia de otras culturas, la comida latina y en especial la de México, es un factor que une a la sociedad; a través de ella nacen las amistades, se conocen las parejas, se cierran grandes negocios, se fortalecen los lazos de una familia y sobre todo, se disfruta de un buen momento. Todas las reuniones sociales giran alrededor de un desayuno, la comida, el cafecito o la merienda. En las mesas mexicanas no solamente se sientan los padres y los hijos, sino que siempre se incluye algún amigo, los primos, la abuela, los parientes que viven fuera, los viejos amigos y los recién conocidos, alrededor de manjares caseros, de recetas antiquísimas.

El territorio que abarca la República Mexicana fue un mosaico de muchas culturas muy distintas unas de otras. Aquí no sólo existía la civilización Maya, en la Península de Yucatán, estaban los aztecas en el Valle de México, zapotecas y mixtecas en Oaxaca, totonacas en Veracruz, olmecas en Tabasco, toltecas en Hidalgo y purépechas en Michoacán. Cada una contaba con su propia estructura social y de gobierno, su propia lengua, arquitectura, arte y religión. Pero también cada una tenía su propia diversidad culinaria que sigue viva. Las Crónicas de la Conquista de Hernán Cortes y Bernal Díaz del Castillo, describen la riqueza de colores, sabores y aromas de la gastronomía mexicana.

La dieta de la época prehispánica se basaba principalmente en vegetales como el maíz, chile principalmente y jitomate, cacao, aguacate, calabaza, nopal y vainilla, divinizados ante Chicomecóatl, diosa de los alimentos. Criaban pavos y perros y consumían insectos y larvas que son considerados exquisiteces como chinicuiles, chapulines, escamoles y jumiles. También animales como iguanas, serpientes, ranas y ajolotes, pescados, ardillas, tejones, patos y codornices. También relacionaban la comida con el mundo espiritual, tal como sucede con los altares de muertos, colmados con los más deliciosos antojos del difunto.

No contaban con muchos métodos de elaboración, pero inventaron una de las técnicas más importantes del mundo que aun hoy se utilizan, la nixtamalización del maíz. Ésta combina el almidón del maíz incorporado a la cal, y lo convierte en masa. Sabían también la cocción al vapor y el horno de tierra. Así perfeccionaban una a una las grandes delicias que hoy conocemos como el mole, el tamal, el uchepo y la tortilla.

Con la Conquista de México se añaden nuevos ingredientes al menú; distintos tipos de carnes animales llegaron de Europa y se fusionaron con la comida local y se exportaron recursos americanos al viejo continente. El chocolate y la vainilla, tan refinados en países europeos, son de nacionalidad mexicana al igual que el chile y el jitomate entre muchos más. Y es precisamente esa fusión la que es considerada una de las más ricas a nivel mundial. En el intercambio de ingredientes adquirimos el cerdo, la vaca, la oveja, la gallina, el arroz, el trigo y las especias, las manzanas, ciruelas y frutos rojos, y los convertimos en las mejores recetas del mundo.

De la unión de ambos mundos nacen muchas de las grandes estrellas de la gastronomía mexicana como el Pan de Muerto, las carnitas, los Chiles en Nogada o la Cochinita Pibil. En todas las versiones culinarias permanece viva la tortilla, preferida en los hogares por encima del pan y que sigue siendo la base de la alimentación mexicana, producto noble que permite elaborar cientos de platillos distintos. Además, la tortilla contribuye a mantener el equilibrio bacteriano intestinal debido a sus ingredientes ricos en calcio, ácido fólico, fibra y potasio.

Así, en las civilizaciones precolombinas mesoamericanas, lo que hoy es Perú, Colombia, Venezuela, Guatemala, y todo lugar donde se asentaron los primeros pobladores del continente americano, se desarrollaron técnicas similares, como las arepas, el uso del maíz y una gran variedad de frutas y verduras. El clima cálido de la mayor parte del territorio ofrecía a los pobladores una amplia variedad de alimentos, misma que fue ampliada tras la conquista.

Imagina al hombre, recién llegado al mundo, nómada, huérfano y expuesto a los rigores de la naturaleza, que consumía lo que encontraba a su paso, sin oportunidad de hacer planes sobre su cena. Imagina que al volverse sedentario, descubre una gran cantidad de opciones para complementar un simple fruto de la tierra. Es asombroso que al depender del clima, la geografía, factores sociales como la ideología, religión, educación y cultura, cada región determinó sus propios hábitos alimenticios. Así nace tan exquisita variedad de estilos de cocina mundial.

El ser humano es la única especie que, presumiendo superioridad racional, come cuando no tiene hambre y cuando la tiene no come. Y es que comer no es simplemente satisfacer las necesidades y apetito, sino confortar un conjunto físico y emocional. No solamente buscamos apagar el hambre, buscamos una emoción, un sentimiento, un recuerdo, alguna conexión entre lo humano y lo sobrenatural, los sabores que nos recuerde el milagro de estar vivos. Buscamos que el comer no sea solamente un instinto de supervivencia, sino un privilegio y un goce, la pasión por los sabores, un regalo de los dioses. Así lo decía Hipócrates, y con justa verdad, que la alimentación es nuestra mejor medicina.

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Alimentos

La leche Bulgara

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Foto: Archivo

¿Has escuchado hablar de este los búlgaros de leche? Estos son más beneficioso de lo que crees, checa cómo hacerlos y cuáles son sus beneficios, estamos seguros querrás probarlos.

tros nombres que recibe el kéfir són: yogur búlgaros, leche kefirada, yogur de pajaritos o yocas (en Chile). Para referirse al kéfir también se usa mucho el vocablo tibicos y hongos tibicos así como hongos tibetanos.

En wikipedia, para el cultivo de kéfir, encontramos los nombres: «ibis, tibiches, granillos, granizo, hongos chinos, Marinos (Centroamérica), granos de azúcar de kéfir, cristales japoneses de agua, pajaritos y abejas de lafornia.

En otros idiomas kephir, kewra, talai, mudu kekiya, matsoun y matsoni. En otras literaturas llamados bébées, abejas, abejas africanas, abejas australianas, abejas de gengibre, abejas de vinagre, nueces de cerveza, semillas de cerveza, semillas de cerveza japonesas, planta de cerveza y bálsamo de Galaad.«

Origen del nombre búlgaros

Aunque el origen del kéfir se pierde en los albores la la historia, sabemos que surge en la zona del Caúcaso, cordillera montañosa que separa Europa de Asia y cuyos países actuales más importantes serían Rusia y Turquía.

De hecho, el origen de la palabra kéfir es ruso pero proviene del turco y puede tener varios significados, como placer y salud. Al final encaja muy bien en lo que es el búlgaros, un alimento que al mismo tiempo que nutre, es sabroso y proporciona salud.

Foto: iStockPhoto

En cambio, el nombre búlgaros es mucho más moderno, procede del Bacillus bulgaricus, especie identificada por el científico búlgaro Stamen Grigorov en 1905.

Este lactobacillo es una bacteria láctica (convierte la lactosa de la leche en ácido láctico), y es una de las dos bacterias responsables de la elaboración del yogur (la otra es Streptococcus thermophilus). La especie fue posteriormente asignada al género Lactobacillus como Lactobacillus bulgaricus, y más adelante fue renombrada como Lactobacillus delbruekii subs. bulgaricus (debido a los trabajos en el Instituto Delbrück, de Alemania).

Casi todas las bacterias lácticas se usan de un modo u otro para obtener quesos y leches fermentadas. Si hoy acudimos al supermercado podremos ver yogures hechos con biffidus (otra bacteria láctica), Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, … la lista sería interminable.

Otro ejemplo, en Bulgaria tienen una bebida llamada airian que es una mezcla entre yogur y agua y es muy consumida. Es tan común el término yogur búlgaro (que sería el yogur estándar), que hasta se pueden encontrar discusiones sobre el origen del yogur en sí, sobre si es griego o búlgaro, aunque en realidad es el mismo tipo de yogur en cuanto a fermentación pero preparado de forma diferente.

Así que esta gran diversidad de leches fermentadas, la relación histórica del yogur con Bulgaria y que Lactobacillus bulgaricus recibiese ese nombre, están detrás de que conozcamos como búlgaros de leche y búlgaros de agua al kéfir de leche y el kéfir de agua respectivamente.

Foto: Bulgaros / Archivo

Beneficios de los búlgaros

Potencian la inmunidad

Su poder probiótico: La próxima vez que estés enfermo y te recomienden tomar antibióticos, piénsate dos veces si no sería más indicado tomar grandes cantidades de kéfir, ya que se ha comprobado que su poder antibiótico es superior a algunos fármacos.

Mejoran la salud intestinal

No sólo repuebla nuestro intestino con bacterias probióticas y mejora la digestión, sino que es capaz de aliviar cuando no mejorar por completo los síntomas del cólon e intestino irritable. De nuevo, es gracias a la acción de sus bacterias probióticas.

Ayudan con la intolerancia a la lactosa

En general es conocido que los intolerantes a la lactosa pueden consumir ciertos yogures ya que su contenido en lactosa está por debajo de límites que no toleran.

En el caso del consumo regular de búlgaros, al aportar constantemente un gran cantidad de bacterias lácticas (que hemos explicado antes que consumen láctosa y la convierten en ácido láctico) facilita poder digerir pequeños aportes de este azúcar lácteo en personas intolerantes.

Buenos en alergias y asma

El consumo regular de kéfir ayuda en alergias y asma. Por un lado, tiene relación con la hipótesis de higiene y la pobreza de nuestro microbioma comparado con el de personas que viven en entornos no urbanos más «sucios». Al fin y al cabo estamos aportando diversidad y riqueza al microbioma.

Foto: Archivo

Pero también se ha visto una gran reducción de marcadores inflamatorios, así que los búlgaros de leche y los búlgaros de agua actúan como antiinflamatorio mejorando la autoinmunidad de alergias y asma.

Actúan como bebida «detox»

Ahora está muy de moda hablar de jugos detox, pero en realidad los procesos de detoxificación son naturales e inherentes al ser humano.

Se trata de los procesos que permiten eliminar de nuestro organismo compuestos nocivos para nosotros, bien por mutágenos, por ejemplo, o por ser promotores de alergias, como las aflatoxinas del cacahuete. Tener un gran número de bacterias lácticas en nuestro sistema intestinal permite ligar estas aflatoxinas u otros compuestos nocivos y facilitan su expulsión e/o inactivación.

Combaten tumores

De todas las propiedades del kéfir es la que menos me agrada exponer puesto que el cáncer es una enfermedad grave que afecta a muchísimas personas así como hay muchas personas desesperadas buscando solución a su caso concreto.

Pero realmente se ha comprobado (aunque en modelos animales), que un consumo elevado de probióticos ha sido capaz de eliminar tumores de diversos órganos. En humanos se ha podido comprobar que pueden frenar el crecimiento de cáncer de mama.

¿Te ha gustado el post? ¿tienes experiencias con los probióticos y en concreto con los búlgaros de agua o de leche?

Déjanos tu comentario con tu experiencia que seguro nos ayuda a todos a llevar una vida más sana, con una alimentación mucho mejor que la que llevan la mayoría de las personas.

Agradecemos tu interés en leer este post!

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salud

La gastronomía con la nutrición

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Hoy en día es fundamental combinarlos

¿Qué es nutrición?

Es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales, obtenido bajo el efecto de la alimentación. La nutrición también es el estudio de la relación entre los alimentos con la salud, especialmente en la determinación de una dieta óptima.

¿Qué es gastronomía?

 Es es el estudio de la relación del ser humano con su alimentación, su medio ambiente y su entorno. También se entiende como el conjunto de conocimientos y prácticas relacionadas con el arte culinario, las recetas, los ingredientes, las técnicas y los métodos.

¿Como relacionarlas?

Estas dos ciencias van muy de la mano, ya que ambas abarcan el área alimenticia y nutrimental. Es importante tener conocimiento del aporte nutrimental que nos aportan los diferentes alimentos para así mismo poderlos consumir y manipular.

Aunque alimentación y nutrición se utilizan frecuentemente como sinónimos, son términos diferentes. Alimentación se define como el acto voluntario mediante el cual se eligen los alimentos y de la manera de consumirlos según: hábitos, apetencias, cultura, clima, religión y creencias; por ello no solo es un proceso químico o biológico.

 Alimentación no siempre es buena y equilibrada, al alimentarse puede uno hacerlo con cualquier tipo de comida, incluso comida chatarra o grasosa en exceso. Para que esto no ocurra hay que tener las medidas de precaución para tener una dieta correcta:

COMPLETA.

Que incluya de los tres grupos de alimentos.

EQUILIBRADA.

Que los nutrimentos guarden las proporciones apropiadas entre sí.

SUFICIENTE.

Que cubra las necesidades de energía y nutrimentos para una buena nutrición y peso saludable del individuo.

VARIADA.

Que incluya diferentes alimentos de cada grupo en los tres tiempos de comidas.,

ADECUADA.

De acuerdo con los gustos, cultura más que nada recursos  económicos.

INOCUA.

Que su consumo no implique riesgos para la salud.

A continuación hablaremos sobre conceptos y explicación de los grupos de alimentos.

¿Qué es el plato del bien comer?

Es la representación gráfica de los grupos de alimentos para la población mexicana. (NOM-043).

Clasifica los alimentos en tres grupos  según el nutrimento que contienen en manera más significativa.

–       Frutas y verduras: Vitaminas y minerales.

–       Cereales y tubérculos: Hidratos de carbono.

–       Leguminosas y alimentos de origen animal: Proteínas.

Estos son los tres diferentes grupos de alimentos recomendados para consumir para la población mexicana.

Con dichos grupos de alimentos es posible tener una distribución de los alimentos recomendados, y así mismo tener un buen consumo de ellos.

NUTRIMENTOS

Los nutrimentos son sustancias que nuestro organismo necesita para llevar a cabo todas sus funciones.

MACRONUTRIMENTOS

Son los que el cuerpo necesita en mayor cantidad y aportan una considerable parte de la energía que necesitamos. Los principales son: Proteínas y grasas.

HIDRATOS DE CARBONO

-Es nuestra principal fuente de energía.

-Se encuentran en los alimentos elaborados con cereales, como el pan, las galletas, la pasta y el arroz.

LÍPIDOS

-Regulan la temperatura del cuerpo, son reserva de energía.

-Absorben las vitaminas.

PROTEÍNAS

-Nos ayudan a formar y reponer los músculos, la piel, sangre, cabello y huesos.

-En cuanto a proteínas de origen animal se encuentran en huevos, aves, pescados, carnes y productos lácteos.

MICRONUTRIMENTOS

Son los que necesitamos en pequeñas cantidades, para mantener la salud, el por qué las necesitamos en menor cantidad es porque no nos aportan energía. Los principales son: Vitaminas y minerales.

VITAMINAS

-No aportan nada de energía pero son imprescindibles en procesos metabólicos.

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salud

Señales de que estás consumiendo demasiada sal

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Foto: iStockPhoto

Cuando comes demasiada sal en tu dieta, el cuerpo te manda señales de alarma

Para que el organismo funcione y se mantenga saludable necesita cierta cantidad de sal. El cloruro de sodio regula el equilibrio hídrico del cuerpo y la tensión de los tejidos y es esencial para la excitabilidad de los músculos y los nervios. También participa en la digestión y la estructura ósea. Pero en exceso se convierte en causa de problemas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se consuman más de 5 g de sal al día. Pero muchos de nosotros ingerimos mucha más cantidad de la que necesitamos. La sal que añadimos en la cocción y en el aliño es una parte importante de la ingesta, pero también tomamos otras cantidades que nos pasan desapercibidas a través de los alimentos ultraprocesados.

Los alimentos con más sal añadida son los quesos curados, los encurtidos y otras conservas, los platos preparados y la charcutería. Al final del día, en promedio, los mexicanos consumen una media de 10 g o más de sal, el doble de la cantidad recomendada.

Consumimos demasiada sal

Si el cuerpo recibe demasiada sal, el exceso se excreta a través de los riñones. El cuerpo también pierde agua en el proceso, lo que nos hace sentir sed. A largo plazo, si el exceso de sal se mantiene, los riñones se sobrecargan de trabajo. 

Si no se bebe lo suficiente, el exceso de sodio provoca una constricción de los vasos sanguíneos que aumenta la presión arterial. Por eso uno de los consejos que se da a las personas hipertensas es que reduzcan su consumo de sal.

Si el consumo de sal es excesivo, puede resultar tóxica. El sodio extrae el agua de las células, lo que supone un estrés fisiológico. Si no se repone el equilibrio hídrico, se producen diarrea y vómitos. En casos graves, la falta de agua puede provocar trastornos cardíacos y respiratorios o incluso la muerte.

Foto: Daños al cuerpo de la sal

Señales físicas de que estás consumiendo demasiada sal

1. Sed constante

Si has comido alimentos salados tu cuerpo pedirá agua con más frecuencia. Es fundamental atender esta necesidad porque el organismo la necesita para el equilibrio de minerales en el exterior y el interior de las células. Asimismo, la sed excesiva también puede ser un signo de diabetes tipo 1.

2. Hinchazón de la cara

Cuando te despiertes por la mañana, puedes encontrarte con que el área alrededor de los ojos y las mejillas está inflamada. Un mayor consumo de sal el día anterior puede ser la razón de esto. El exceso de sal provoca que el líquido se retenga entre las células y los tejidos se hinchan literalmente.

3. La balanza muestra más peso

No siempre es un exceso de calorías lo que te hace subir de peso. La sal retiene líquido y este pesa, pero que no cunda el pánico, un día con poca sal y mucha agua, ayudará a eliminar la retención excesiva de agua. Aunque parezca paradójico, se trata de diluir el sodio.

4. La comida tiene un sabor insípido

Comer alimentos procesados ​​y alimentos preparados con demasiada frecuencia puede embotar nuestra percepción del sabor salado. Las personas que sufren esto suelen decir que las verduras les parecen muy insípidas. Es importante reducir conscientemente la cantidad de sal agregada. Dado que las papilas gustativas de la lengua se renuevan regularmente, pueden acostumbrarse a los alimentos bajos en sal.

5. Dolor de cabeza constante

Los dolores de cabeza pueden deberse a un consumo excesivo de sal. Los signos típicos son pinchazos y presión en la zona de las sienes, ya que la sal hace que los vasos sanguíneos del cerebro se dilaten. En caso de tener este tipo de cefaleas es importante que bebas mucha agua.

6. Cálculos renales

Si la concentración de sal en la orina aumenta y los riñones no se lavan con suficiente agua, se pueden formar cristales. Las sales se depositan unas sobre otras en capas, de modo que los cálculos renales se desarrollan con el tiempo. Los cálculos pueden ser muy dolorosos.

Es importante que bebas de 1/5 a 2 litros al día, más si haces mucho ejercicio o hace calor. Esto limpia los riñones y evita que se acumulen desechos. Si ya se han formado pequeños cálculos renales, también ayuda beber mucho y moverse para excretarlos.

7. Hipertensión arterial

Una presión arterial óptima es 120/80. Sin embargo, demasiada sal puede provocar presión arterial alta a largo plazo, ya que los vasos se contraen y endurecen, lo que significa que el corazón tiene que bombear más rápido y con más presión.

Si ya tienes la presión arterial alta, debes controlar cuidadosamente tu consumo de sal y hacerte revisiones periódicas.

8. Estás enfermo con más frecuencia

En un experimento, los investigadores dividieron a ratones en dos grupos y los alimentaron con alimentos bajos en sal y otros con alimentos altos en sal durante una semana. Luego, los ratones fueron infectados con bacterias Listeria y E. Coli, que se pueden encontrar en nuestra comida. Los ratones que fueron alimentados con una dieta baja en sal tenían más células inmunes que los ratones alimentados con una dieta alta en sal. En el grupo alimentado con una dieta rica en sal, las infecciones además duraron significativamente más.

9. Trastornos del sueño

Comer alimentos demasiado salados puede provocar trastornos del sueño como sueño inquieto, despertares frecuentes e inquietud por la mañana al despertarse. El sueño más inquieto ocurre cuando se consume mucha sal por la noche, ya que el alto contenido de sodio conduce a un aumento de la presión arterial y retención de líquidos.

10. Trastorno hidroelectrolítico

La hipernatremia significa que tienes demasiada sal en la sangre. Esto desbarajusta el equilibrio de líquidos y electrolitos de tu cuerpo. Un médico puede determinarlo con un hemograma. Si hay un fuerte exceso de sal, puede producirse un edema, se trata de la acumulación de agua en ciertos lugares del tejido corporal. En casos graves, incluso puede provocar pérdida del conocimiento o un ataque epiléptico.

La sal es ese condimento que realza los sabores, pero en exceso resulta sumamente perjudicial para la salud. Es por eso que siempre debemos tener cuidado y moderación en su consumo.

¡¡¡Nooo consumas sal en exceso!!!

Agradecemos tu interés, ojalá nos puedieras apoyar con un comentario o compartiendo esta nota!

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