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Un chef es mucho más que crear recetas

La profesión de ser chef va mucho más allá de preparar recetas y emplatar.

Acontinuación te ponemos una lista de tareas que debe controlar un chef profesional en un reataurante.

  1. El producto lo es todo. Saber dónde encontrar productos de excepción es clave para poder triunfar
  2. La repetición es clave para dominar una receta. Tu reto no es lograr un plato excepcional una vez por década. Tienes que hacerlo para cada comida y cada cena. Para 10, 30 o 100 personas. Sin repetir tus actos como lo hacen los grandes deportistas, no lo lograrás.
  3. La presentación marca diferencias abismales. Poner en plato es un arte minimalista que nos descubre el diseñador que debe haber dentro de cada chef.
  4. El toque especial, ese algo que hace este chef especial. Su especialidad. Su obra maestra.
  5. El conocimiento de otras cocinas genera mestizajes interesantes que te permiten renovar tu carta de temporada a temporada.
  6. Las herramientas de trabajo marcan diferencias entre aficionados y auténticos profesionales. Hay que ir rápido y ser preciso. Y hay cosas que no podrás hacer igual en tu cocina.
  7. Esto es un negocio. Para sacar 50 comidas en 2 horas de platos exquisitos y perfectos, hay detrás una organización y una metodología a prueba de balas.
  8. Regularmente detrás de cada gran restaurante hay un inversionista abusivo. Así que los chefs han aprendido a dominar las bases de la financiación y la tesorería de su restaurante.
  9. Trato con el personal de cocina no solo debe dar ordenes o peor aun gritar, debe predicar con ejemplo de disciplina, conocimientos prácticos y teoricos.

Estas son solo algunas de las tareas con las que debe cumplir un chef.

¿Pero cómo se fabrica un chef?

Primero, se encierran años para aprender el oficio. Posiblemente destacan frente a sus parecidos en la escuela. Sencillamente porque disfrutan más con lo que hacen.

Repiten recetas una y otra vez, hasta  el aburrimiento más profundo.

Ojalá puedan encontrarse con grandes mentores en este aprendizaje, que les hará mejores chefs, y sobre todo, más rápido.

Para eso sirve un mentor: para inspirar y acortar plazos.

En definitiva, la cantera de los chefs trabaja para otros chefs. Los cracks del momento, y poco a poco van asumiendo más peso en la cocina.

Ojalá tengan tiempo para viajar y experimentar con varias culturas culinarias y formas de trabajar porque esto les enriquecerá de vivencias y conocimientos difíciles de poder replicar.

Y llega un momento en que este chef estará listo.

Para triunfar como la joven promesa del año.

Y necesitará su propio restaurante para poder arrancar y escribir su propia historia.

La travesía de montar su restaurante

Montar un restaurante humilde. A pesar de tener ideas grandiosas, nadie querrá financiarlas.

Tu primera carta.

Tus primeros comensales.

El Reality Check con el mercado.

Y vamos a decir que este joven chef, lo está haciendo bien. El boca a boca está funcionando, se habla bien de lo que hace, a buen precio.

Tanto es así que los chefs más reconocidos en la ciudad se molestan en venir descubrir la carta. Se tejen relaciones importantes de cara a futuro. O se van cerrando puertas.

Pueden ser unos años muy ricos en experiencias, duros en el trabajo y bajos en reconocimiento económico.

Y nuestro chef, que tiene ambición, se pone a soñar.

Con ser el próximo que saque su libro de recetas, y con hacer un programa de TV revolucionario.

¿Cómo un chef se construye una reputación?

Tener un concepto en su cocina es clave.

Todo empieza con un concepto diferencial. Un posicionamiento en el mercado único:

  1. Enrique Olvera Profunda exploración en el potencial culinario de México
  2. Ferran Adría – Innovación y comida creativa. El Picasso de la comida, desestructurando los alimentos para recrearlos en otra forma
  3. Josefina Santacruz – Cocina urbana, desde los puestos de la calle hasta la alta cocina

No puedes ser un chef sin más, busca este concepto y trabaja tu credibilidad para ser el #1 para este concepto.

Compartir es kármico

Deja que la gente vea como trabajas, no te escondas.

Éste es el secreto.

Y con el paso del tiempo, les gustará tanto lo que haces y cómo lo haces que querrán vivir la experiencia de ir a probar tu comida, en vivo. Saludarte al final de la comida. Intercambiar unas bonitas palabras contigo y quizás sacarse una fotito contigo para la eternidad.

¡Transfórmate en el chef de tu vida!

Comparte tus mejores recetas gratuitamente y monta talleres presenciales donde la gente pueda interactuar contigo en vivo.

  • Tu cocina es un laboratorio abierto. Sin muros, con cristales. El que quiere ojear y descubrir cómo trabajas, puede hacerlo. Tanto tiempo como quiera.
  • Tu carta son tus cursos y tus servicios.
  • Tu restaurante es una sala de formación.
  • Tú no eres un gestor. Tú no eres un técnico. Tú no eres un emprendedor,
  • Tú eres un apasionado por tu tema, que quieres contagiar a todos con lo que te apasiona, compartiendo en abierto todo lo que haces.

Haciendo esto en un blog durante meses, es probable que llenes tus cursos de alumnos. Y que, para el tiempo disponible que te quede, las horas de consulting/programas de mentoring individual te terminen de transformar en un emprendedor de éxito.

Contagia al mundo con tus temas, tus valores, tu forma de trabajar. Hazlo a fondo. Con suma de detalles. Explica el por qué de las cosas.

Y empieza a soñar con un nuevo futuro.

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¡¡¡Muchas gracias!!!

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Gastronomía mexicana por Guillermo González B.