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¡Cocinar te hace feliz!

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Se puede afirmar que cocinar te hace feliz.

Cuando se habla de todos los caminos que existen para alcanzar ese estado de plenitud y satisfacción que conocemos como felicidad, se pueden enlistar diversas teorías y útiles prácticas, pero poco sabemos de la influencia de la comida que desde su preparación puede influir en el ánimo.
Si alguna vez te ha tocado comer un alimento que es especialmente picoso y dejarte salir el comentario de que seguramente la cocinera estaba enojada y su mal humor se reflejó en lo irritante de ese platillo, puedes estar seguro de que tus palabras están llenas de razón.

El libro Manual de la cocina para la felicidad, escrito por monjes budistas, explica que al momento de preparar un alimento tus emociones impactan en el modo de la preparación.

Si asumes esta tarea con el gusto y deseo de honrar a tus comensales, tendrás una buena actitud y tu empeño estará canalizado en hacer lo mejor posible, caso contrario si lo ves como una carga así, sólo querrás salir del paso.

Un momento para la meditación


Tanto el acto de preparar los alimentos como el consumirlos son instantes que permiten disponer de un momento para contigo. De acuerdo a los autores lo que podría considerarse como algo cotidiano y necesario, se puede transformar en una actividad de meditación profunda que te mantendrá lejos de pensamientos que te atormenten.

Pocas prácticas pueden ayudar a entrenar la mente para conseguir la atención plena (base de la meditación) como la preparación de los alimentos. Porque no es lo mismo encender los fogones con la mente descontrolada que controlada”, afirman los autores.

Para llegar a este punto se recomienda preparar el ambiente para una práctica agradable y tranquila. Si te toca ser anfitrión o incluso si prepararás algo para ti, considera los siguientes puntos:

  1. La cocina tiene que ser un lugar limpio y ordenado, para agilizar los procesos.
  2. Mantén el espacio en silencio o bien, si lo prefieren acompáñate con música que ayude a la meditación y a un volumen medio.
  3. Ten cerca de ti tanto los instrumentos como los condimentos que utilizarás en tu preparación.
  4. Adopta una actitud positiva y de disposición para agasajar a los comensales.
  5. Procura que tus recetas contengan todos los grupos alimenticios y si son ensaladas, mezcla verduras y/o frutas del mayor número de colores posible, esto se traduce en equilibrio vitamínico.

Sabor que da felicidad

Al momento de disfrutar de los platillos se abre otro espacio para buscar la felicidad de una manera distinta a la que comúnmente se podría suponer, y para la que los autores proponen considerar los puntos a continuación:

  1. El hambre y el apetito son alarmas del organismo para advertir sobre las necesidades de reponer energías. Se debe estar atento a sus llamadas, pero evitar convertirse en esclavos de los propios impulsos.
  2. Antes de empezar a comer se debe detenerse un momento a contactar con el organismo para detectar si realmente se siente hambre o no. También hay que intuir cuánta comida necesitamos, qué tipo de alimentos convienen más y cuánta compañía se requiere en la mesa.
  3. Para que la digestión sea excelente, el estómago no debe estar totalmente lleno.
  4. Se tienen que generar gratitud hacia todos los seres que han hecho posible que se disfrute de la comida. También se debe mandar un mensaje positivo para quienes padecen hambre en el mundo.

Comer o preparar los alimentos, no se traduce simplemente en cubrir una necesidad o cumplir con una obligación, son actos que forman parte de lo que eres, desde cómo te nutren hasta la manera en que te relacionas con ambos actos e impactan en tu salud, a nivel emocional y hasta socialmente.

Procura que las artes culinarias se transformen en una oportunidad para agasajar y armonizar contigo y el mundo que te rodea.

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La Gastronomía con la nutrición

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Hoy en día es fundamental conbinarlos

¿Qué es nutrición?

Es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales, obtenido bajo el efecto de la alimentación. La nutrición también es el estudio de la relación entre los alimentos con la salud, especialmente en la determinación de una dieta óptima.

¿Qué es gastronomía?

 Es es el estudio de la relación del ser humano con su alimentación, su medio ambiente y su entorno. También se entiende como el conjunto de conocimientos y prácticas relacionadas con el arte culinario, las recetas, los ingredientes, las técnicas y los métodos.

¿Como relacionarlas?

Estas dos ciencias van muy de la mano, ya que ambas abarcan el área alimenticia y nutrimental. Es importante tener conocimiento del aporte nutrimental que nos aportan los diferentes alimentos para así mismo poderlos consumir y manipular.

Aunque alimentación y nutrición se utilizan frecuentemente como sinónimos, son términos diferentes. Alimentación se define como el acto voluntario mediante el cual se eligen los alimentos y de la manera de consumirlos según: hábitos, apetencias, cultura, clima, religión y creencias; por ello no solo es un proceso químico o biológico.

 Alimentación no siempre es buena y equilibrada, al alimentarse puede uno hacerlo con cualquier tipo de comida, incluso comida chatarra o grasosa en exceso. Para que esto no ocurra hay que tener las medidas de precaución para tener una dieta correcta:

COMPLETA.

Que incluya de los tres grupos de alimentos.

EQUILIBRADA.

Que los nutrimentos guarden las proporciones apropiadas entre sí.

SUFICIENTE.

Que cubra las necesidades de energía y nutrimentos para una buena nutrición y peso saludable del individuo.

VARIADA.

Que incluya diferentes alimentos de cada grupo en los tres tiempos de comidas.,

ADECUADA.

De acuerdo con los gustos, cultura más que nada recursos  económicos.

INOCUA.

Que su consumo no implique riesgos para la salud.

A continuación hablaremos sobre conceptos y explicación de los grupos de alimentos.

¿Qué es el plato del bien comer?

Es la representación gráfica de los grupos de alimentos para la población mexicana. (NOM-043).

Clasifica los alimentos en tres grupos  según el nutrimento que contienen en manera más significativa.

–       Frutas y verduras: Vitaminas y minerales.

–       Cereales y tubérculos: Hidratos de carbono.

–       Leguminosas y alimentos de origen animal: Proteínas.

Estos son los tres diferentes grupos de alimentos recomendados para consumir para la población mexicana.

Con dichos grupos de alimentos es posible tener una distribución de los alimentos recomendados, y así mismo tener un buen consumo de ellos.

NUTRIMENTOS

Los nutrimentos son sustancias que nuestro organismo necesita para llevar a cabo todas sus funciones.

MACRONUTRIMENTOS

Son los que el cuerpo necesita en mayor cantidad y aportan una considerable parte de la energía que necesitamos. Los principales son: Proteínas y grasas.

HIDRATOS DE CARBONO

-Es nuestra principal fuente de energía.

-Se encuentran en los alimentos elaborados con cereales, como el pan, las galletas, la pasta y el arroz.

LÍPIDOS

-Regulan la temperatura del cuerpo, son reserva de energía.

-Absorben las vitaminas.

PROTEÍNAS

-Nos ayudan a formar y reponer los músculos, la piel, sangre, cabello y huesos.

-En cuanto a proteínas de origen animal se encuentran en huevos, aves, pescados, carnes y productos lácteos.

MICRONUTRIMENTOS

Son los que necesitamos en pequeñas cantidades, para mantener la salud, el por qué las necesitamos en menor cantidad es porque no nos aportan energía. Los principales son: Vitaminas y minerales.

VITAMINAS

-No aportan nada de energía pero son imprescindibles en procesos metabólicos.

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Señales de que estás consumiendo demasiada sal

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Cuando comes demasiada sal en tu dieta, el cuerpo te manda señales de alarma

Para que el organismo funcione y se mantenga saludable necesita cierta cantidad de sal. El cloruro de sodio regula el equilibrio hídrico del cuerpo y la tensión de los tejidos y es esencial para la excitabilidad de los músculos y los nervios. También participa en la digestión y la estructura ósea. Pero en exceso se convierte en causa de problemas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se consuman más de 5 g de sal al día. Pero muchos de nosotros ingerimos mucha más cantidad de la que necesitamos. La sal que añadimos en la cocción y en el aliño es una parte importante de la ingesta, pero también tomamos otras cantidades que nos pasan desapercibidas a través de los alimentos ultraprocesados.

Los alimentos con más sal añadida son los quesos curados, los encurtidos y otras conservas, los platos preparados y la charcutería. Al final del día, en promedio, los mexicanos consumen una media de 10 g o más de sal, el doble de la cantidad recomendada.

Consumimos demasiada sal

Si el cuerpo recibe demasiada sal, el exceso se excreta a través de los riñones. El cuerpo también pierde agua en el proceso, lo que nos hace sentir sed. A largo plazo, si el exceso de sal se mantiene, los riñones se sobrecargan de trabajo. 

Si no se bebe lo suficiente, el exceso de sodio provoca una constricción de los vasos sanguíneos que aumenta la presión arterial. Por eso uno de los consejos que se da a las personas hipertensas es que reduzcan su consumo de sal.

Si el consumo de sal es excesivo, puede resultar tóxica. El sodio extrae el agua de las células, lo que supone un estrés fisiológico. Si no se repone el equilibrio hídrico, se producen diarrea y vómitos. En casos graves, la falta de agua puede provocar trastornos cardíacos y respiratorios o incluso la muerte.

Foto: Daños al cuerpo de la sal

Señales físicas de que estás consumiendo demasiada sal

1. Sed constante

Si has comido alimentos salados tu cuerpo pedirá agua con más frecuencia. Es fundamental atender esta necesidad porque el organismo la necesita para el equilibrio de minerales en el exterior y el interior de las células. Asimismo, la sed excesiva también puede ser un signo de diabetes tipo 1.

2. Hinchazón de la cara

Cuando te despiertes por la mañana, puedes encontrarte con que el área alrededor de los ojos y las mejillas está inflamada. Un mayor consumo de sal el día anterior puede ser la razón de esto. El exceso de sal provoca que el líquido se retenga entre las células y los tejidos se hinchan literalmente.

3. La balanza muestra más peso

No siempre es un exceso de calorías lo que te hace subir de peso. La sal retiene líquido y este pesa, pero que no cunda el pánico, un día con poca sal y mucha agua, ayudará a eliminar la retención excesiva de agua. Aunque parezca paradójico, se trata de diluir el sodio.

4. La comida tiene un sabor insípido

Comer alimentos procesados ​​y alimentos preparados con demasiada frecuencia puede embotar nuestra percepción del sabor salado. Las personas que sufren esto suelen decir que las verduras les parecen muy insípidas. Es importante reducir conscientemente la cantidad de sal agregada. Dado que las papilas gustativas de la lengua se renuevan regularmente, pueden acostumbrarse a los alimentos bajos en sal.

5. Dolor de cabeza constante

Los dolores de cabeza pueden deberse a un consumo excesivo de sal. Los signos típicos son pinchazos y presión en la zona de las sienes, ya que la sal hace que los vasos sanguíneos del cerebro se dilaten. En caso de tener este tipo de cefaleas es importante que bebas mucha agua.

6. Cálculos renales

Si la concentración de sal en la orina aumenta y los riñones no se lavan con suficiente agua, se pueden formar cristales. Las sales se depositan unas sobre otras en capas, de modo que los cálculos renales se desarrollan con el tiempo. Los cálculos pueden ser muy dolorosos.

Es importante que bebas de 1/5 a 2 litros al día, más si haces mucho ejercicio o hace calor. Esto limpia los riñones y evita que se acumulen desechos. Si ya se han formado pequeños cálculos renales, también ayuda beber mucho y moverse para excretarlos.

7. Hipertensión arterial

Una presión arterial óptima es 120/80. Sin embargo, demasiada sal puede provocar presión arterial alta a largo plazo, ya que los vasos se contraen y endurecen, lo que significa que el corazón tiene que bombear más rápido y con más presión.

Si ya tienes la presión arterial alta, debes controlar cuidadosamente tu consumo de sal y hacerte revisiones periódicas.

8. Estás enfermo con más frecuencia

En un experimento, los investigadores dividieron a ratones en dos grupos y los alimentaron con alimentos bajos en sal y otros con alimentos altos en sal durante una semana. Luego, los ratones fueron infectados con bacterias Listeria y E. Coli, que se pueden encontrar en nuestra comida. Los ratones que fueron alimentados con una dieta baja en sal tenían más células inmunes que los ratones alimentados con una dieta alta en sal. En el grupo alimentado con una dieta rica en sal, las infecciones además duraron significativamente más.

9. Trastornos del sueño

Comer alimentos demasiado salados puede provocar trastornos del sueño como sueño inquieto, despertares frecuentes e inquietud por la mañana al despertarse. El sueño más inquieto ocurre cuando se consume mucha sal por la noche, ya que el alto contenido de sodio conduce a un aumento de la presión arterial y retención de líquidos.

10. Trastorno hidroelectrolítico

La hipernatremia significa que tienes demasiada sal en la sangre. Esto desbarajusta el equilibrio de líquidos y electrolitos de tu cuerpo. Un médico puede determinarlo con un hemograma. Si hay un fuerte exceso de sal, puede producirse un edema, se trata de la acumulación de agua en ciertos lugares del tejido corporal. En casos graves, incluso puede provocar pérdida del conocimiento o un ataque epiléptico.

La sal es ese condimento que realza los sabores, pero en exceso resulta sumamente perjudicial para la salud. Es por eso que siempre debemos tener cuidado y moderación en su consumo.

¡¡¡Nooo consumas sal en exceso!!!

Agradecemos tu interés, ojalá nos puedieras apoyar con un comentario o compartiendo esta nota!

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Cómo hacer un plan de comidas

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Cómo implementar con éxito tu propio plan semanal

Probablemente has oído que la planificación de las comidas es una buena manera de sanar tus finanzas. Si tus gastos en alimentación son altos, y a menudo te preguntas ¿qué puedo cocinar hoy?, definitivamente deberías considerar crear una lista de comidas para toda la semana.

Hay muchas razones por las que vale la pena dedicar tu tiempo para crear un plan de comidas. Con una organización cuidadosa, sabes de antemano lo que necesitas para cada comida, tienes tiempo para hacer las compras o descongelar algo, si es necesario. De esta manera reduces el estrés que te provoca cocinar y que puedas controlar mejor tus gastos en alimentación.

Ventajas de contar con un plan de comidas

  • Ahorro de tiempo. 
    La preparación del plan de la comida requiere un poco de tiempo, pero es mucho mayor el tiempo que puedes ahorrar. Cuántas veces te has preguntado ¿Qué cocinaré este día?, ¿Qué prepararé para la cena? Con un plan listo, este dilema ya no existe. Cada vez empiezas a trabajar de inmediato. Además, al tener la lista, acortas significativamente el tiempo necesario para realizar las compras.
  • Ahorro en dinero. 
    La planificación de comidas te ayuda a evitar las compras impulsivas. Con una buena lista de compras necesitas sólo una o dos visitas a la tienda cada semana. Además, te permite hacer mejor uso de los descuentos, porque sabes la cantidad y el tipo de productos que necesitarás en los próximos días.
  • Para cuidar tu salud. 
    Planear todas las comidas del día te ayudará a comer más sano. Evitarás ir por comidas rápidas, que la gran mayoría contienen conservadores, grasas y otros ingredientes dañinos para nuestra salud. La comida casera de ingredientes frescos es la solución más beneficiosa. Piénsalo de esta manera: Al procurar una alimentación saludable, no perderás tu dinero en médicos.

Ahora que ya sabes porque es tan beneficioso, vamos por 10 consejos para ayudarte a crear tu propio plan de comidas.

Cómo comenzar a planificar las comidas:

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1. Haz una lista de tus comidas favoritas

Para hacer esta lista, siéntate con toda tu familia y pregunta a cada uno acerca de sus comidas favoritas. Una vez hecho esto, mira la lista y selecciona aquellas comidas que son fáciles y rápidas de preparar y que no necesita demasiados ingredientes. Lo mejor si son comidas saludables.

2. Organiza tu lista con las recetas de las comidas que vas a preparar

Puedes dividir las comidas en grupos, por ejemplo: sopas, platos con carne, platos vegetarianos y así sucesivamente, para que sea fácil manejarlos. Encuentra las recetas que necesitas y anótalas o imprimelas en hojas de papel. También, puedes considerar comprar un cuaderno especial para las recetas. Lo más importante es tener fácil acceso a ellas, porque vas a necesitarlas a menudo.

3. Toma en cuenta las comidas de todo el día

No te limites a crear solamente una lista de almuerzos. Lo recomendable es comer 3-5 veces al día, entonces piensa en planear todos los desayunos, almuerzos y cenas. Esto evitará comer fuera, te ayudará a planear y utilizar mejor tu tiempo para cocinar. Además tendrás la oportunidad de hacer un mejor uso de las sobras de las comidas (es importante si quieres maximizar el efecto de ahorro).

4. Escribe tu menú en papel y colócalo de forma visible

En el lado izquierdo de la página escribes una lista de tus comidas, y en la derecha escribe todos los ingredientes necesarios para preparar esta comida (de una sola vez tendrás plan de comidas y la lista de compras). Sin importar que método eliges, coloca tu plan en un lugar visible para todos los miembros de la casa. El mejor lugar es la cocina, imán sobre el papel menú en el refri funciona bien!

5. Revisa los alimentos que tengas disponibles

Antes de poner en acción tu menú, es una buena idea revisar primero tu despensa, refrigerador y congelador. Organiza toda la comida que tienes ahí: bota lo que ya está vencido, y ordena todo lo demás en grupos apropiados.

Planifica las comidas a base de los productos que ya tienes. Por ejemplo ¿tienes pasta? anota pasta en tu lista de comidas para el siguiente día. Si te gusta pasta con pollo, pero no lo tienes, entonces escribe “pollo” en tu lista de compras.

De esta manera, reducirás la cuenta del supermercado y también evitarás la compras innecesarias de productos que ya tienes en casa. Además, es el primer paso para mantener en orden tu refrigerador y despensa.

6. Adapta el menú de acuerdo a las actividades

Cuando estás planeando comidas, toma en cuenta las actividades diarias si vives solo, o a las de tu familia. ¿Tus niños comieron el almuerzo en la escuela?, ese día planea un almuerzo más modesto en casa. ¿Vuelves tarde del trabajo?, piensa en una cena que toma poco tiempo para prepararla. ¿Ha sido invitada la familia a una cena de domingo?, no tienes que preparar la cena de ese día. Es bueno considerar todos los factores relacionados y tenerlos en cuenta en el momento de crear tu menú.

7. Usa los productos de temporada

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Dependiendo de la temporada, la disponibilidad de frutas y verduras individuales puede cambiar drásticamente. Por lo tanto, también cambian sus precios. Los mejores precios se encontrarán durante la cosecha, que se convierte en ahorro. Es normal que tu menú puede cambiar durante el año. Es recomendable el uso de ingredientes frescos de la temporada que estén disponibles en el mercado en cada temporada del año.

8. Prepara una mayor cantidad de comidas a la vez

¿Piensas en comer el mismo plato más de una vez en la semana? Trata de preparar una cantidad más grande de esta comida, para hoy y los próximos días. Si lo haces, pone la comida separada en recipientes y colocalos en el refrigerador o congelador, Puedes también embotellar la comida en tarros.

Otro ejemplo: para el almuerzo haces chuletas de pechuga de pollo, y también te gusta la ensalada con pechuga de pollo. Cocina más pechugas de pollo a la vez y después guarda una parte en el refrigerador. Como resultado, en la tarde o al día siguiente vas a preparar tu ensalada mucho más rápido.

9. Planifica tu día de la “reutilizar” alimentos

Si al final de la semana recolectas de tu refrigerador todos los restos de comida, puedes planear una noche, cuando junto con tu familia vas a cenar sólo las sobras. Ese día también debes comprobar qué productos están cerca de la fecha de caducidad y estos son los productos para usar en las comidas de los próximos días. De esta manera reduces el desperdicio de alimentos y ahorras dinero.

10. Revisa tu plan diario

Tu plan de comidas debe ser flexible. Si es necesario, no tengas miedo de hacer modificaciones y utilizar las oportunidades. Imagina que en el camino a casa notas una promoción de tu pescado favorito. Compras este pescado, preparas un filete y el almuerzo previsto para hoy lo pospones para el próximo día.

Pareciera ser un proceso un poco complicado, pero una ves que logras hacerlo rutinario, de darás cuenta de los grandes beneficios de hacerlo. Comer a final de cuentas es una de las cosas más maravillosas que tenemos los humanos, y si logras hacerlo de forma ordenada será sin lugar a dudas, una mejor experiencia.

Recuerda que este plan debe adaptarse a ti, no tú a él.

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