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Las pastelerías son un delicioso negocio

Por la gran importancia en la tradición que la panadería tiene en la cultura mexicana, los pasteles son indispensables en los ratos de esparcimiento y ocasiones de festejo de los mexicanos. La Procuraduría Federal del Consumidor resaltó que desde que se introdujeron al mercado nacional, la población incluyó a los pasteles en su dieta diaria como postres, refrigerios y en ocasiones, incluso, como sustitutos de alguna comida.

Los mexicanos tenemos el consumo per cápita más alto en el mundo de consumo de pasteles: una persona come casi 20 kilos de pastelillos al año, según la consultora Euromonitor Internacional. La misma consultora identificó que una de las cinco principales tendencias que van en aumento es la del consumo de pastelillos.

Según datos de la Asociación Nacional de Proveedores Profesionales de la Industria del Pan, Repostería y Similares (ANPROPAN) el negocio de la panadería y repostería generó en 2013 casi $240 mil millones de pesos. La industria de la repostería en México ha crecido durante los últimos años, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE). Ambas cifras dan certidumbre de que el negocio pastelero es una opción con promesa de crecimiento y ganancias a futuro.

Aunque hoy en día, es práctico comprar un pastel en un gran comercio o pastelería de cadena, cada día son más las personas que buscan un pastel casero o gourmet, personalizado o temático. Un área de oportunidad y de negocio, puesto que en consideración de los propios chefs pasteleros

“el trabajo del pastelero aún no es valorado en México”

En palabras de Erik Navarrete, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (CANAINPA): “El pastel es un producto democrático que se consume en todos los estratos socioeconómicos, aunque eso sí, con algunas diferencias. En las zonas populares, por ejemplo, se consume más el producto húmedo o lechoso y el consumidor busca un balance entre precio y volumen o cantidad del producto”

El negocio de la pastelería está arraigado en el gusto popular, prácticamente no hay barrio que no tenga, al menos, una pastelería. Generalmente, las mujeres tienen la decisión de compra, a razón de ocho por cada dos varones. Son consumidores que buscan una relación entre calidad del producto y precio justo, pero con atención al detalle, como el decorado, cobertura y relleno del pastel.

Una ventaja de este giro es que puede comenzar en casa, con utensilios y materia prima que se cuente en las cocinas propias. Lo relevante es tener un diferencial, una característica única que haga que el producto sea diferente. La innovación es clave para ser diferente y tener éxito. Este nicho da oportunidad para emprendedores interesados en el sector de alimentos, la inversión que se requiere no es grande y las oportunidades para recuperarla a mediano plazo son muy alentadoras. Deliciosos negocios, una rebanada a la vez.

Somos una agencia dedicada a la exploración y difusión de la cultura gastronómica del mundo.

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