Shopping Cart

No hay productos en el carrito.

Ir arriba

Memoria, sabores y recuerdos

La memoria gustativa

La memoria gustativa en específico, se basa en la relación de sabores y gustos, es una de las memorias menos desarrolladas por el ser humano; sin embargo, los catadores por ejemplo, recurren a ella frecuentemente para establecer comparaciones, acciones que permiten un mayor desarrollo del sentido de gusto.

Los momentos claves de la memoria gustativa

Muchas son las sensaciones que nos trasladan a un momento especial, un hecho único, un recuerdo imborrable… Muchas son las sensaciones que nos hacen revivir un acontecimiento importante; estos recuerdos están directamente ligados a los sentidos.

Desde niños se empieza a conocer, recoger y recolectar sabores a través de las papilas gustativas; logrando así la memorización sensorial fundamentada en el reconocimiento del gusto de alimentos. De éste proceso nace la capacidad de crear una afinidad o rechazo hacia ciertos alimentos.

A pesar que a lo largo se cambien de gustos por razones geográficas, climáticas, religiosas, culturales o ideológicas, está comprobado que durante la infancia se experimenta con distintos sabores, texturas, sensaciones y mezclas que quedan fijadas en el recuerdo sensorial a lo largo de toda la vida.

El funcionamiento de la memoria gustativa

La memoria gustativa funciona como estimulante sensorial en el cerebro, activándose las regiones encargadas de la recepción de información y así lograr una memoria a largo plazo; dicha memoria depende de las consecuencias gastrointestinales y el grado de saciedad o expectación. Estos recuerdos sensoriales se manifestarán de inmediato al observar o pensar en determinado alimento, las expresiones faciales que se toman al reconocer o pensar en algo que dejó mala sensación o una experiencia muy agradable, son responsabilidad de esa memoria sensorial gustativa.

Esta memoria puede convertirse en una herramienta propia, para estrechar lazos amistad; así como fortalecer relaciones de pareja e incluso, ser admirados por familiares.

Muchas son las leyendas que hablan de “2 tazas de amor” como ingrediente secreto, y quizá esto no esté errado. La verdad es que, al poner empeño en las preparaciones, realizarlas con cariño se puede lograr que los comensales se trasladen a momentos con sabores epecificos; o en cambio, guarden en sus memorias un nuevo recuerdo, uno lleno de satisfacción y de producción propia.

Hay sabores que enamoran y seducen, ¿por qué no usar esto a nuestro favor? De esta manera, al probar algo con el mismo sabor o gusto similar a tu preparación, el primer recuerdo que se venga a la mente de esa persona serás tú, un recuerdo agradable y pronunciado. Atrévete a experimentar en la cocina con tu personalidad y crea platillos con sabor a recuerdos.

Somos una agencia dedicada a la exploración y difusión de la cultura gastronómica del mundo.