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Habilidades básicas de un cocinero

Existen habilidades que todo cocinero debe tener y perfeccionar con el tiempo

Aquí describimos algunas de esas capacidades básicas que deberias de analizar si deseas incursionar o si estas en tus inicios de tu carrera en el mundo laboral de la gastronomía el cual es sumamente competido.

1. Trabajo en equipo

La dinámica de trabajo en el mundo de la cocina hace que la suma de esfuerzos y conocimientos sea indispensable.

Un buen cocinero no garantiza por sí solo un buen servicio. También requiere de asistentes y colaboradores que le ayuden a agilizar el proceso de preparación, conservar los ingredientes e insumos, operar diferentes recursos técnicos y mantener una estricta higiene.

Tomando en cuenta esto, una de las habilidades claves en esta profesión es la inclinación por el trabajo en equipo y la capacidad de hacer que las cosas funcionen cuando se labora de forma grupal.

Trabajar en equipo también conlleva esforzarte porque tus compañeros se sientan a gusto y satisfechos con el entorno laboral y la interacción y comunicación, es decir, necesitas tener empatía y buen trato.

2. Sentido de la estética

Cuando hablamos de un cocinero, nos referimos al especialista que se desempeña en el ámbito culinario, donde cualquier detalle, por muy pequeño que sea, puede marcar la diferencia (de manera positiva o negativa).

Además de tener un buen sabor, los platillos tienen que deleitar al ojo humano, ya que sólo así la experiencia gastronómica es realmente satisfactoria.

¿Cómo lograrlo? Sencillo: a través de la labor de profesionales con sentido estético, que se enfoquen en confeccionar atractivas presentaciones de los platillos.

Además, la estética en la gastronomía está relacionada con los platos, vasos, copas, manteles y otros elementos que se utilizarán para servir y acompañar distintos alimentos.

Un cocinero debe saber en qué tipo de vasos se sirve cada clase de bebidas y cuáles tamaños de platos deben emplearse para ciertas recetas y preparaciones.

3. Creatividad

El trabajo de un cocinero no debe ser necesariamente estático y repetitivo. De hecho, innovar y crear son factores que le puede ayudar a sobresalir.

Y es que todo gran cocinero tiene recetas personales que incluyen ingredientes secretos y técnicas y metodologías que las diferencia de las preparaciones de cualquier otro Chef.

Por supuesto, toda esta capacidad creativa no parte de cero, pues se trata de adaptar y modificar estilos, recetas y técnicas que ya existen.

Es por ello que para poder desarrollar nuevas formas y mezclas, el cocinero debe contar con una amplia cultura gastronómica, que vaya más allá de sus fronteras geográficas.

Además de la mexicana, reconocida mundialmente por su riqueza y variedad, tradiciones culinarias de países como España, Francia y China también tienen una gran influencia en el arte culinario a nivel global y son parte elemental de la cultura general gastronómica.

4. Riqueza técnica

Con esto nos referimos a que un buen cocinero, si bien se puede especializar en una determinada área, debe dominar técnicas sobre distintas ramas de la cocina, como panadería y repostería, por ejemplo.

Esto le da al profesional un amplio abanico de posibilidades a la hora de realizar preparaciones y también le ayuda a innovar y distinguirse.

Eso sí, la riqueza técnica se desarrolla y perfecciona con la práctica y el pasar del tiempo. Además de los estudios, el trabajo en sí ayuda a que un cocinero se pula y obtenga mejores habilidades.

Por eso, no te frustres si al principio de tu carrera no tienes un repertorio de destrezas tan amplio como desearías.

5. Buen paladar

Una persona con buen paladar es aquella que tiene la capacidad de distinguir los diferentes sabores y componentes de los platillos. Además, tiene gusto fino y, en consecuencia, un sólido criterio gastronómico.

Lógicamente, para un cocinero esta habilidad resulta indispensable. Este trabajador debe ser el principal crítico y analista de sus preparaciones y su trabajo en general.

Para desarrollar esta cualidad se requiere ejercicio diario. Probar diferentes combinaciones, ingredientes y preparaciones enriquecerá tu paladar y la capacidad de evaluar acertadamente platillos y combinaciones.

A este punto se une el sentido del olfato, que debe ser cuidado y desarrollado por los cocineros, porque los olores son parte fundamental del disfrute y cata de los sabores.

Además de estas virtudes, un cocinero tiene que conocer la historia gastronómica nacional y universal, las técnicas de conservación de alimentos y los hábitos correctos para desenvolverse en este apasionante campo laboral.

Te sugerimos elegir alguna alternativa educativa para que tu formación sea completa. el aprendizaje empírico te puede llevar lejos, pero si complementas el aprendizaje teórico integral con el empírico, tendrás la posibilidad de construir en nuevo futuro gastronómico para tí y para los nuevos comensales.

 

 

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